martes, 21 de agosto de 2007

En manos de frikis

Una de mis espeluznantes teorías sobre la vida, el universo y todo lo demás es la de que, mientras que cualquier uno puede hacer avanzar (o, desgraciadamente, hacer retroceder) la cadena del conocimiento humano, los verdaderos avances, el Progreso con mayúsculas, se produce cuando esos conocimientos, esos inventos, caen en manos de frikis.

Es una teoría que he defendido en varios lugares con distintos niveles de éxito, la última vez en un autobús nocturno ante dos personas que no conocía de nada (o casi nada), y que dudo que tengan algún interés en volver a verme después de aquello. Es una teoría que es acogida con risión por muchos, con escepticismo por la mayoría, y con calurosa aprobación por…cuándo me acuerde de alguien, lo citaré.

Sin embargo, a lo largo de la historia muchos frikis han creado o diseñado cosas que han cambiado nuestra vida. Si estudiamos la biografía de sir Isaac Newton (el de la imagen superior) encontramos muchas características similares al del friki moderno: hábitos irregulares de higiene y alimentación, una tendencia acentuada a evitar la vida social y un interés exacerbado por las más variadas cosas, con especial dedicación por aquellas que no van a interesar a nadie, ni antes, ni después: en el caso de Newton, el significado escatológico (o sea, relativo al fin del mundo) del bíblico libro de Daniel. Y, sin embargo, Isaac Newton tomó los conocimientos que la Humanidad tenía sobre la Tierra y su funcionamiento y los convirtió en un sistema armónico que funciona casi siempre.

La informática se convirtió en algo realmente importante cuando dejó de estar en manos de hombres de negocios, agentes censales y militares (tres profesiones donde el frikismo escasea) y se puso en manos de profesores universitarios (donde el frikismo existe) y estudiantes universitarios (donde el frikismo abunda). El día que alguien se le ocurrió utilizar un ordenador de nueve millones de dólares (cuándo los dólares eran grandes piezas de plata y un Ford Mustang te podía salir por 6.500 de ellas) para jugar al tenis en una pantalla que era poco más que un espectroscopio, no sólo se creó una industria que ha sostenido tanto a la informática como a la electrónica (Que se lo digan a Sony, que ha postergado su hostiarse final gracias a la PlayStation 2, he dicho postergado) sino que creó la tendencia que se repetiría una y otra vez en la informática: crear frikis que revolucionen el mundo.

Otro ejemplo: Walt Disney, que, para su desgracia, no era un friki, se vio superado en su propio terreno (los cortos de animación) por gentes que sí lo eran (genios como Tex Avery, Chuck Jones y toda la panda del Callejón de las Termitas). Su empresa, que consiguió prosperar gracias a que Walt, si no era un friki, sí era un genio del marketing, se ha visto derrotada una vez más…en manos de frikis (pregunten a su parentela juvenil cuántos de ellos han visto Atlantis y les gustó; ahora pregunten cuántos han visto Toy Story 2. Por cierto: si creen que la compra de Pixar por Disney es una derrota de Pixar, no lo entienden. Pídanme explicaciones cuándo me vean.)

Y los lectores que aún me lean a éstas alturas me preguntarán: ¿a qué diablos viene todo ésto? Bien: dentro de la habitual debacle informativa de agosto (que me hace dudar seriamente sobre si la carrera de Periodismo en España enseña realmente algo), a alguien de Antena 3 (quién si no) se le ocurrió demostrar a ojos de los hispanos cuán fácil es meterse en la Wikipedia y vandalizarla. Conozco gente que desprecia a la Wikipedia porque considera que la información enciclopédica es algo que debe llevarse con seriedad. Éste tipo de personas no recuerda que la primera enciclopedia, la Éncyclopedie ilustrada, estaba hecha por un puñado de diletantes con pasta, que es el nombre educado que reciben los frikis. En fin, en respuesta, he decidido convertirme en un wikipedista de verdad, con ficha de usuario y todo, para compartir con el mundo toda la sapiencia que la vida me ha dado y, sobre todo, para retribuir a la Wikipedia toda la cultura inútil que me ha enseñado.

