jueves, 28 de febrero de 2008

No es a Zapatero a quién voy a votar

Estoy en casa con una gastroenteritis vírica (otra más) que ya se me va pasando. Ofrecí a mi jefe acercarme ésta tarde al curro para hacer el turno, pero me ha dicho que ya tengo sustituto y que no hace falta que vaya hoy. Así que aquí estoy, intentando pasar la mañana de la forma más civilizada posible.

Justo cuándo le estaba echando flores a mi estimado amigo Hidalgo por su artículo de hace un par de días, va y me suelta ésto. Y por si fuera poco, pone un enlace a una página web que solicita cienes y cienes de contribuciones tal como esa.

Y no puedo estar más en desacuerdo.

Que nadie me entienda mal: admiro muchísimo a José Luis Rodríguez Zapatero. Encuentro admirable que siendo un tipo de mi edad consiguiese convencer a una agrupación compuesta fundamentalmente de mineros muy cabreados (remember, 1986) para que le hicieran su representante en el Congreso. Encuentro admirable que consiguiera pacificar el saco de gatos que era el PSOE en 2001 y volver a levantarlo como fuerza electoral y de progreso. Encuentro admirable que, teniendo éxito o no, haya mantenido su coherencia e integridad a lo largo de la legislatura. No lo conozco personalmente, pero seguro que es una persona encantadora y de lo más agradable.

Pero a pesar de que su nombre está en la papeleta que voy a depositar el domingo 9, no es a él a quién voy a votar.

Voy a votar al Partido Socialista Obrero Español.

Llamadme friki del sistema parlamentario, pero recordemos que el nombre de Zapatero no va a aparecer en las papeletas de como mínimo 80% de los españoles que van a votar al PSOE. Siento si con ésto estoy en contra de la política de propaganda oficial del partido, pero mi voto no es personalista. Voto por unas ideas.

Voto por la idea de una España que asuma definitivamente el cambio de posición de la religión en su sociedad de la forma más justa y democrática posible: restringiéndola exclusivamente al ámbito privado.

Voto por la idea de una España que, dentro de las obvias limitaciones políticas que impone una economía globalizada y la pérdida de soberanía económica cedida en aras de la integración europea, tenga un gobierno que trabaje por la justicia económica y social.

Voto por la idea de una España que se haga cargo de que no podemos dejar que la UE se convierta en un paladín del neoliberalismo económico, interviniendo en la medida de lo posible para articular mecanismos paneuropeos de Estado del bienestar.

Voto por la idea de una España que asuma definitivamente su federalismo.

Voto por la idea de una España en paz. Voto por la idea de una España sin miedo. Voto por el fin de una política basada en el insulto y la sospecha infundada.

¿Que Zapatero tiene una sonrisa tranquilizadora? Sea. Pero mi voto vale más que eso. Que se enteren en Ferraz.

Seguiremos informando.

martes, 26 de febrero de 2008

¿Es que nadie piensa en las niñas?

Pues Rajoy .

Y mi estimado amigo Hidalgo también.

Carlos lleva tiempo intentando convencerme de que escribo mejor que él. Hoy me ha dado la razón demonstrándome que es mentira.

Seguiremos informando.

Yo confieso

Podía haberlo oído entero, por la radio, pero no lo hice. Al final no hubo partida de pub quiz (lo que, aunque no nos descalifica de la lucha por el Jamón, obliga a la máxima concentración y quién sabe, traerse un arma secreta, como el tío friki del Modoso o, de manera más realista, al Gentleman) así que me quedé en casa y, de hecho, puse la radio, dispuesto a tragarme el debate.

Pero cuándo oí a Mariano repetir por cuarta vez lo de "ushted deje de hablar de sifras macroeconómicas, que los españoles no entienden" no pude más. Para empezar, eso de que "los españoles no entienden" es una burda generalización; no lo entenderá usted, o la maruja de 67 años que es su votante objetivo, pero yo, por ejemplo, sí lo entiendo. Para seguir, sacar los índices inflacionarios cuándo en todo el mundo han subido los precios al consumo (para contrarrestar las diatribas marianistas sobre el incremento del precio del cochino bastaría comparar los incrementos de precio entre los países de la Unión) es una demagogia como un castillo.

Y como yo la demagogia no la estomago (es una reacción atávica indigna de un politólogo de pro, sorry) apagué la radio y me refugié entre los acogedores pliegues de mi edredón.

Las encuestas de hoy son sorprendentemente unánimes en el hecho de que Zapatero, al parecer, lo hizo mejor que Rajoy. La prensa de derechas, para salvar los muebles, indica, como si fuese noticia, que Zapatero estuvo "acorralado" y "a la defensiva". Malamente sería que el Gobierno pusiese a la defensiva a la Oposición (como diría Jon Stewart, "Yeah! Down with the people who is already down!"). Se sabe que ser Gobierno es saber encajar golpes con prestancia; dudo que Zapatero estuviese excesivamente brillante (todo el mundo estaba muy nervioso y, como ya dije, el presidente tiene muchas cualidades pero no la de orador) pero lo más probable es que no perdiese demasiado los papeles.

Siguiendo con la campaña, leo que Mario Vargas Llosa ha decidido apoyar al partido de Rosa Díez, ese que en principio va a sacarle votos al PSOE (cuándo fui a Fitur, me encontré un piquete de UPyD en la puerta; repartiendo panfletos estaba un señor de sesenta años, jersey azul de punto y el ABC bajo el brazo; el electorado joven y progresista, vamos). Vargas Llosa no me parece precisamente brillante como escritor (aunque reconozco que Pantaleón y las Visitadoras me resultó gracioso) pero desde que en 1990 perdió unas elecciones que daba por cantadas ante un japonés en poncho el pobre hombre piensa que todo el mundo es idiota menos él. Y ahora va por el mundo representando al seudo-conservadurismo intelectualoide de nariz levantado (cuyo lema es "el izquierdismo es para la plebe estúpida") cuyo máximo representante patrio es, como no, Fernando Savater.

Seguiremos informando.

lunes, 25 de febrero de 2008

Días de Cine: Que sí, que vale

Ahora ha sido Bardem el que lo ha hecho todo solito. Él sólo se ha ido a Hollywood, ha dirigido, producido y escrito la película por la que se ha llevado el Oscar, y por supuesto ese corte de pelo se lo ha hecho voluntariamente.

El patrioterismo de la prensa escrita hispana va a llegar a niveles extremos durante los próximos días, y no va a ser precisamente bueno, porque No Country For Old Men, como ya dije antes, no es una película fácil de ver y de entender.

Yo, por mi parte, estoy encantado: fan de los Coen como soy (aunque confieso que me faltan unas cuántas piezas por ver, más notablemente Barton Fink y Sangre Fácil) no puedo sino aplaudir con las orejas ante el triunfo de mis judíos de Minnesota favoritos.

And now for something completely different: mañana no me pregunten acerca del debate, pues probablemente (a no ser que definitivamente no tenga sitio donde dormir) estaré participando en una iniciativa colectiva para que el grupo de réprobos con el que me junto se agencie un jamón del cuál no partiré (el único y reconocido fallo que tengo en mi casi completa españolización es que no me gusta el jamón serrano)

En todo caso, no creo que pase nada inesperado; Zapatero, definitivamente, no es Demóstenes, pero Rajoy tampoco es Filipo de Macedonia precisamente.

Seguiremos informando.

domingo, 24 de febrero de 2008

Weekend Update

No ha sido la mejor de mis semanas, no, aunque podía ser peor; en ciertas culturas, lo que me ha pasado ésta semana acabaría en duelo a navajazos, con el superviviente siendo atendido a base de emplastros de esparto embebidos en orujo; aunque sé que a algunos de vosotros le gustaría verlo, la verdad es que prefiero seguir vivo.

Y lo hago, a mi modo.

Vamos con las cosas de comer: la campaña electoral ha empezado, y el PP ha elaborado nuevos carteles donde la pose rígida de Rajoy (en la cuál parecía una vieja y se podía intuir cierta baba deslizándosele por las comisuras de la boca) ha sido sustituida por una imagen de Rajoy en un mitin, imitando los pósters del PSOE. Y al igual que con la primera serie, la segunda también desencadena la pregunta "¿No había otra mejor?" La mirada de Rajoy en esa foto es la de un hombre que lleva sin comer desde hace cuatro mítines y acaba de descubrir en un rincón la bandeja de pulpo a feira.

El PP se encomienda a San Paro y San Terrorismo versión txapela, as usual. Los anuncios por radio y televisión llegan a ser risibles en su catastrofismo.

Mientras, en el resto del mundo, más cosas: supongo que el tema de mañana por la mañana será Cuba y su más que probable división de poderes (desde aquí mi quiniela: Raúl como comandante en jefe, Lage como presidente del Consejo de Estado)

Y como les llevo diciendo un buen rato, ojo a Kosovo.

Estoy realmente cansado. Ya me abundaré posteriormente.

Seguiremos informando.

martes, 19 de febrero de 2008

Provocadores y provocados

Hermoso show el montado por los pijopunkis en mi alma mater; he pasado demasiado tiempo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense como para no hacerme la composición exacta de lo que ha sucedido sin necesidad siquiera de estar allí.

Lo de los pijopunkis, de hecho, ha alcanzado niveles preocupantes. Con su anodino lenguaje, basado en los futuros imperfectos (¿la revolución será? Coño, si eres revolucionario de verdad, la revolución es o no es, porque la estás haciendo tú) en el popurrí de cientos y cientos de campañas y consignas dispuestas al placer de cada cuál (de ideas de verdad, pocas) y de la tendencia a simplificarlo todo de la manera más deleznablemente maniquea del universo, han literalmente volatilizado toda diversidad política en la facultad que, por definición, más diversa debía ser. Ahora en mi facultad, o se es pijopunki o se es pijo a secas (con la honrosa excepción de los frikis, grupo en el que siempre me he enorgullecido en participar)

Y lo más fascinante de todo, han hecho exactamente lo que Rosa Díez quería que hiciesen. Si María San Gil, Dolors Nadal y ahora la señora Díez van a éste tipo de actos en facultades netamente pijopunkis, no es precisamente para que entregados pijillos las escuchen con arrobo. Es para que les echen de todo, pudiendo así articular el discurso victimista que las ramas vasca y catalana del bigotismo (y su seudoextensión nacional, la UPD) utilizan como principal argumento electoral. ("argumento", quicir) y, ya de paso, acusar al Gobierno de permitir que éstas cosas pasen en un país tan ordenado y de bien como el nuestro.

La respuesta sensata de izquierdas es la que yo hubiera hecho sin dudar si hubiera estado allí: me hubiera apalancado en el ordenador de Dadillos (o sacado el Guillotine, si estuviera ocupado) y dejar sola en su insulso mensaje victimista a la señora Díez, que es lo que los españoles harán a mayor escala el 9 de marzo.

Seguiremos informando.