P.D. Sé que mi maestro, Cuervo Blanco, es un fiel y competente lector de éste su humilde blog, pero también sé que no suele comentar los artículos. Pero, dado que ésto le concierne directamente, desearía que comentase ésta noticia, sacada hoy mismo de “El País”:

Detenido un sociólogo alemán por utilizar los mismos vocablos que un grupo terrorista

Éstos, definitivamente, no son frikis.

Seguiremos informando.

Comentaron el artículo:

  1. El Supervillano.
    21 Agosto 2007 a las 5:45

    “Conozco gente que desprecia a la Wikipedia porque considera que la información enciclopédica es algo que debe llevarse con seriedad. Éste tipo de personas no recuerda que la primera enciclopedia, la Éncyclopedie ilustrada, estaba hecha por un puñado de diletantes con pasta, que es el nombre educado que reciben los frikis.”

    No, no se nos olvida. Pero donde vas a comparar a aquellos diletantes con la organización actual, que, con todas las barrabasadas que pone en su páginita -y sobre cualquier tema, oiga- tienen la cara de decir que su página tiene menos errores que la Enciclopedia Británica -Bueno, en realidad tiene, dicen, “menor ratio de errores”, que es una cosa de estadística, la que como cualquiera con cerebro sabe, solo funciona a los que creen en ella, como la religión-.

    Es que aquellos frikis habían leído MUCHOS LIBROS, cosa que desde luego algunos wikipedios han hecho, pero la mayoría es evidente que no. y no me vale la buena voluntad de aquellos y de estos, que de buenas intenciones está pavimentado el camino del Infierno…

    Me mantengo con el grito ya existente en Internet de “Menos wiki y más pedia”… Por lo menos por ahora…

  2. 21 Agosto 2007 a las 5:51

    Ya. Pero la idea (y de ahí mi incorporación al proyecto) sea que la gente letrada, como usted y como yo, vaya incorporando y corrigiendo las tales barrabasadas. Si la gente sensata se retira de los proyectos beneficiosos para la humanidad como éste, se deja paso libre a los insensatos. Y eso, no lo tolero.

  3. 3 El Supervillano.
    21 Agosto 2007 a las 6:00

    Que digno te pones, me cago en la leche. Es que en Internet, como decía un conocido, parece ser que la gente… Amparándose en el anonimato… Tiende al “terrorismo”. Y eso cuando no se ponen estupendos sin razón ni motivo, que también es muy habitual que pase. Ambos casos se han dado y se dan en la Wikipedia, que unos se creen que es su casa, cuando sí, debería en todo caso ser “un proyecto beneficioso para la Humanidad” si se considera comparable a la primeria Enciclopedia… Y otros se dedican a propagar ideas erróneas o información falsa, directamente.

    Total: que defender que los que hagan una enciclopedia, o lo que sea, sean unos pocos y capaces no es agredir a “los demás”, que está claro que no todo el mundo puede. Yo no creo poder, como es lógico, así que no lo hago. Otros, así en general, tampoco pueden, y deberían darse cuenta…

  4. 4 jaime
    21 Agosto 2007 a las 6:05

    Los Frikis mueven el mundo. ¡Lo sabía!

    en serio: estoy totalmente de acuerdo con el supervillano, del cual creo que es el anterior comentario. Todavia me sangran los oidos al recordar que en la wikipedia en español decia que El Maestro y “la” Margarita, de Bulgakov, era una version de El Quijote.

  5. 5 Cuervo Blanco
    23 Agosto 2007 a las 7:08

    Saludos a todos los parroquianos de uno de los mejores blog del ciberespacio. Sabéis q

  6. 6 Cuervo Blanco
    23 Agosto 2007 a las 7:25

    Saludos a todos los parroquianos de uno de los mejores blog del ciberespacio. Sabéis que siempre ando muy líado con entre mis grandes hazañas y mis mamonadas supinas, pero esta vez, por alusiones, comentaré mis impresiones con vosotros.

    Para empezar, eso de que Newton era un friki, por los cojones. Tenía rasgos que suelen compartir los frikis, como una inteligencia superlativa, malas pulgas a mansalva y una dudosa higiene, pero, así mismo, era un político (en el peor sentido de la palabra) bastante diestro, tenía una vida social agitadísima (aunque muy interesada, ciertamente) y le preocupaban temas bíblicos, lo cual hoy puede parecernos de lo más marginal, pero en su época era el tema más dufindido entre los intelectuales con mucha, muchísima diferencia.

    Y respecto a la noticia esta, pues necesitaría una información mucho más exhaustiva para tener una opinión lo suficientemente sólida. Así a simple vista, es una estupidez que se sospeche de alguien por utilizar palabras en común con un terrorista, pues entonces no daríaqmos a basto. ¿Todo aquel que habla del “sistema capitalista” es un peligroso seguidor de Ulrike Meinhoff? ¿Y quien se refiere a las razas humanas (controversias antropológicas aparte) un filo-nazi? ¡Qué chorrada! Sin embargo, el dato de las listas de teléfonos ya es más sospechosos y, por lo tanto, digno de investigación judicial.

    De todos modos, parece mentira que precisamente los alemanes, que saben mejor que nadie qué es exactamente el terrorismo (las citadas Brigadas Meinhoff) en el sentido más estricto y menos mediático de loa palabra, se suban al carro de la paranoia panterrorista. ¡Una cosa son los punkarrillas, acratoides, gamberriles y delincuentes, y otra los grupos organizados que pretenden llevar a la sociedad hacia un estado de terror y crispación insostenible para los ideólogos del sistema!

    Hasta más ver, se despide el Cuervo Blanco, aguardando la respuesta de los lectores.

  7. 27 Agosto 2007 a las 12:25

    ¿Alguien puede citarme a algún individuo coetáneo de Newton cuya higiene fuese impecable? La peluca empolvada es incompatible con la glicerina (ya saben, lo del jabón Lagarto), hacen reacción y da lugar a malformaciones congénitas. O eso dicen.
    Y en cuendto a lo de los frikis… vaya término controvertido. No considero que hoy en día, gracias a internet y al club Zed, los “frikis” sean asociales. La mayoría de los que aquí posteais pertenecéis a una asociación que lo practica y lo lleva a gala. Barrabasadas como el salón del manga y la sociedad Tolkien (qué hombre más sobreestimado) echan por tierra la definición tópica del término que nos concierne.
    Desprecio a los frikis, a no ser que sean frikis con peluca:
    ¡Viva Newton y la Divine!

  8. 29 Agosto 2007 a las 8:38

    Yo me ducho todos los días. Otra cosa es que sepa citar marca, modelo y partes del Ala-X de Luke Skywalker. Pero estoy de acuerdo cno Thiago. Sobre todo porque estoy convencido de que los frikis terminaremos infiltrándonos hasta… ¡conquistar el mundo! muajajajajajaja!

  9. 04 Septiembre 2007 a las 6:15

    Pero amigos mios, el prblema es de definicion. A que entendeis por freak? por que como bien apunto fi, muchos provenimos de esa asociacion. En la que a mi gusto, habia freaks, y neerds, cual de los dos vocablos es al que os referis?
    Por cierto curiosa teoria…
    Y la defendiste ante dos tipos sin concerlos? deberias contarme eso, sobre todo sus caras….

  10. 13 Octubre 2007 a las 3:51

    Te había citado mal por eferencias; enmendado el error quda atentamente a su disposicion, etc.

    Enhorabuena por el titulo.
    Dos consejos:
    Si quieres un buen pasar, a la política vehementemente, da igual el partido.
    Si eres honesto mirate lo de recoger cartones.

jueves, 12 de julio de 2007

El hombre que amaba a Kim Jong-Il

Están los falsos frikis. Son aquellos que tienen la mala idea de llevarse Las Dos Torres a la comunión de la prima Judith con el objetivo de leerlo durante la misa (sin recordar que la liturgia católica prima el levantarse y volverse a sentar con el primario objetivo de que los fieles no se duerman) y son avistados por la inefable tía Remedios, que les dice, entre burla y reproche: “Ay, que te estás convirtiendo en…como era… ¡un friqui de esos!”