Las jóvenes promesas

Fidel lo deja. En su ampuloso lenguaje (mucha revolución y mucha leche, pero siempre ha sido antes que nada un abogado cubano y en su habla no hay lugar para concisiones) dice que no quiere que el Parlamento cubano le aplauda de nuevo en su recorrido hacia el sillón.

Raúl es, naturalmente, un período de transición. No dudo que la idea predominante dentro del Partido Comunista Cubano es seguir paso a paso el proceso que hicieron los chinos, manteniendo la dictadura del partido y ganando infinitas cantidades de dinero en el proceso.

Dudo de su eficacia; primero, porque los cubanos no son chinos: para los chinos, una dictadura militar-burocrática como la que tienen ahora no es una situación circunstancial, es fundamentalmente un ideal político y religioso (el gobierno de los ilustrados y de los ancianos, que preconizaba Confucio.) Los cubanos siguen siendo caribeños y aceptarán con alegría alternativas.

Mi preocupación es que, si ahora ésto cae, Cuba se vea invadida y, lo que es peor, gobernada, por el exilio de Miami, gente que lleva cincuenta años fuera de Cuba, período donde cualquier atisbo de realidad se ve sustituido por una vaporosa fantasía.

El dado ha empezado a rodar, amigos. Vamos a ver de qué lado cae.

Seguiremos informando.

lunes, 18 de febrero de 2008

Cuándo vienes a casa me pillas en la cocina

Se nota que me hago mayor y empiezo a desarrollar un callo en éstas cosas. Ayer me fui a la cama siendo el tipo más miserable del universo; y sin embargo me he despertado como una rosa. La catarsis de ayer me sentó muy bien.

Así que en lugar de desarrollar una carrera de poeta romántico francés (que no da mucho dinero, pero ponerte ciego de absenta Pernod, te pones) ya estoy aquí de nuevo para hablar de política.

Éste fin de semana le pregunté a mis amigos sociólogos: ¿cuán cocinada está la encuesta del CIS?

Respuesta: un porrón. Todos los medios están cocinando las encuestas, como siempre se ha hecho, pero, por increíble que parezca, en éstas elecciones, todas han sido cocinadas en contra del Gobierno.

Lo de ayer en Público fue épico. ¿El PP segundo partido en Cataluña? ¿Estamos hablando de ese PP de "La OPA debe evitarse para que Endesa siga teniendo su sede en territorio nacional"? ¿Ese PP del "los niños deben aprender castellano e inglés, pero el catalán es innecesario"? ¿Ese mismo?

La verdad es que no es mala idea. Manipular las encuestas en tu contra es algo que no genera críticas del contrario (salvo de Llamazares, pero a Llamazares no se escucha ni a sí mismo), puede posteriormente ser aplicado a tu favor (si tienes margen de maniobra) y, sobre todo, cumple con tus intenciones declaradas de acojonar a la gente con el regreso del bigotismo y sus adláteres.

De hecho, ver los datos puros da una idea bastante clara de por dónde van realmente los tiros. En la misma encuesta de Público (la segunda parte publicada hoy) el porcentaje de votantes del PP que piensa que va a ganar Rajoy es del 33,8%. El porcentaje que piensa que va a ganar Zapatero es... del 33,8%. No es un optimismo demasiado exacerbado, que digamos.

En fin, sea. Vamos a ver si la estrategia de la cocina da resultado. Si no, que Jehová nos coja confesados.

Seguiremos informando.


domingo, 17 de febrero de 2008

Crónicas de un falso cultureta (II)

Si ustedes leen éste su blog para informarse o obtener comentario sarcástico sobre la vida y obra de los que pueblan nuestro mundo, no sigan leyendo, porque éste no es un artículo de esos.

Es un artículo de catarsis. Catarsis de las que te dan cuándo te destrozas el alma y no tienes un martillo pilón a mano. Oh, sí, la vida sentimental de Thiago. Salgan, que salpico.

Hace ya cinco años (si no recuerdo mal), tras una noche similar en un apartamento de la calle José Abascal, en el que salí con exactamente la misma sensación que escribo ahora, escribí una catarsis por escrito similar. Ese texto se ha perdido en el abismo de la historia, y los involucrados viven una ajetreada pero feliz existencia en una ciudad de provincias.

Esa noche aprendí algo.

Esa noche aprendí que uno puede hacer las cosas bien, ser el perfecto caballero, y seguir siendo rechazado.

Y, como ahora, no supe qué sentía.

Porque en realidad, ahora mismo tendría que estar maldiciendo a todo Dios. Y, sin embargo, no puedo sino echarme la culpa a mí. Como entonces. Porque yo mismo me he condenado.

Yo mismo me he condenado convirtiéndome en una persona tan tremendamente especial (especial en un sentido empíricamente neutro, si tengo alguna imagen de mí mismo ahora mismo no es precisamente buena) que cuesta Dios y ayuda encontrar a alguien, sea del sexo que sea, con quién sentirse realmente a gusto.

Yo mismo me he condenado al defender de forma tan cerril mi manera de ser que he rechazado tantos y tan buenos consejos de tan buenos amigos que me incitan a convertirme en alguien más interesante y atractivo. Rechazado por miedo a convertirme en la caricatura de algo de lo que alguien podría enamorarse, sólo para verse vilmente decepcionada al encontrar mi verdadero yo bajo la crosta.

Yo mismo me he condenado al dejar crecer en mí un miedo tan atroz a meter la pata, que me convierto en una masa estúpida y gelatinosa que no hace sino meter la pata. Yo mismo me he condenado al creer y fantasear que la gente puede enamorarse por compasión, cosa que, por lo que la experiencia me ha enseñado, sólo sucede en las películas de Billy Wilder.

Dice la leyenda que las mujeres no se acuestan con sus amigos. Generalmente, tampoco se acuestan con desconocidos. Con lo que lo único que queda es que las mujeres sólo se acuestan con sus enemigos.

Y yo me niego. Porque yo mismo me he condenado de la peor manera posible: siendo tan jodidamente buena persona. Tan jodidamente buena persona que me niego a ser un cabrón con tal de echar un polvo. Tan jodidamente buena persona que cuándo la mujer más impresionante que ha dado Suecia en una generación se me echó literalmente al cuello, me negué a seguirle el juego para que no se arrepintiese la mañana siguiente. Tan jodidamente buena persona que cuándo uno de mis mejores amigos rompe el Sagrado Código Calixtino no sólo no tengo ganas de aplicarle ración de navaja albaceteña sino que, además, le felicito, y por si no fuera lo suficientemente gilipollas, tengo ganas de hablar con la muchacha para hablarle de la joya que ha cazado.

Y es que soy así. Éstos tiempos salvajes no fueron hechos para mí.

Y me siento desesperanzadoramente solo.

Por el amor de Dios, que alguien me saque de ésta.

Seguiremos informando.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Días de Cine: "No es país para viejos"

Hay películas que te dejan de mal café. Son aquellas que mi amigo Jaime define como las pelis tras las que sales del cine diciendo: "¡Qué buena es! ¡Qué bien me lo he pasado! ¡No quiero volver a verla en la vida!"

"No es país para viejos" es una de esas películas. Mucha gente se lo ha tomado mal, fundamentalmente porque se esperaban (al igual que yo, reconozcámoslo) un nuevo "Fargo" o "El Gran Lebowski", el género de "dramas de coña" en el que los Coen son especialistas. El argumento, de hecho, hace esperar un nuevo Fargo: un policía, un asesino tarado, un tipo torpe que se las da de listo.

Pero aunque los primeros veinte minutos lo hagan presagiar, se convierte en otra cosa. Otra cosa bien distinta que te hace levantarte de la butaca y salir del cine con una opresión en el pecho. "No es país para viejos" es la historia de como el mundo que conocemos y, por extensión, el lenguaje cinematográfico que así lo expresa a través de sus clichés, es arrasado por una violencia irracional y absoluta, personificada en un colosal Javier Bardem (la pregunta que se te queda es "¿Actor secundario?"). No es que no nos esperemos violencia; al fin y al cabo estamos en el Oeste de Tejas; lo que no nos esperamos es ese nivel de violencia, que, por mucho que la película sea gráfica (sí que hay sangre, sí) también es reflejada de forma sutil: hay una escena en el que el espectador no sabe si ha habido violencia o no; el espectador desea que no la haya, pero un simple gesto, un simple acto cotidiano, nos confirma que sí, que estamos tratando de un nivel superior de violencia que nos abruma y que nos deja desesperados.

Quizás el problema sea que el guión, al ser adaptado y no original, lo que es una novedad en los Coen (bueno, O Brother, en puridad, era adaptado, pero vamos) hace que la película, aun siendo muy buena, no parezca tan "coeniana" como otras (aunque coñas Coen, haberlas, haylas). Para a quien eso le resulte un problema, perfectamente comprensible. Pero, vamos, recomendable.

Seguiremos informando.

martes, 12 de febrero de 2008

He pagado por éste micrófono

Posiblemente habrán visto por ahí los carteles indicando que las emisoras locales de televisión digital terrestre de la Comunidad de Madrid ya están emitiendo. Como sabrán ustedes, a lo largo y ancho de nuestro torturado país las licencias de televisión local digital fueron concedidas, con el sano objetivo de obtener la máxima pluralidad y democracia, a través de un sistema filadélfico digital, es decir, a dedo a los amigos. Y en ningún lugar esa distribución plural de licencias ha sido tan obvio como en nuestra Comunidad. Intereconomía, Libertad Digital, El Mundo, ABC; toda esa gente sana ha obtenido canales de televisión, para que podamos comparar con libertad e independencia los distintos puntos de vista sobre la actualidad que tiene la extrema derecha.

Y nada más definitorio del verdadero objetivo de éstos canales que el anuncio que leí el lunes por la tarde en la contraportada del Expansión: en un canal cuyo prosaico nombre es Aprender Inglés TV, del que no esperaríamos más contenido político que la explicación del sistema westminsteriano, la gran atracción de la parrilla televisiva era una entrevista de media hora con Esperanza Aguirre ¡en inglés!

Porque sí, amigos, Esperanza Aguirre ya ha perdido toda inhibición y ya se está preparando sustanciosamente para ser La Heredera. Mientras Mariano (inserte su rima aquí) corteja el voto centrista prometiendo la lapidación y posterior expulsión de niñas inmigrantes criminales con velo (suma y hervor de las propuestas electorales bigotistas durante ésta última semana, si no he entendido mal), Espe promete un colegio para dar clases en catalán en Madrid, durante una visita a Lérida.

Con ésto la Espe mata dos pájaros de un tiro: hace alegres a sus amigos fachauers presentándolo como un triunfo de la libertad educativa, mientras que se aparta de la línea mata-catalufos de ciertos bigotistas extremos en previsión del paso que todo pepista con ambiciones de gobierno debe considerar: un pacto con CiU.

En fin, no subestimen el poder del lado oscuro. Espe puede ser ignorante, pero no es estúpida. Y, por favor, graben la entrevista, si la encuentran. Espe hablando inglés puede ser de traca.

Seguiremos informando.

lunes, 11 de febrero de 2008

Metiéndome donde no me llaman

Ah, demasiado tentador para no apuntarme. Mi estimado amigo Hidalgo me recomendó que leyese a menudo un blog político, Materias Grises, cosa que hago regularmente. La palabra que lo define es "sensato", cosa que, en éstos tiempos que corren, es cuánto menos difícil de ver.

Y ahora éste buen señor propone un "meme", engendros en los que, como ya saben, caigo con facilidad en momentos en los que mi cerebro va al ralentí.

La proposición de éste meme es simple: si los discursos políticos en Estados Unidos son realmente inspiradores y los de aquí no lo son (quicir), ¿es porque Spain is different o porque no sabemos hacer discursos? Y propone una exposición de capacidades de speech-writing.

Oh, bueno, ante esas cosas me inspira el espíritu de Toby Ziegler (sí, a mí también me molaría ser Josh, pero creo que tenemos un consenso) y a pesar de su inmortal frase "paper 's for wimps" procederé a seguir según las bases del concurso:

"Quiero, antes de nada, agradeceros a todos vuestro apoyo y vuestra presencia, así como la de los miles y miles de personas que trabajan, en nuestras agrupaciones, a lo largo y ancho del país, para llevar a todos los ciudadanos y ciudadanas de España la realidad del cambio, el cambio político que ha respondido, y está respondiendo, a una sociedad que avanza y exige de sus gobernantes que avancen con ellos. Y me enorgullece decir que hemos sabido responder.

Esa sociedad que pide de nosotros tolerancia y respeto hacia otras culturas y comportamientos, ha tenido respuesta. Esa sociedad que pide de nosotros el afrontar los problemas de cara, sin descartar ningún camino ni ninguna solución, ha tenido respuesta. Esa sociedad que pide de nosotros soluciones para sus problemas cotidianos, soluciones para la vida real, ha tenido respuesta. Esa sociedad que pide de nosotros el trabajar por la paz y la seguridad, tanto aquí como en el resto del mundo, ha tenido respuesta. Y ha sido una gran respuesta.

Ha sido una gran respuesta, pero no forma parte de nuestra manera de ser el conformarnos con ella. Porque esa sociedad, los hombres y mujeres de toda España, va a seguir adelante, planteándonos nuevos retos, exigiéndonos nuevas soluciones, obligándonos a ser fiel reflejo de un país cada vez más moderno y que no puede, ni quiere, anclarse en un pasado cada vez más lejano.

Y es por eso que la España que quiere el cambio debe ser la España que pide el cambio. Son los españoles los que, en las urnas, deben hacer real su ilusión y su esperanza de una España mejor y más justa. Sólo a través del principio último de nuestra democracia, la voz de la ciudadanía expresada por el voto, pueden los españoles, podéis vosotros, llevar a nuestro país a nuevas cimas de progreso, prosperidad y paz.

Muchas gracias."

Seguiremos informando.

viernes, 8 de febrero de 2008

Planes Cinéfilos (parte II)

¡Como está el servicio! Al menos es lo que opina el ínclito Arias Cañete, que ha declarado que ya no hay camareros como los de antes. Yo me pregunto cómo se le ocurre al bigotismo poner de responsable económico, y en consecuencia, responsable de la lucha contra la inflación, a alguien que cuándo abre la boca, sube el pan.

Y en los Estados Juntitos, Romney se va. Está claro que, tras el Super Martes, la candidatura republicana va a dirimirse entre McCain y Cualquiera Que No Sea McCain. Y Romney se parece demasiado a McCain como para quedarse con éste último puesto. Queda Huckabee, y por ver queda la amenaza que hizo la derecha religiosa hace meses: si no elegís un candidato afin a nuestros intereses, fundamos un tercer partido. Éste su corresponsal, naturalmente, prefiere a Huckabee. Que McCain mola algo y es amigo de Jon Stewart, pero es que no conviene enfrentarse a alguien que tiene la capacidad de dar patadas voladoras.

Pero bueno, pensemos en cosas más frikis. Éste fin de semana se estrena No es país para viejos, peli de los hermanos Coen que tengo muchas muchas ganas de ver. Si no se la han bajado ya de Internet, vengan a verla conmigo éste fin de semana. Visto lo visto, para poder concertar todos los horarios la idea sería ir el domingo a las 18h. Vayan llamándome (o, si tienen la mala suerte de no tener mi teléfono, poniendo comentarios aquí), a ver si conseguimos armar un grupo sustancioso.

Seguiremos informando.

jueves, 7 de febrero de 2008

Carné de negro

Como siempre que al bigotismo se queda sin ideas (quicir), la inmigración vuelve a entrar en campaña electoral. Ésta vez los ínclitos pepistas se han sacado una idea sobre inmigración del Sarkozy: un "contrato de integración" por el cuál los inmigrantes se comprometerían, y cito, "a cumplir las leyes, a respetar las costumbres de los españoles, a aprender la lengua, a pagar sus impuestos, a trabajar activamente para integrarse en la sociedad española y a regresar a su país si durante un tiempo no encuentran empleo".

Lo de firmar un contrato prometiendo "cumplir las leyes" sería como el célebre formulario "¿Pretende usted realizar actos terroristas en los Estados Unidos? Si contesta "sí", por favor, consulte con su agente de aduanas". Pero mientras en Estados Unidos tiene algún sentido (fundamentalmente porque un cargo de perjurio en un documento federal puede justificar una expulsión), en España se convertirá en una fuente de risión sin mesura.

Lo de "pagar los impuestos" y "aprender la lengua", por otra parte, son cosas pelín obvias, y que responden a la imagen que el bigotismo tiene (o al menos quiere hacer pasar a la opinión pública) del inmigrante medio: un criminá marvao que quiere comerse a nuestros niños, violar a nuestras mujeres y llevarse nuestros televisores de plasma. Cuándo es de cajón que la inmensa mayoría de los inmigrantes no son así, y así se nota en las calles.

Pero la parte más graciosa es la de "trabajar activamente para integrarse en la sociedad española". Oiga, ¿qué hay que hacer para hacer eso? ¿Es respecto a la forma de vestir? ¿Llevar chilaba me hace menos español? ¿Y llevar boina? Porque oí que es típico, pero yo no veo muchas. ¿Es respecto a la comida? ¿Comerme unas patatas con costillas me hacen hispano mientras que un kebab no? Yo no soy sociólogo, pero mis mejores amigos lo son, y me gustaría saber su opinión al respecto.

Después de hervir toda la palabrería bigotista, se puede resumir en: "carné de negro; si no te haces notar, si te quedas callado cargando cajas por 4,50 la hora, puedes quedarte con nosotros. Si no, no."

Y son éstos los paladines de la libertad.

Seguiremos informando.

martes, 5 de febrero de 2008

Días de cine: "Juno"

De primeras, no debería haberlo hecho.

Estaba yo en mi casa, en pijama, y mi santa madre me iba a hacer un café por motivos que no puedo entender del todo. De lunes a viernes me levanto a las seis de la mañana, así que mi intención era irme al sobre tempranito, aun más con éste estilo de vida tan gambitero que llevo y que lleva a la Mary a considerarme un bala perdida y poco fiable (¿poco fiable? ¿yo?) Pretendía, eso sí, cumplir con mis compromisos adquiridos en éste mismo blog, e ir a ver "Juno" el miércoles, día del espectador, a una hora prudente, tipo seis y media. En fin, una planificación certera y sensata.

Pero me llama el Modoso.

Y me indica que él y su fascinante y rojiza pareja van a ir al cine juntos, y que, a pesar de que se quieren mucho, no quieren plan parejoso, y que me ha tocado a mí. Y digo que sí.

Y como soy así de generoso y tarado, insatisfecho por lanzarme yo sólo de cabeza a la narcolepsia matinal (porque aun siendo la sesión de las ocho y cuarto, el hecho de que resida en la zona límite entre la civilización humana y el hic sunt dragones me garantizaba que no iba a irme a la cama antes de las once y media) intento convencer a otras personas para que se vengan con nosotros, incluyendo a una encantadora dama justo el día antes de su examen de Novela Realista española (cosa que implica leerse seis tomos, seis, tamaño "¿cómo que de bolsillo?¿hay bolsillos así?") lo cuál era tan mala idea que así se lo hice saber (y así me lo confirmó)

Pero vamos a la película.

Antes de nada, "Juno" no es una gran película. No va a revolucionar la vida de nadie, ni va a desatar tendencias cinematográficas que desafíen los tiempos y las modas.

Pero no le hace falta.

Las películas de adolescentes están tan saturadas de sus propios lugares comunes que no es que nos los esperemos, es que sabemos los momentos en los que ocurrirán. "Juno" no es así (a pesar de que la promoción hispana lo intente, dentro de sus esfuerzos para que sólo existan dos tipos de películas: las graciosas y las que no) no es una peli de adolescentes, es una peli con adolescentes; y para tipos como yo, es lo que la hace más verosímil.

Uno, de hecho, sinceramente espera que la globalización y la popularización de la cultura a través de Internet esté produciendo en las nuevas generaciones personajes como el de Juno, que escuchan a Mott the Hoople, tienen blog y han visto "Suspiria" (y les gustó) Es una peli muy friki. Y eso está bien.

Mi problema con "Juno" se puede resumir en dos palabras: "Napoleon Dynamite".

Vale, sí, no se puede comparar a Ellen Page (capaz de despertar fantasías de morbo pederasta en el más insensible de los asexuados) con Jon Heder, pero cuánto más lo pienso no puedo dejar de notar que "Juno", por muy friki que sea, por muchas coñas geniales que tenga (que las tiene) no deja de ser un intento de crear un "Napoleon Dynamite" (peli de adolescentes frikis en la América suburbana profunda) con gente más famosa y más atractiva.

Está muy bien, y se agradece el aire fresco, y los actores están francamente bien (salvo Jennifer Garner, de la que tampoco me esperaba fuegos artificiales). Pero no es novedoso. Y, en consecuencia, no se merece mi crónica entusiasta.

Seguiremos informando.

lunes, 4 de febrero de 2008

Cascotes (I)

Si éste su blog se llama Ruina Imponente, la sección de noticias breves se ha de llamar, indudablemente, Cascotes. Y hoy es un día de cascotes porque mi fin de semana ha sido estrepitosamente gambitero; baste decir que la noche del sábado al domingo me fui a dormir a la una...de la tarde del domingo. Vamos con los cascotes:
  • No me terminaba de convencer Manel Fontdevila como caricaturista político: también, para mejorar las dos perlas del humor hispano que son Para tí, que eres joven y La Parejita, S.A., que éste señor borda en El Jueves, hace falta aún mucho trabajo. Pero hoy, en el Público, me ha empezado a convencer:
  • La opinión informada ha pasado olímpicamente de las elecciones serbias, cosa que está mal hecha, naturalmente, puesto que es el país más occidental donde existe esa dinámica tan común en el cinturón europeo de Rusia: un candidato pro-occidental se enfrenta a uno pro-ruso. Y Kosovo se va a independizar, naturalmente. Permanezcan atentos a sus pantallas, porque aquí puede haber pelotera.
  • Mañana es el día del Super Mega Martes, la prueba definitiva para los candidatos a las primarias estadounidenses. Predicciones de aquí su corresponsal: Hillary y McCain, los dos candidatos con mayores posibilidades de ganar en noviembre; su china en los zapatos, Irak.
  • Y, sorprendentemente, the Giants win the pennant; si hay algo que le guste más a un neoyorkino que ganar un título deportivo, es ganarlo contra un equipo de Boston. Hoy en la Gran Manzana la gente va a salir a la calle silbando New York, New York.