Están los frikis de toda la vida. Aquellos que a los dieciséis años, ante el dilema de elegir entre una vida social normal y un enano guerrero con maza y hacha de combate a una mano eligen al enano. Después crecen y tienen vidas sociales productivas e incluso (¡anatema!) abjuran del frikismo.

Están los muy frikis. La gente que se sabe hasta la menor de las reglas caseras de Blood Bowl y es capaz de pasarse ocho horas seguidas hablando del Lineage (yo lo vi, nadie me lo contó), gente que es un espectáculo en las fiestas pero que definitivamente no quieres invitar a una partida de Diplomacia.

Están los über-frikis. La gente como yo, que es friki de lo suyo, que ignora el rol (zum Beispiel) y se dedica a hacer mapas de territorios épicos. Son las gentes al que el destino tiene guardada la cura contra el cáncer, el descubrimiento de nuevos planetas y una forma de obtener paté de atún a precios de saldo.

Y luego está Alejandro Cao de Benos.

Quién vio el documental sobre Corea del Norte en Cuatro el otro día (yo, parte de las masas proletarias, sólo pude ver el final) recibió una introducción a la figura de éste hombre, presidente de la Asociación de Amistad Coreana y el occidental más importante de Corea del Norte.

Éste señor, nacido en Tarragona hace 34 años de una familia acomodada de la nobleza rural catalana, es, en la opinión de éste blog, el friki más grande que ha dado la historia hispana. Sabido es por parte de nuestros lectores el amor de éste blog a todo lo originario de allende el Paralelo 38, pero lo del señor Cao es superior. Porque el señor Cao se lo cree.

Uno no se sabe la historia pero se la puede imaginar. Un niño nacido en las tinieblas de una familia noble catalana (con las obvias connotaciones de facherío que eso implica) crece posiblemente rodeado de escapularios, vivaspañas y huecograbados del Caudillo, lo que indudablemente genera un estado de confusión mental que puede volverte definitivamente loco. Mi amigo Guille (esté donde esté ahora mismo, que Jerry Siegel guíe su camino) vivió toda su infancia y adolescencia en un entorno similar y, como era de esperar, se volvió un über-friki de los que caben pocos en quintal. Nuestro héroe, sin embargo, cuando cumplió los dieciséis, en lugar de orientarse al wrestling y a la pornografía (como haría cualquier persona sensata), tomó el camino más peligroso. Se hizo rojo.

Podría ser la historia de un pijopunki o perroflauta cualquiera, pero estamos en 1990. No son buenos tiempos para ser comunista; están pateando a los politburós a lo largo y ancho de Europa oriental, Gorbachov proclama que a la URSS no la va a conocer ni el Lenin que la parió y los movimientos “alterglobalizadores”, hoyo de pijillos varios y sus pulgas acompañantes, todavía no han nacido. Nuestro rebelde amigo tiene dos alternativas: Cuba y su fidelismo y Corea y su gran idea Juche. Como buen friki que es, elige la segunda opción. En los tiempos de la sociedad digital de hoy, cuando queremos información tiramos de Google y de la Wikipedia, pero en aquellos remotos eones en los que aún no conocíamos a Takeshi Kitano la información se obtenía leyendo libros y folletos. Imaginamos pues a nuestro héroe escribiendo una amable cartita a Pyongyang pidiendo información.

Tal gesto puede ser comparado a comprar una suscripción de dos años a Despertad! o a creerse que realmente hay un ministro nigeriano que quiere blanquear dinero a través de tu cuenta bancaria. En todo caso, los siervos de Nuestro Kim le mandan las maravillas de su industria editorial en papel cuché y a toda tricomía. Nuestro amigo queda pasmado por las maravillas de la idea Juche y de su mente inspiradora Kim Il-Sung, y decide visitar la tierra soñada. Con el dinero que obtiene de su profesión de informático (¿es o no es un friki?) visita Corea del Norte con el tour que la oficina de turismo norcoreana prepara y que incluye la corona de flores que poner en el monumento a Kim Padre.