Seguiremos informando.

jueves, 31 de enero de 2008

Intelectual

Dice doña Ana de Botella que su esposo, Bigotus Máximus, ya no siente nostalgia del poder porque ahora puede cumplir con su verdadera ambición, que es la de ser intelectual.

Ustedes no saben lo que he sufrido para escribir ésta última frase sin descoyuntarme de risa. De la capacidad intelectual del señor Aznar López supongo que ya todos tendrán constancia, pero seamos agradables: "intelectual", para la derecha universal, es un tipo que hace pose, lleva gafas y habla de lo que no sabe con una apabullante convicción; y desde aquí podemos asegurar a doña Ana que, dentro de esos parámetros, su esposo ya es un intelectual de pro.

Ahora, pensar, lo que se dice pensar, no. Pero qué importa.

Porque así puede decir que lo de devolver 400 euros con la declaración propuesto por el PSOE es "comprar votos", mientras que lo de no pagar a Hacienda si se cobran menos de 16.000 euros al año, propuesto por su adláter, no lo es.

Es de primero de carrera de Económicas (corrígeme, Jaime, si me equivoco) que hay tres formas primarias de reanimar una economía en crisis: una bajada de tipos de interés, incentivos fiscales directos y el incremento del gasto público.

La primera opción queda descartada porque a Jean-Claude Trichet no le sale de los oeufs bajar los tipos; el dinero barato vendrá cuándo el BCE tenga garantías de que irá a la recuperación económica y no a la bolsa.

La segunda opción es la que quiere aplicar el gobierno. Pero, como mis lectores informados (que son todos) sabrán, suele ser una opción preferida por los gobiernos de derechas. Los gobiernos de izquierdas, en general, prefieren la tercera opción: el incremento del gasto público, y, más específicamente, del gasto social.

¿Y entonces, por qué no incrementar esas partidas, en lugar de éste descuento puntual?

Primero, porque el gasto implica compromiso. Si se hace un programa de gastos ahora que hay dinero, dentro de la inercia habitual del gasto público se deberá seguir haciendo ad aeternam, y eso puede ser peligroso para cuándo vengan peor dadas y ya no haya tanto parné.

Y segundo, porque el dinero del gasto social lo puede dar el Estado, pero lo administran las autonomías. Y extenderle un cheque a la Espe para que se lo gaste cuándo y como le salga del cardado (como ya hace con las ayudas al alquiler o a las de dependencia) o, lo que es peor, para que se lo gaste en curas, a mí, personalmente, me rompe las bolas.

Pero estamos en campaña electoral, buscamos la línea fácil, el titular, y no vemos el fondo de las cosas.

Salvo los intelectuales, naturalmente.

Seguiremos informando.

lunes, 28 de enero de 2008

Caminos de salvación

Puritanism is the haunting fear that someone, somewhere, may be happy. (H.L. Mencken)

El PP catalán insiste en hacer amigos yendo de visita a un congreso de organizaciones ultracatólicas en Barcelona, con presencia de mucha gente sana y deportista, tipo el cardenal de Barcelona y un sujeto que fue a mostrar al congreso sus diez hijos y veintisiete nietos para mostrar al mundo qué es una "familia neocatecumenal". Diez hijos. Debe ser lo que llaman un atleta de Cristo.

Ahora en serio, los que me leen a menudo saben que uno de los principales deportes de éste blog es meterse con la Iglesia (lo que también es fuente de muchos de los mejores chistes) pero hoy en el tren, me lo he intentado plantear seriamente: ¿qué lleva a una persona, aparentemente normal y educada, a convertirse en un teoconservador? ¿Qué lleva a alguien a salir de manifa con los obispos una tarde de domingo en la que podría estar, no sé, preparando un cocido o viendo el júrgo?

Y yo creo que es porque ese tipo de organizaciones ofrecen el único tipo de idealismo al acceso de las clases medias españolas. Los últimos veinte años han visto el definitivo fin de la utopía de izquierdas, cosa que es del todo terrible, puesto que es de las ideas irrealizables de donde se sacan las ideas realizables. El movimiento teocon, en sus diferentes variantes (Opus, "kikos", legionarios, etc.) ofrecen la utopía de un mundo feliz de derechas, donde no hay punkis, ni enfermos, ni gays, ni negros, donde todos son blancos y hermosos, tienen hijos regordetes y sanotes y todos llevan jerseys de punto y chándal los sábados. Y es ante esa utopía donde las clases medias burguesas españolas, aterradas ante un mundo que se les vuelve cada vez menos previsible y más complicado, se lanzan de cabeza.

Es, en suma, un reflejo de la voluntad de cierta clase media española de tener la misma vida cerrada y mediocre que tuvieron sus padres y sus abuelos; esa clase media que ve con devoción Cuéntame y aprecia las maravillas de esos tiempos tan sencillos, en suma, la machadiana España que bosteza.

Y esa masa de gente asustada y temerosa ha sido absorbida por la Iglesia católica para hacer ruido y demostrarse a sí misma que sigue valiendo para algo en un mundo donde cada vez tiene menos peso.

Seguiremos informando.

viernes, 25 de enero de 2008

Un burka en bici

Hoy es viernes, y el matutino trae noticias fantásticas, como la de ese propietario de un Audi A8 que tras atropellar y matar a un ciclista de 17 años en La Rioja ha demandado a la familia por daños al vehículo; es decir, qué clase de infraser se ha de ser para que el cerebro de uno musite la frase "me abolla el coche y encima se muere el hijo de puta", y que no sólo quede en un vago pensamiento estúpido pronto ahogado por cosas como la vergüenza, sino que tenga los santos huevos de ir a un juzgado y poner esa gilipollez por escrito. Conocida, y hasta tópica, es la invencible estulticia del mediano empresario medio español, pero ésto ya es excesivo.

Pero para éste su corresponsal la noticia del día es que el gobierno de los Países Bajos se prepara para prohibir el uso del burka en colegios y oficinas. Conocido es por todos mis lectores que estuve residiendo en Holanda durante diez meses, así que tengo cierto conocimiento de causa. Y literalmente.

Estaba un día volviendo de la Centraal Station de no sé qué exactamente (mis viajes en tren en los Países Bajos eran normalmente experiencias placenteras que complementaba con una chapata con mozzarella y especias y un botellín de leche Friesche Vlag comprados en la estación), pero ahora que lo pienso puede que fuese con mi madre... cuándo, al girar la esquina de Delftse Poort y Weena, prestando ojos y oídos a ver si por el carril bici se dirigía hacia mí un artefacto de dos ruedas con intenciones homicidas (recordemos que en los Países Bajos los ciclomotores pueden ir en los carriles bici, y lo hacen) cuándo veo en mi dirección una pareja montada en bici.

Es normal en Holanda que vayan dos personas en una bici (y que las ciclistas lleven minifalda, pero esa es otra historia de posibles accidentes) pero en éste caso era realmente especial. Él (porque era él el que llevaba la bici, naturalmente) llevaba una chilaba hasta los tobillos, uno de éstos gorritos blancos cuyo nombre no me voy a molestar en buscar ahora y una barba poblada hasta el extremo.

No es que me hubiera extrañado mucho ver a alguien así: en Rotterdam, el 47% de la población es inmigrante o descendiente directa de inmigrantes. En Madrid, la tasa es del 13,6%. (En el distrito Centro, del 27%, Tetuán, el 19%). Recordemos: un 47% de media. No hace falta decir que en calles como la Nieuwe Binnenweg, bajarse del tranvía es como aterrizar en Paramaribo, Esmirna o Jakarta, todo al mismo tiempo, cuándo tu piso indiscutiblemente holandés estaba a menos de dos kilómetros. A mí me encantaba.

Pero me estoy desviando del tema: el barbudo en bici, por increíble que pueda parecer, no era el viajero más extraordinario del biciclo: a su espalda, agarrada a la chilaba y posiblemente suplicando para que el tejido no se le enganchase en los radios (otra vez), iba una dama en burka, marrón. Naturalmente, como soy un tipo de mundo (quicir) intenté mantener toda la pachorra del universo, pero (y ya me acuerdo), mi santa madre, que iba conmigo, no tardó ni quince segundos en expresar esa indignación gruñona y susurrante que tiene toda la gente que tiene opiniones fuertes sobre las cosas pero que tiene la consideración de expresarlas en voz alta.

Yo estoy plenamente a favor de que la gente vista como quiera, pero alguien tiene que esforzarse mucho para convencerme de que se pone eso de forma voluntaria.

Seguiremos informando.

jueves, 24 de enero de 2008

El gato y el ratón

Se congratula el ministerio del Interior que se vaya a prohibir ANV, el bigotismo se queja de que se haga en pleno período electoral, nadie parece darse cuenta de que es totalmente inútil.

Porque de inmediato se fundará otro partido, se cambiarán los nombres en la cartelería, se instalarán dos nuevas portavoces salidas de las ilustraciones en litografía de La Marimatxo Bizkaína, de Sabino Arana y Goiri, y el ciclo volverá a empezar de cero; un juego del gato y el ratón que no se puede ganar.

Tardé en desarrollar un sentido crítico respecto a todo ésto (inténtenlo ustedes, a ver si les sale tan fácilmente) pero es que, por desgracia, las ilegalizaciones no sólo son inútiles, también son contraproducentes.

Y vendrán los demócratas indignados a decir: "¿Es que les quieres dar a esos hijos de puta los privilegios de la democracia?" Y en efecto, sí, quiero, porque los privilegios de la democracia, por principio, no pueden ser restringidos. Y además, la definición de "esos hijos de puta" es tremendamente elástica, y puede estirarse hasta incluir a la gente que nos cae mal, y ahí ya dejamos de tener democracia del todo.

Es muy duro conservar las consideraciones morales cuándo hablamos de asesinos. La reacción primaria, lo que nos pide el salvaje animal que llevamos dentro, es colgarles de las farolas con cuerdas de violín y esperar su decapitación lenta y dolorosa. Pero si nosotros nos proclamamos demócratas, si queremos tener la razón ante la sinrazón, tenemos que ser coherentes con los principios que defendemos.

Porque, recordemos, a ésta gente nada le gusta más que la ilegalidad. Pueden así pavonear por Europa la "persecución" de sus "legítimas aspiraciones" por el "Estado represor" y hasta (Dios nos libre) salirse con una sentencia favorable en Estrasburgo. La legalidad les recuerda lo minoritarios que son dentro de la sociedad vasca: sólo un puñado de tarados en el valle del Oria (posiblemente el lugar más feo de España, quitando el Campo de Gibraltar) llorando por los trabajos en la metalurgia que nunca tuvieron y ansiosos por cualquier epopeya de caserío y liberación nacional que les saque de su anodina vida de pijopunkis.

Y eso es lo que son, unos pijopunkis y unos mierdas. No podemos dejar que determinen la vida política nacional, no podemos abdicar de nuestros principios democráticos para conseguir réditos electorales, en fin, no podemos seguir haciendo lo que estamos haciendo.

Y sé que no es la más popular de mis opiniones.

Seguiremos informando.

miércoles, 23 de enero de 2008

Crónicas de un falso cultureta (I)

Cuándo escribo dos artículos en el mismo día, o es por un evento importante, o es porque me pongo autobiográfico. Y ya oigo mascullar en el fondo de la sala, pero ésto es lo que hay: si algún día deciden contarle a una hermosa dama / gentil mancebo como su amigo Thiago escribe bien (sort of) tendrán que sacar del cajón artículos como éste. No soy un literato; no tengo la santa paciencia de sentarme, día tras día, y sacarle punta a los adjetivos, intentando que no se repitan. Verbalmente soy torpón, pero por escrito soy directo; para qué contarlo en diez líneas si lo puedo explicar en cinco. Y de hecho, ya tardo demasiado con las introducciones.

Me jacto (de la manera que puede jactarse alguien que presume de las cosas equivocadas en los momentos inadecuados) de ser un friki cultureta. Mentira, naturalmente; a los diez minutos de conversación queda claro que el hecho que conozca los libros, películas y discos de los que me hablan no quiere decir que los haya leído, visto o escuchado. Lo que no quiere decir falta de interés, por supuesto, más bien una mezcla entre falta de dinero, vicios interminables al OpenTTD o a lo que se le parezca y un desagradable conformismo con las sinopsis superficiales.

Pero claro, ahora soy parte de las masas proletarias y mi absurdamente bien pagado trabajo me permite ciertos vicios como el de hoy: salir del trabajo e ir a la FNAC a comprar. Como siempre, entré con la decidida intención de aumentar mi colección de DVD-ses, pero como de costumbre, al no tener lo que tenía precisamente en la mente (a saber, "Jesús de Montreal", "El Hombre sin Pasado" de Kaurismaki y "Al Filo de la Noticia", ésta por una extraña tendencia masoquista que ya explicaré más adelante) me acabé dirigiendo a la sección de libros en inglés.

Puede parecer pedantería comprar los libros en inglés, y así lo consideraba yo hasta hace poco, pero dos razones me justifican: que en los libros, como en las películas, en su versión original existen giros, expresiones, frases hechas y chistes, que en la inmensa mayoría de los casos hacen mucho más interesante el libro en cuestión, y que valen los tres o cuatro euros que cuesta de más; segundo, y más importante, que existe numerosa literatura, buena literatura, que nuestras editoriales jamás (y cuándo digo jamás lo digo en serio) publicarían en bolsillo, estando demasiado ocupadas en sacar sucesivas reimpresiones de "Los Pilares de la Tierra". Y me refiero sobre todo al ensayo: una de mis mejores compras fue "Le he estrechado la mano al diablo", del general Roméo Dallaire (que después interpretaría Nick Nolte en "Hotel Ruanda", sin consultarle) que es, y sin ningún afán publicitario aquí, el libro que más me ha enseñado sobre África y sobre las Naciones Unidas. Así que, en realidad, estoy ahorrando dinero.

Así que me dirigí a la sección de literatura internacional y me llevé a casa tres libros: dos de Bill Bryson y "Alta Fidelidad", de Nick Hornby.

Bill Bryson es un tipo que nació en Estados Unidos, vivió veinticinco años en Gran Bretaña y se volvió, haciéndolo un autor perfecto para uno de los tipos de literatura que más me gusta: la literatura de viajes. Y cuándo me refiero a literatura de viajes no me refiero a esa literatura de viajes de la escuela francesa, poblada de aburridas digresiones filosóficas tipo "Y en medio de la llanura de Ahaggar, viendo como la bruma del desierto se entremezclaba con la noche cercana, al extenderme Ahmed mi taza de té, ardiente pero dulce, pude comprender como la vida del Tuareg era realmente una intercomunicación entre el cielo y el desierto." (Me lo acabo de inventar, pero seguro que hay un libro así. Búsquenlo.) Cierto es que entre Balzac y Proust el realismo francés es un monolito tan grande que nadie se atreve a tocarlo, pero por el amor de Dios, es un ensayo, en alguna parte tiene que venir el olor a mierda de camello, sudor y arena...

Bill Bryson no es así. Son libros de anécdota tras anécdota, contándote historietas sobre pequeñas costumbres absurdas, que abundan en todo el mundo. Éste hombre es famoso por haber publicado "Una breve historia de casi todo", un libro de divulgación científica (me gustan esos libros) que, sin embargo, te deja un mal sabor de boca, porque un tipo ateo y racionalista busca la ciencia como certidumbre de la estabilidad de nuestro universo, y ese libro te hace ver que si estoy aquí escribiendo ésto es por una serie de probabilidades infinitesimales (y realmente infinitesimales) lo cuál hace un plato lleno para personalidades woodyallenescas como la mía.

Pero aún no he tocado esos libros.

Quién me conoce sabe que me encanta la peli de "Alta Fidelidad". La tengo en DVD y la he visto varias veces. Y me encanta porque es una peli que va de frikis, va de música, y va de problemas con las mujeres, y de las tres cosas puedo opinar con un cierto conocimiento de causa. Pues, como no, el libro es mejor. Y no sólo mejor: mucho mejor.

Mejor porque dice más que la película, y tiene más listas "Top Five" que la película (Mi favorita es la de Las Cinco Bandas o Músicos Que Deben Morir Una Vez Llegada La Revolución Musical: Simple Minds, Michael Bolton, U2, Bryan Adams y (a partir de aquí cito textualmente del libro) [...]"(sorpresa, sorpresa) Genesis. Barry quería matar a los Beatles, pero le recordé que alguien ya se había ocupado de ello." [...]

Pero si es mejor por algo es porque es inglés. Y si es inglés no tiene que preocuparse a quién va a ofender o no, y habla de la forma que sólo un inglés puede hacerlo, y sobre todo, porque mientras que la película transcurre en una ciudad estándar norteamericana (que es Chicago, pero puede ser cualquier otra), el libro transcurre en Londres, y es profundamente londinense, lo que implica que los personajes tienen otros gustos allende la música: Barry es un fan de Terry Pratchett, Rob va a ver películas extranjeras en versión original (en Camden) de vez en cuándo, etcétera.

Si tengo que explicarles quién es Rob y quién es Barry, ya están tardando en ver la película o, mejor, leerse el libro. Pueden verla conmigo si quieren; no me importa.

Seguiremos informando.

Días de Cine: se parece a mi tío Oscar

Hoy el artículo va cinematográfico porque si no tendría que hablar del Congreso-mitin de víctimas del terrorismo, y como no quiero tirar el ordenador por la ventana (implicaría arrancar un ordenador que no es mío y romper una ventana que tampoco es mía) voy a pasar a temas más amenos.

Sí, amigos, han salido las candidaturas (que se dice asín, y no "nominaciones", furros) a los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Recordemos que desde hace unos años, todos los estrenos "oscarizables" salen como mucho dos o tres meses antes de la presentación de candidaturas, para evitar el síndrome de "Camino a (la) Perdición", que como fue la primera en salir al final nadie se acordaba de ella (o eso creen los muchachos de Joliwus, no se lo voy a discutir). Y como nuestras bienamadas distribuidoras cinematográficas siempre se toman un período de tres o cuatro meses para doblar las películas y desfigurar sus títulos hasta límites insospechados, al espectador hispano medio le quedan en media pocas semanas para ver las pinículas candidatas. Así que procederé a informarles de lo que pretendo ir al ver al bioscopio (me encanta el nombre holandés para el cine) para que se apunten a verlas conmigo. Y si no se apuntan, me iré yo sólo.

No country for old men. Hombre, faltaría más: ¿cómo me iba a privar yo de mis judíos favoritos de Minnesota? Y, sí, vale, que Bardem seguro que está enorme; pero es una peli de los Coen, por el amor de Dios, hay que vel·la. Y, por lo que he visto en el trailer, es una coenada de las de siempre: mucho tiro, mucha sangre, mucha gente mirando a paisajes sin fin y saliéndose con coñas siderales, mucho personaje delirante, en fin, que hay que.

Juno. La tapada de los Oscar: No sé ustedes, pero entre tanta bardenada yo no he oído casi nada de éste flim. Es una prueba de que me hago viejo: Ivan Reitman, el director fetiche de las incursiones de Chuache en la comedia (como diría Forges, "gensanta") y, en el lado positivo (quicir), de Los Cazafantasmas, tiene un hijo, Jason, que es director de cine. Y a pesar de que me saca cuatro años, al parecer el muchacho ha hecho un par de flims interesantes: Gracias por Fumar (que también tengo ganas de ver) y ésta, que va de una quinceañera (Ellen Page) que se queda embarazada. Y el tema, que daría para tantas torpezas, es al parecer tratado con humor friki-intelectual y queda algo bastante razonable. Y, oye, sale Allison Janney.

There will be blood. Tengo la obligación moral de ir a ver éste flim con mi amigo y fellow cinephile Jimmy, para intentar reconciliarme con Paul T. Anderson después de lo que me hizo pasar con Punch-Drunk Love (me pasé media hora de película gritando "¡pero haz algo!" luego me rendí y apagué la tele), donde al parecer Daniel Day Lewis está ciclópeo (¿hay alguna peli en la que Daniel Day-Lewis no esté ciclópeo? Me respondo a mí mismo: El Último Mohicano)

Por otra parte, no pienso ir a ver: Expiación (paso de inglesadas de varias horas), Sweeney Todd (Tim Burton haciendo la misma película por cuarta vez y esperando que nadie se de cuenta) y ninguna de las películas de habla no inglesa (una superproducción kazaja (sic) sobre Gengis Khan; Andrew Wajda con ciento ochenta años y aún haciendo propaganda; Nikita Mihailkov, otro queridito de la Academia por motivos inexplicables; otra (más) peli de judíos y el Holocausto; y otra peli de judíos, éstos de Israel: año flojo, año flojo.)

Pues ya saben: conforme vayan saliendo, ya saben dónde encontrarme.

Seguiremos informando.

martes, 22 de enero de 2008

¡El coladero! ¡El coladero!