Aún no eran los tiempos en el que el Rodong Sinmun publicaba recetas para preparar sustanciosas sopas de césped, así que hemos de suponer que el viaje le gustó. Y desde entonces, nuestro amigo visita regularmente Corea del Norte, mientras trabaja en Barcelona como informático. También escribe poemas en homenaje a los Líderes Eternos, así como obras propagandísticas de diversa índole.

Hemos de decir que no reprochamos en absoluto a nuestro amigo Alejandro Cao de Benos. Todo lo contrario. Mientras algunos degenerados viven vidas mediocres y sosainas, nuestro héroe visita Pyongyang un par de veces al año y tiene siempre un pin con el rostro de Kim recién cromado y listo para clavar en la solapa. Como frikis que somos en ésta página, apoyamos su determinación a ser el único español que sabe coreano con acento del Norte y esperamos que pronto Kim Jong-Il, el megalómano favorito de éste su blog y el único hombre que no se peina porque no lo necesita, pronto le invite a ver su colección de porno mientras brindan con coñac francés a la salud de la amistad hispano-coreana.

Mientras, nosotros, seguiremos informando.

Comentaron la entrada:

  1. 13 Julio 2007 a las 12:14

    jejejejejeje

    Que gracioso el post! la verdad no se donde me meto yo, por que ademas el mote es freak! …..Desde luego, que aficiones tan raras coge la gente, con lo saludable que es el porno….

  2. 2 la reina del hielo
    13 Julio 2007 a las 8:06

    Thiago, un día llegará ese señor y te dirá “únete al lado oscuro…” y no podrás resistirte jajajaja, qué bien que vuelvas a escribir! un besazo, a ver si nos vemos antes de que te vayas

  3. 3 El Supervillano.
    14 Julio 2007 a las 12:35

    Mmhh… El caso de este señor me parece escalofriante, pero no especialmente original. Y me explico: en una historieta de Lauzec, el dibujante de cómic underground francés, un pseudoideólogo defensor acérrimo de la penúltima URSS -etaríamos en los 70- y del gobierno Chino se encuentra con un facha tremendo en un bar, y s ehacen amigos. Terminan mirando al lector y exclaman que ellos se encuentran en los extremos.

    Pues bien, aquel personaje de ficción como este otro real… Pues, son a la izquierda como, pongamos, los colaboradores del pseudotelediario “psicomágico” este de últimamente a la derecha.

    Independientemente del modelo económico que tenga Corea del Norte… ¿Qué diablos tiene que ver la ideología de su gobierno con la izquierda? ¿Desde qué punto de vista de cualquier ideología moderna, no ya de izquierdas, se puede defender que los hijos tienen que estar encarcelados con los padres, porque heredan sus pecados, y otra serie de inhumanas crueldades, de origen supongo que tradicional o acaso religioso directamente, y además reinventado y retorcido? ¿O cosas como el cambio de calendario para que empiece en el nacimiento del Líder, o en general el culto tan raro al líder que se trae esta gente, tan estrafalario?

    Es una muestra de falta de conocimiento que ciudadanos participantes de unas u otras ideologías piensen utilizar toda esta horrible realidad para apoyar o criticar sistemas políticos que, desde luego, nada tienen que ver con todo esto.

martes, 15 de mayo de 2007

Ser socialista

Yo soy socialista. Lo soy porque creo en que las personas tienen derechos más allá del de las meras libertades individuales, o del derecho a la propiedad; tienen derecho a que la sociedad en la que viven sea respetuosa, justa y equilibrada. Soy socialista porque creo en el progreso, porque creo que siempre debemos ser críticos, porque creo que nunca debemos caer en la autosatisfacción y siempre luchar por un mundo mejor. Soy socialista porque no pretendo imponer mis ideas a nadie, porque pretendo escuchar, observar y comprender. Soy socialista porque creo en una España mejor, más justa, menos sectaria, libre de los populismos, los vulgarismos y la crispación que han caracterizado su historia. Una España culta y europea, no una España de charanga, pandereta y romería.

Ahora, ¿como explico yo ésto?:

Y sé de gente que está suspirando más alto y más fuerte que yo.

Seguiremos informando.

Comentaron la entrada:

El Supervillano. 18 Mayo 2007 a las 11:31

En serio, hasta que no la he visto como real en la prensa, estaba seguro de que esta foto era un fotomontaje…

2 Mademoiselle Fifi
20 Mayo 2007 a las 7:36

Simancas se come una de Santa Clara y Nomeconocenimimadre Sebastián una lista… será una metáfora. Yo por mi parte llevo un tiempo anunciando que voy a votar a los carlistas… lo mío son los valores tradicionales y las boinas.
Ósculos por Dios, por la patria y por el Rey.


sábado, 28 de abril de 2007

Días de Cine: "La vida de los otros"

No puedo decir que “La Vida de los Otros” respondiese del todo a mis expectativas. Quizás soy demasiado exigente, pero con las perlas con el que el Neue Deutsche Kino nos ha premiado los últimos años, uno esperaría de “La Vida de los Otros” mucho más de lo que realmente ofrece.

Me explico. Como retrato fidedigno del horror del totalitarismo, la película es impecable. Reconstrucciones, medios, banda sonora (la pobre música chicle-pop que la RDA intentaba forzar en los oídos de sus conciudadanos para que obviasen el rock americano que les llegaba del Oeste), trazan un cuadro extremadamente consistente del terror a través de la paranoia burocratizada. Se repite como leit-motif a lo largo de toda la película el obvio poder del Sistema (de “ellos”, en un Estado oficialmente “de los obreros y campesinos”) y su capacidad para directamente destruir la vida de los otros. La historia del dramaturgo Feydman es interesante por su excepcionalidad, pero la verdadera clave para ver realmente el peso del Sistema está en las pequeñas historias: la pobre vecina, amenazada con el fin de todos sus sueños (y los de su familia) a cambio de la traición de sus vecinos; el funcionario que ve pasar por delante de sus ojos el fin de su vida tal y como la conoce por el mero hecho de contar un chiste sobre Honecker (y no el mejor); la espantosa seguridad que el niño en el ascensor se hubiera quedado técnicamente huérfano de haberse encontrado con otro agente. El Estado como monstruo, el Estado como Leviatán; el totalitarismo, al fin y al cabo, pero con un agravante: nada de ésto nos encuentra lejanos en el tiempo; yo mismo, sin ir más lejos, estaba vivo durante todo el tiempo en el que se pasa la historia (aunque tampoco muy consciente).

El problema de la película está en la escasa solidez de sus personajes. Son unidimensionales, con pocos matices: el ministro malvado, el jefe perverso, el dramaturgo bondadoso, la actriz desequilibrada. No hay (o al menos yo no lo vi) un atisbo que permita humanizarles o deshumanizarles. El único personaje que ofrece matices es precisamente el protagonista, Gerd Wiesler, porque es el único que evoluciona a lo largo de la película. El actor principal, Ulrich Mühe, ayuda y mucho con su soberbia actuación. La procesión en Wiesler, un ejemplo hasta estereotipado del burócrata prusiano, va por dentro; Mühe hace que aunque no la veamos, la sintamos.

La República Democrática Alemana fue la burocratización definitiva de la paranoia. Una película ha tenido el valor de enfrentarse a la versión “Cuéntame” de la historia que tanto me gustó en “Goodbye, Lenin!” Como documento y enseñanza, imprescindible; como película, tiene su punto. Pero las he visto mejores.

Seguiremos informando.

miércoles, 22 de febrero de 2006

¿Alguien necesita un bigote?

Es muy largo, pero es que estaba desatado.