Si usted está leyendo ésto, es que sus acciones no han bajado lo suficiente. Los caminos de la Bolsa, como los del Señor, son inescrutables; resultaba bastante obvio que, en un ambiente generalizado de crisis, las bolsas no podían sino sufrir un ajuste. Eso no es óbice para que el bigotismo intente endilgarle la culpa a Zapatero, cuya influencia en la cotización de la bolsa de Bombay (que ha perdido tanto como la de Madrid) es indiscutible.

Pero no, amigos, hoy no hablaré de la bolsa; pues para hablar de ello necesitaría entenderlo y prefiero reservar mi cerebro para asuntos menos místicos.

Telemadrid, esa sorprendente cadena de televisión donde Fernando Sánchez Dragó puede ofrecerle una rosa al excusarse por su cretinismo galopante, ha vuelto a demostrar a dónde puede llegar el amarillismo bien entendido.

El otro día la emisora capitalina emitió un reportaje (que he de decir que no vi: desde que salí yo, dudo que Telemadrid haya emitido un programa más interesante) en el que mostraba (quicir) como una red de puertas secretas [acorde de película de suspense] permitía que peligrosos inmigrantes [acorde de película de suspense] entrasen en nuestra querida España, seguramente que a de robá y a echarnos droja en los Cola-caos.

Gran escándalo en los medios afines al cardadismo (que es el bigotismo pero en rubio, fenómeno que, como descubrirá el PP el 9 de marzo para su pesar, es específicamente madrileño) echándole la culpa al Gobien·no, que es el que permite que los negros malos nos acosen por las noches. La prensa se hace eco del "coladero" de malvadosos, entre otros ese gran periódico llamado "Qué!", exigiendo responsabilidades.

Inmediatamente salta la respuesta: el tal "coladero" había sido utilizado por una mafia que se desmanteló en julio, con la connivencia de tres limpiadoras (quienes eran las que ponían las tarjetas de AENA, artefacto sin el que no se podían (ni se pueden) abrir las puertas). ¿Y entonces, el tal "coladero"? Pues, sencillamente, un policía del CEP (también conocido como el Sindicato Español de Torrentes) iba abriendo las puertas antes de que llegase la "piriodista" con su cámara oculta. Todo éste procedimiento, natürlich, grabado por las cámaras de seguridad de Barajas.

Y es lo que me acaba de preguntar mi compañera de trabajo: ¿si saben que los están grabando con cámaras, por qué lo hacen de todas maneras? Respuesta: porque para Telemadrid, ese canal, es indiferente si lo que se dice es verdad o no; lo importante es decirlo. En resumen: miente, que algo queda. Y con su dinero, señora.

Seguiremos informando.

lunes, 21 de enero de 2008

Revolución y elecciones

Tras un sábado noche de lo más gambitero, ¿qué entretenimientos tiene el hombre civilizado un domingo por la tarde?. Las personas con mayor estabilidad mental dirán otra cosa, pero aquí su corresponsal se puso a ver fascinado Cubavisión Internacional (canal 155 del Digital Plus) y su seguimiento del "proceso electoral revolucionario". Como ustedes imaginarán, para un politólogo enfermo y friki como es un servidor, no hay mejor forma de diversión.

Las elecciones en los países comunistas eran (y son) en realidad un fenómeno interesante, dado que en ellos debe elegirse democráticamente (quicir) la prolongación de una dictadura. Según la lógica electoral de éstos muchachos, el Partido representa al pueblo unido, así que es el pueblo el que debe elegir a los candidatos del Partido, que son los únicos (no hay más pueblo que el que representa el Partido, ¿o no?) Éstas reuniones de elección de candidato deben ser de lo más aburrido: llega la lista del Comité Central diciendo a quién hay que elegir candidato y se "vota" al Elegido. Y luego el pueblo vota al candidato en las elecciones.

Pero ojo, hay varios candidatos en cada circunscripción. Así que, para que el pueblo revolucionario no se acostumbre a la desviación burguesa que supone el elegir, el Partido se encarga de crear el llamado "voto unido", que básicamente es un circulito bien grande en la parte superior de la papeleta, al que sólo le falta poner "vote aquí, carajo", y que implica que se vota a todos los candidatos, a la Revolución, a la patria y a Fidel.

Pero éstas no han sido las únicas elecciones del fin de semana. Las elecciones serbias han sido una perpetuación de la secular pugna entre pro-rusos y pro-occidentales por el control del país: recordemos que esa pugna fue la causa aparente de la Primera Guerra Mundial, así que tómenselo en serio.

Y ya que de elecciones hablamos, vayamos con las nuestras: el PSOE parece haberse rendido de intentar vender los logros de éstos últimos cuatro años (que los ha habido, y bastantes) y se ha salido con la ilusión de todos los días: la subida de pensiones para atraer al voto anciano. El bigotismo ha hecho una de éstas reuniones familiares de "aquí no ha pasado nada" para que demostrar que Gallardón y Espe no se matan si están juntos; el mitin ha sido para "garantizar la enseñanza en castellano en toda España", y terminar con el "adoctrinamiento" de Educación para la Ciudadanía; porque, como todo el mundo sabe, la única que tiene derecho a adoctrinar a los españoles es la Iglesia católica.

Seguiremos informando.

miércoles, 16 de enero de 2008

El techo de Rajoy

Caballeros, Chicolini aquí presente puede hablar como un idiota y parecer un idiota.
Pero no se dejen engañar.
Realmente es un idiota.

(Groucho Marx, Sopa de Ganso)

A pesar de ésta verdad lapidaria de Groucho y de la navaja de Hanlon: "Nunca atribuya a la malicia lo que pueda atribuirse a la estupidez", sigo considerando demasiado estúpida la defenestración de Gallardón de las filas bigotistas como para explicarlo con una simple historia de lucha de poder intrapartidaria y un pésimo sentido del timing.

El amor por la procrastinación de Rajoy le ha explotado en la cara en el peor momento: justo cuándo el llamado "fichaje estrella" (quicir), Manuel Pizarro, obtenía aplausos de la prensa empresarial, el bigotismo se dispara en el pie y pierde un bocado del voto centrista que, aunque numéricamente no es demasiado importante (no es que el PP haya hecho mucho durante éstos cuatro años en favor de sus votantes centristas) si lo es simbólicamente respecto al futuro del partido tras las elecciones.

En 1986 se creó la expresión "el techo de Fraga". Se entendía como tal el máximo número de votos que la entonces AP podía conseguir con un programa electoral netamente de derechas, simbolizado por la figura del Patrón. La renovación de AP y su conversión en PP pretendieron específicamente esto: romper el techo de Fraga, abrir el partido a la moderación y ganar las elecciones. Lo que a su debido tiempo se hizo.

El gesto de patear a Gallardón es la definitiva culminación del proceso por el cuál el PP vuelve a ponerse un techo; confirmarse como partido incuestionablemente de derechas y dejar el centro-derecha huérfano. Mi estimado amigo Hidalgo dice que Gallardón posiblemente no se haya rendido y vaya a esperar hasta después de las elecciones para decidir qué hacer. Estoy de acuerdo.

Seguiremos informando.

martes, 15 de enero de 2008

Recuperándome

Hoy estoy mejor del trancazo que llevé encima éstos días. ¿Vamos a lo nuestro?

Si usted creía que el PP iba a ocuparse de su factura de la luz, señora. Toma ya: el presidente de Endesa como número dos de la lista por Madrid. Prueba de que enviar ejemplares de la Constitución Europea encuadernados en piel a Bruselas para evitar que unos catalanes compren la empresa de uno al final compensa. Plato lleno para el PSOE, si lo sabe aprovechar: basta sacar todas las declaraciones de Pizarro los últimos doce meses (y hay bastantes) en las que decía que la factura de la luz debía subir un 15% o un 20% "para compensar las pérdidas de rentabilidad". Ole sus huevos.

Pero, en efecto, más que nunca, el resultado de éstas elecciones va a depender de lo que se movilice o no el electorado de izquierdas. Así que ya saben.

En el mundo, Papa ataca: vuelve a dar la misa de espaldas, lo que desde siempre ha permitido a la feligresía echarle bolitas de papel al cura y sacarle la lengua. En el caso de la tan mentada misa papal, yo hubiera aprovechado que nadie me ve para sacarle fotos al "Juicio Final".

Pronto volveré con mis artículos temáticos.

Seguiremos informando.

miércoles, 9 de enero de 2008

Pot pourri

Estoy tan gambitero... que ya ni siquiera escribo artículos después del fin de semana; estoy que no puedo con mi cuerpo. Y las noticias se acumulan, y se acumulan, y sé de gente que no tiene otra fuente de noticias que yo (así les va) por lo que mi complejo de culpabilidad (cosa en la que soy realmente especialista) va creciendo y creciendo.

Bueno, en breves, porque hay un poco de todo de lo que hablar:

  • ¡Reyes Magos! Ropa variada, el libro de poemas de Tim Burton (¡Tim Burton!) y la quinta temporada de "El Ala Oeste de la Casa Blanca"; tan gambitero estoy que en tres días sólo he visto ocho episodios. Y si se sorprenden de que diga "sólo" es que no me conocen en mis vicios.
  • Al final no me convierto en gafapasta. Cosas positivas de ir al mismo óptico desde sexto de básica: te hacen todos los descuentos del mundo por ser tan buen cliente, y pagas por tus gafas lo mismo que pagaste por las que estás sustituyendo hace tres años. Cosas negativas: llegas al óptico, le dices que quieres unas gafas de pasta, y te dice: "No. A tí no te quedan bien; tienes demasiada cara pan", y lo peor de todo es que es cierto. Pero aún así me las he arreglado bien y me he agenciado unas gafas modernas que creo que me quedan muy bien. Habrá que verlo cuándo estén listas.
  • Hillary Clinton ha ganado las primarias de Nueva Hampshire, echándole un poco de agua fría a la campaña de Barack Obama. Si nos basamos en preferencias personales, éste su corresponsal le tiene mucha más simpatía al bueno de Barack que a la señora Rodham, pero soy consciente que la Clinton tiene más experiencia y más dinero. En todo caso, les ofrezco aquí una caricatura de mi pintatintas favorito, David Horsey, informando de ciertas cosas:

Viejos Votantes: ¿Obama? ¿Cómo puedes apoyar a un abogado de Illinois con sólo dos años de experiencia en política nacional?
Jóvenes Votantes: Oh, la última vez no salió nada mal.

Y, sí, ese es Lincoln.
  • A quién más le debe haber fastidiado la vida el asesinato de Benazir Bhutto no es a nadie del gobierno de los Estados Unidos (aunque a ellos también, y mucho) sino al primer ministro de la India, Manmohan Singh. Ya le está costando horrores al gobierno indio hacerse oír y respetar por Washington desde el 11-S, que mandó al traste el equilibrio indo-paquistaní en aras de la guerra contra el terror. Ahora, con las esperanzas de estabilización mandadas a paseo y la certeza de que Pakistán está ahora mucho mejor armado que hace seis años (dado que el diñeiro enviado por los EE.UU. para luchar contra los talibán se ha desviado para Cachemira y otras zonas calientes) el gobierno indio ahora los tiene por corbata. La suerte del asunto es que gobierna el Partido del Congreso y, en consecuencia, la situación fronteriza es estable. Otro gallo cantaría si los nacionalistas del Janata Dal volviesen al poder. Por suerte, aún falta para eso.
Seguiremos informando.

viernes, 4 de enero de 2008

Está todo previsto. ¿Verdad?