José María Aznar López. Sin duda alguna, el personaje más importante que ha dado la derecha española en los últimos veinte años, el hombre que hizo que ser facha en España dejase de ser un estigma y pasase a ser algo llevado como una insignia de honor por J.Lo. (no sé a quién debo acreditar éste que será uno de los nombres estándar de Fedeguico en éste blog; en todo caso, gracias) y otros orates de su calaña.
Sólo por eso podría entrar dignamente en la historia de nuestro país, pero es vox pópuli que la gran maldición de Bigotus Máximus ha sido creerse lo que decían de él en los medios afines. Tristemente, la prensa española (de todas las adscripciones) nunca se ha andado con chiquitas a la hora de adular, y en el caso de Pepe Mari la cantidad de que lo que los norteamericanos llaman con propiedad “aire caliente” llegó a límites sólo igualados por aquél que fue el Centinela Espiritual de Occidente.
Líder mundial, estadista de talla (moral, se entiende), hombre culto, educado y carismático (inigualables momentos populistas donde se arremangaba la camisa y empezaba a soltar procacidades a las ancianas falangistas), y, por supuesto, máquina de ganar elecciones (puntuación hasta ahora, empate a dos), todo ésto y más aparecía todos los días en ditirámbicas columnas de las acompañadas por litografía, compuestas por esforzados exégetas que se ganaban el vermú de cada día propagando el mensaje del Profeta de Valladolid. Todo estaba preparado para la retirada triunfal; José María Aznar López, después de resucitar a la derecha española de entre los muertos (vértigo) se lanzaría a una carrera impecable como el Bill Clinton de la derecha europea, dando entrevistas para la FOX, llenando salones con sus conferencias y dejando que imberbes becarios de las universidades más caras de España pusieran en papel bueno sus profundas reflexiones sobre lo duro que es salvar el mundo.
Hasta que todo se jodió, hablando en plata. Las elecciones del 14-M fueron para el Partido Popular el equivalente político a que se te caigan los pantalones en misa, y nunca la expresión de aquellos polvos vinieron éstos lodos estuvo mejor ejemplificada. Mientras en Madrid las oficinas de Génova procuraban salvar los muebles y acababan con Don Rajote de la Mancha y sus muchos Sanchos, Aznar, sin escaño, sin cargo y sin prisa, veía que de repente volvía a ser una persona normal, que en Washington las puertas no se abrían a su paso y que todos hablaban un idioma que a él le resultaba medianamente familiar (no por nada había demostrado ante una audiencia mundial su impecable relación con la lengua de Shakespeare) A nadie le gusta; el síndrome del sillón perdido afecta a personas de todos los lados de todos los espectros y nadie mejor que Forges para contárnoslo. Pero hoy Aznar vaga por el mundo, sin rumbo y sin criterio, pregonando a los cuatro vientos lo que la muchachada del tank tank de la FAES piensa por él: que los socialistas son terroristas (porque rima y porque él lo dice) , que la desintegración de España es un hecho consumado (y uno mira por la ventana y ni flowers) y que su pensamiento es importante (como en aquella conferencia que dio en Nueva York, que hubo que regalar las entradas porque no venían ni los mendigos del subway).
Y ahora eso le ha traído problemas. Resulta que la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos prohíbe expresamente a los extranjeros meterse en política. Aznar siempre ha sido un feroz defensor de la Constitución Española (o eso dice) pero al parecer la de los demás le trae al pairo (¿alguien se esperaba otra cosa?) y se puso a defender la elección del candidato de la derecha en las elecciones mexicanas. No es nada grave (le pegarán un par de collejas verbales y le mandarán a casa) pero prueba el patetismo de su situación actual, viajando por el mundo como un profeta desatado, predicando la verdad de su pensamiento y la maldición del zapaterismo.
El punto más bajo hasta ahora ha sido quedarse sólo (24 votos a 1) en el Consejo de Estado (llamado cariñosamente el Cementerio de Elefantes) donde los malditos infieles (muchos padres de la Constitución entre ellos) han decidido unirse con la izquierda separato-comunista en lugar de seguir el pensamiento del Prohombre del Siglo XXI. Para evitar mayores humillaciones a éste que ha sido el resurrector de la derecha hispana, propongo públicamente una cuestación para llevarle a un lugar tranquilo y apacible donde pueda pasar el resto de su vida en paz y silencio: sobre todo silencio. Pongan huchas en las mesas petitorias del día de la banderita (de España) donde el legado de José María Aznar está más vivo que nunca: los fachas toman la calle. Esperemos que al menos tengan consideración con el que los devolvió allí.

Seguiremos informando.