En macroeconomía, como todo en la vida, lo que sube tiene que bajar. Desde hace varios años asumimos que el auge de nuestra economía venía dado por la escandalosa expansión de nuestro sector de la construcción, amparado por un crecimiento especulativo del mercado inmobiliario que ha durado prácticamente diez años. Sabíamos perfectamente ésto. Igualmente, sabíamos que, como toda burbuja especulativa, el boom inmobiliario debería estallar en algún momento. Lo sabíamos.

Y a lo mejor es poner demasiada fe en los macroeconomistas (gente de natural propensa a decepcionar y decepcionarse) pero no me creo que no haya habido, durante los últimos diez años, al menos un estudio sobre los escenarios posibles de estallido de la burbuja y las posibles actuaciones por parte del Estado.

Dos cosas que no han de olvidarse: primeiro, la política macroeconómica de éste país (y de casi cualquier país) ya no está en manos del Estado. En nuestro caso, lo que decida el BCE y el Ecofin tiene más peso que lo que pueda hacer el Ministerio de Economía. Segundo: el bigotismo no ha abierto la boca en cuestiones económicas durante los últimos cuatro años. Si íbamos tan mal, ¿por qué no avisaron?

En todo caso, el mensaje en los mass media va a ser claro: la inflación y el paro suben y la culpa es de Zapatero. Y habrá quién se lo crea.

Seguiremos informando.

jueves, 3 de enero de 2008

Cien granjeros en un gimnasio

Antes de nada, feliz año.

Un pueblo perdido, rodeado de campos de maíz hasta donde alcanza la vista. En el gimnasio del instituto, unas mesas, sillas y montones de carteles rodeados de globos. En cada uno de esos carteles, el nombre de un candidato. La gente va entrando (las puertas están abiertas) y se va situando junto a los carteles del candidato de su preferencia. Llegan las seis de la tarde, se cierran las puertas y se cuenta la gente: el candidato que tenga más partidarios, gana. Y luego se van todos a su casa.

Eso, el contar cien granjeros en un gimnasio, es un caucus de Iowa. Y así comienza el proceso de elección presidencial más grande del mundo (China vota a su manera (ejem) e India es una república parlamentaria) . Sí, amigos, empiezan las elecciones estadounidenses y, como la prensa se ha cansado de decir, van a ser las primarias más abiertas en mucho tiempo.

Mi candidato favorito (favorito en el sentido de que Kim Jong-Il es mi dictador favorito) es, por supuesto, el favorito republicano, Mike Huckabee, gobernador de Arkansas (como Bill Clinton; de hecho son del mismo pueblo), bajista en el grupo musical parlamentario Capitol Offense (los grupos musicales parlamentarios son algo fantástico; si algún día acabo en el Parlamento, fundaré uno) y que ha jugado la baza del fundamentalista cristiano y buen padre de familia. Pero si Huckabee me ha ganado entre sus partidarios para siempre es por haber obtenido el apoyo del gran Chuck Norris y haberse ido a una residencia de ancianos con él; es lo de la "autopista Matlock" de Los Simpson hecho realidad.

El debate aún está empezando y, en consecuencia, no voy a lanzarme en conclusiones serias. Las primarias iniciales sirven mayoritariamente para descartar candidatos, no para aclamarlos.

Pero desde aquí se les intentará mantener actualizados acerca de los progresos electorales en Yankilandia. No me fallen.

Seguiremos informando.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Nochevieja

Ayer, en uno de éstos arrebatos zombis que le dan a uno un domingo a mediodía (falta de cosas que hacer) me dediqué a recorrer los canales internacionales del Digital +, donde uno encuentra maravillas como la televisión cubana, tunecina o coreana. Entre las habituales maravillas está la RAI, emisora italiana que, conforme a la cultura del país transalpino, tiene entre sus cualidades el tener cientos de programas en directo donde siempre (siempre) hay una mujer escasamente vestida.

Pero cuál sería mi sorpresa al encontrarme en la RAI un "collegamento diretto da Madrid" y al Borja Mari de turno expresar en un italiano ligeramente mejor que el de Aznar (lo cuál no es muy difícil) porqué tanta gente (quicir) había ido al Total Papa Show de la plaza de Colón. Bromas aparte, puede resultar tremendamente perjudicial para la Iglesia católica el identificarse de forma tan evidente con los intereses del bigotismo. No es que me importe mucho la pervivencia de la Iglesia católica (ya iba siendo hora) pero lo de echar todos los huevos (con perdón) en la misma cesta nunca ha sido una estrategia habitual del clero. Quizás lo haga porque esté convencida de que el PSOE está tan acobardado de perder el voto católico (¿hasta cuándo existirá esa falacia?) que sabe que haga lo que haga, encontrará un Bono o un Vázquez dispuestos a lamerle los anillos. En fin.

Y, sí, amigos, es la hora de hacer recuento y ver qué tal ha ido el año que hoy termina. 2007 se ha portado bastante bien con éste su corresponsal. Ha sido el año en el que he terminado la carrera (ya era hora), he conocido a mucha gente, mucha gente ha pasado de ser conocida a ser amiga, me he reconciliado con cosas y con personas y me he aventurado a hacer cosas que nunca había hecho. ¿Y 2008? Pues para empezar, va a ser el año en el que me voy a hacer un gafapasta (previa consulta con el oculista, a ver si me quedan bien), voy a empezar en serio con la academia para convertirme en el burócrata que siempre he querido ser, voy a leer más, voy a ver más películas y voy a esforzarme por seguir siendo el friki que ustedes tanto aman y aprecian. Y si no me aman ni me aprecian, ustedes se lo pierden (de verdad: que yo sepa, nadie se ha arrepentido de ser mi amigo)

Pues aquí queda eso: 2007, para Ruina Imponente, ha terminado. Que pasen una muy agradable noche.

En 2008, seguiremos informando.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Las arenas crecientes

Desde mis tiempos de instituto sé que mi gusto musical es extraño e inimitable. Mis eclécticas listas de música no son aptas para convencionales, y sé que, generalmente, las sugerencias musicales que éste su corresponsal les hace suelen caer en saco roto.

Pero es que ayer hice algo tan sumamente fuera de lo común, que tengo que explicárselo y compartirlo con ustedes.

Me he bajado de la Mula un disco completo. Sepan que, por norma, un servidor se baja canciones sueltas; raras veces se baja un disco. Pero no sólo eso: un disco que se vende en tiendas hoy día. Y lo que es más raro todavía: por una crítica que leí en el periódico.

Pero, como es habitual en mí, para explicarles el porqué necesito una insufrible explicación previa.

Escasas son las bandas sonoras que venden más y ganan más premios que la película de la que salen. Una de ellas fue la banda sonora de O Brother, where are thou!, de los mayores judíos que han salido de Minnesota, los grandes Joel y Ethan Coen. (Préstenle atención a No Country For Old Men; por lo que he visto en el trailer, they're back) Espero no necesitar contarles la película; en todo caso, para ambientarla en el Mississippi de la Gran Depresión los Coen decidieron reclutar a los mayores especialistas en música country tradicional y juntarlos todos en un disco. Gran disco, por cierto; y mis temas favoritos, aparte del inmenso I'm a man of constant sorrow, son I'll fly away y Down to the river to pray, ambos interpretados por Allison Krauss, de la que nunca había oído hablar pero cuya música me gustó (y me gusta) indudablemente.

Pues bien: cuál es mi sorpresa, cuándo, en el Público de ayer, leo una crítica musical de un disco de Robert Plant y Allison Krauss.

Robert Plant, sí, ese del grupo de drojaos esos... como se llamaban... ah, sí, los Led Zeppelin.

Innecesario es decir que una vez visto quién hacía el disco, ignorase por completo lo que dijese el periodista en cuestión: era un disco que necesitaba escuchar. Y me lo prestó un amable desconocido a través de un programa de éstos de bajarse cosas.


Pues, amigos, éste es, mayoritariamente, un disco de country. Pero si piensan que es country del tipo yi-ha! o del de los "Buenos Muchachos" de los Blues Brothers, se equivocan. Éste no es un disco para fiestas ni para tipos vestidos de vaquero.

En el country los dúos hombre-mujer son muy populares. Y en éste disco, ambos rompen. Que ella tenía buena voz es algo que ya sabía, pero la voz de Robert Plant, con lo mayor que está y lo mucho que se ha puesto, es algo que te hace sacudir la cabeza y musitar "qué hijo de puta". Como muestra, un botón:



Los temas están cuidados, los arreglos son estupendos, en fin, un disco de country para gente seria, para ponérselo a quién no le gusta el country, en suma, un disco que estaré encantado de compartir con ustedes.

Seguiremos informando.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Un rey menos

Mensaje del Carlangas a la nación española: no sé en sus casas, pero en la de mi abuela ver a toda la familia viendo el mensaje del King se convierte en un espectáculo en sí mismo. Los habituales comentarios: "Está más viejo", "Cuánto pote le han tenido que meter", "Y ahora... ¡cambio de cámara!" van complementados con las menciones a la actualidad: "A que no habla de la hija", "A ver si habla de Chávez", "Esa foto del Rey de jardinero no se la cree ni él" para terminar con las referencias al tiempo: "Éste año se está alargando", "Se tendrá que levantar a mear", y, como no, la celebradísima "¿por qué no te callas?"

Sí, ya van treinta y dos mensajes de Nochebuena de S.M. el Rey (complementado por el inefable publirreportaje "Actos de la Familia Real", que en la redacción del Telediario debe de ser un castigo destinado al periodista más detestado, el becario más pringado y el que tiene que complementar la paga de Navidad con horas extra (o a lo mejor por los tres) y España sigue teniendo un rey, una Casa Real, infantes e infantas y toda la caterva. Aun así, el republicanismo progresa: a ver quién va a ser el primero en ignorar positivamente el mensaje del Rey a favor de la unidad contra el terrorismo. No miren ahora, pero creo que llevará bigote.

Donde realmente ha progresado es en Nepal, donde el año que viene, Brahma mediante (hasta ahora, el único país oficialmente hindú del mundo; India es un estado laico) los ciudadanos darán la patada al rey Gyanendra y proclamarán la república, poniendo fin a casi treinta años de guerra civil entre el Partido Comunista de Nepal (maoísta y, en consecuencia, pelín republicano) y la monarquía.

El rey Gyanendra fue ese simpático señor que asumió el trono tras un extraño episodio que en su día califiqué de "ruleta nepalí" (una evolución de la ruleta rusa que implica poner una metralleta en el centro de la mesa y apretar el gatillo) y capaz de dejar a Hamlet en mantillas: el hijo del monarca reinante entra borracho y armado con una Kalashnikov en el palacio real y dispara a todo quisque, antes de pegarse un tiro en la cabeza: curiosamente, Gyanendra, hermano del rey, no estaba en ese infausto momento (ejem)

Dado que lo de Gyanendra era demasiado turbio para todo el mundo, estaba claro que la monarquía no iba a durar demasiado y así ha sido.

Uno menos. Quedan 27.

Seguiremos informando.

martes, 25 de diciembre de 2007

Sea lo que sea lo que celebren

Y crean en lo que crean, que se lo estén pasando bien y en paz con las personas a las que quieren.

Y tras ésta aséptiquísima y políticamente correcta felicitación de Navidad, tres apuntes de éste su corresponsal:

1. Una vez al año, acompaño a mis papás a su iglesia protestante. Es, por mi parte, una tradición que deriva de aquél 24 de diciembre, hace ya dos años (¡dos años!) en el que volví de Rotterdam a las once de la mañana (tras quedarme encerrado en un ascensor) y tenía tantas ganas de estar con mis padres (y, en realidad, de volver a conversar en mi idioma con cualquier ser humano) que cometí el anatema de acompañarles. Es realmente una experiencia de lo más folclórico: éste año mis padres han cantado en el coro (no teman: mi madre canta tan bien o más que yo, lo que pasa es que yo me acuerdo de las letras) y, como todos los años, mi hermano y yo hemos encendido nuestro radar para localizar a las feligresas más apetecibles. Luego ésta experiencia fraternal se ha visto ligeramente empañada por la insistencia del Mat en poner Radiolé a todo trapo en el coche, pero me lo tragué, en aras de lo que debe ser lo que llaman el espíritu navideño.

2. Y hablando de feligresas apetecibles: hoy Santa Claus me ha traído unos altavoces nuevos, por lo cuál ya puedo deshacerme de los altavoces que le compré a la gélida y fascinante señorita Kuurstra (en fin). También me ha traído un pijama de campaña (color verde militar) que es lo que llevo puesto mientras les escribo éstas líneas.

y 3. ¿Tienen ya plan para Nochevieja? ¿Me puedo apuntar?

Seguiremos informando.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Por respeto al cine y a quienes lo amamos

La línea recta, el cuchillo implacable: muchos, y yo el primero, exigíamos una purga estalinista en RTVE, pero la solución del ERE inmediato e impenitente a los mayores de 60 crea situaciones que pueden calificarse cuánto menos de desastrosas.

Ningún responsable de ninguna cadena de televisión que tuviera un mínimo de tres neuronas se desprendería de Antonio Gasset Dubois por nada del mundo. Un jombre como él, capaz de ver las películas desde un elitismo fuck-all parecido al de mi amigo el Gentleman y luego reírse de todo y de todos para nuestro deleite y disfrute, jamás tendría que dejar la tele. Habría que encadenarle a Prado del Rey y alimentarle de lo que fuera necesario: droja, alcohol, películas de Bergman...

Pero ésto es España, el único país del mundo donde un ciego (Pedro Durán) fue director general de una cadena de televisión. Los responsables de nuestras cadenas de televisión se quitan neuronas para parecer equilibrados.

Así, pues, el por éste su corresponsal idolatrado Antonio Gasset Dubois es sustituido al frente de "Días de Cine" por Cayetana Guillén-Cuervo, persona cuyo único mérito cinematográfico es enseñar las tetas en todas las películas en las que sale.

Nos quedará recordar los grandes momentos del gran Gasset: el programa dedicado al estreno de "La Pasión de Cristo", de Mel Gibson, en el que básicamente dijo: "ésto es una mierda pinchada en un palo, si queréis ver la vida de Jesús, ved Jesús de Montreal, de Denys Arcand"(no sabéis como comparto su opinión), y dedicó el resto del programa a poner escenas de la película;

y sus frases gloriosas:
"Se ha estrenado la película X-Men. Lo mejor de la película fue la fiesta de estreno que dieron en el Festival de San Sebastián. Y mi maravillosa acompañante, a pesar de que está enamorada de otro."
Y la que da título a éste post, en un resumen del año 1998, en el que "Titanic" se llevó catorce oscars:

"Por respeto al cine y a quienes lo amamos, no diré nada del rubio y de su paquebote."

Seguro que ustedes se saben más frases. Recuérdenlas y apénense conmigo.

Seguiremos informando.

jueves, 20 de diciembre de 2007

La izquierda diluida

Éste artículo va dedicado a mi estimado amigo Hidalgo, puesto que ya ambos trabajamos y casi no nos vemos, para que por lo menos tengamos una excusa para hacer la segunda cosa que más nos gusta, que es hablar de política (la primera es frikear como posesos)

La campaña electoral aún no ha empezado oficialmente y ya tiene rasgos que no me gustan. Primero, la tendencia presidencialista de las elecciones del 2004, simbolizada en el ya indestructible acrónimo ZP, se ha hecho extensiva a todos los partidos políticos de ámbito nacional. Mal van a ir en el bigotismo si no le hacen algo a la foto de Rajoy, pero a la brillante mente que se le ocurrió lo de "seguridaZ y libertaZ" tampoco le tengo yo guardados aplausos. Sorprendente es el presidencialismo de la campaña de Llamazares, cuyas aspiraciones presidenciales son incluso menores que las mías (caramba, yo puedo ser presidente algún día). En todo caso, es una prueba más de la escasa imaginación y la creciente dominación de los expertos en márketing político en las campañas electorales: damos por hecho que el electorado es suficientemente idiota para elegir a su gobierno basado en quién es más guapo, más listo y mejor orador, cuándo el simple hecho de que José María Aznar tenga una carrera política desmiente esa tesis.

Y de ahí viene el segundo problema: mi partido (que por cierto, todavía no me ha enviado el carnet de sociata) ha decidido aprovechar la huida del bigotismo hacia la extrema derecha intentando copar todo el espacio de centro, incluyendo la reconciliación con los sectores más moderados de la Iglesia Católica. De ahí la contención en temas polémicos como el aborto o la eutanasia, la recuperación de Bono, etcétera. Mala idea, como no, por partida doble: primero, se gana (quicir) un electorado extremadamente volátil que se irá (no se puede ir, se irá) en el momento en el que el bigotismo elija a un líder moderado (pfffff), y segundo y para mí más importante: se aliena a un sector bastante notable del electorado (en el cuál yo me encuentro) que vota inspirado no por las cejas de Pepe Luis, sino por convicciones políticas sobre el futuro de éste país.

El ejemplo que está siguiendo el PSOE, como no, es del "New Labour" inglés: todo spin, todo imagen, cero chicha. Y se quieren obtener los mismos resultados: aplastar al PP, convertirle en papilla destruida por sus propios conflictos intestinos. Quizás. Pero en mi modesta opinión, la política no está para eso. No creo encontrarme sólo en esa convicción.

Seguiremos informando.


martes, 18 de diciembre de 2007

No se puede comparar...¿o sí?

Fin de semana de lo más gambitero para éste su corresponsal, aún recuperándose tras beber más Coca-Cola de la que puede recordar. La noche del domingo al lunes dormí tan mal que llegué al trabajo con ganas de todo menos de escribir.

Pero ya es martes, y hay que amar a Muammar. Sí, amigos, el Hermano Líder de la Revolución Libia estuvo entre nosotros y como Libia tiene el mejor petróleo del mundo bajo su subsuelo (no lo digo yo, pregunte a cualquier geólogo) nos sumamos alegres y divertidos al Club de los Lamebotas y ofrecemos al señor Gaddafi todos los honores que ésta santa tierra puede dar.

Muammar el Gaddafi ha tenido una vida agitada. Su sueño desde que asumió el poder en Libia desde 1971 ha sido doble: hacer una revolución internacional de las gordas y poner a Libia (y a sí mismo) en el mapa a través de su liderazgo. Primero lo intentó con el mundo árabe: tiñó su bandera de verde (para demostrar que no hay nadie más islámico que él), pagó a todo grupo anti-imperialista que quisiera cobrar (y aún está por aparecer alguno que no quiera) y armó la gorda por donde pasó. Luego vino Lockerbie, y los bombardeos del 86, y a pesar de que había aumentado su caché (lo de que te bombardeen los americanos y sobrevivas para contarlo no le pasa a cualquiera), Muammar se dio cuenta de que seguían sin hacerle ni pugnetero caso, así que una hermosa mañana, Gaddafi se despertó, dijo: "¡Libia es un país africano!" y se metió a organizar una Unión Africana, modelada como la Unión Europea pero con él al frente. Los países africanos se mostraron partidarios de participar, salvo en la parte de "pero con él al frente". Desanimado, se volvió a su jaima. Y ahora, Muammar se las da de tipo excéntrico pero divertido, tipo dictador ex-soviético, lo que es más tolerable para las potencias internacionales.

Pero es que esto de los dictadores y como tratarlos es algo que quema el cerebro de muchos en el Partido Bigotista. Entre ellos, nuestro amigo Gustavo de Arístegui, que se salió ayer con ésta deliciosa declaración:

"Saddam Hussein y Gaddafi no son comparables; Saddam mató a cientos de miles de personas, Gaddafi mató a miles de personas."

¿No es fantástico?

Seguiremos informando.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Viva Las Mañas

El desparpajo de nuestro complejo contubernio turístico-constructor no tiene límites.

Después de Terra Mítica (a.k.a. el Zaplanorium), y después del fantástico Warner Bros. Park (que, efectivamente, es de cine. El Padrino le quedaría propio.), una nueva iniciativa para justificar miles de chalés: la nueva Las Vegas, en los Monegros. La lógica es aplastante. Si Las Vegas consigue traer a millones de personas al medio del desierto, ¿por qué no Los Monegros?

Respuesta: el juego es ilegal en el estado de California, que es el más poblado de los Estados Unidos de América. Pero no en el de Nevada, quince veces menos poblado y prácticamente igual de extenso. Cuándo la Mafia llegó a Las Vegas, en los años 50, aquello era un erial. El acuerdo con el gobierno de Nevada fue muy preciso: vosotros nos traéis dinero a través de la idea del casino (¡y furcias!, que diría Bender), y nosotros os dejamos las manos libres para hacer lo que queráis.

Sólo ahora Las Vegas se ha convertido en un destino turístico familiar, gracias a que el poder lo han tomado las grandes empresas de entretenimiento. Pero las ruletas y las tragaperras siguen siendo el alma de la fiesta: si se legalizase el juego en California, la mayor parte del negocio se iría al traste. ¿Para qué coger horas de coche hasta Las Vegas o el Lago Tahoe pudiendo ir al casino en Malibú, que es más bonito?

Ahora bien, la legislación sobre juegos de azar en Aragón, si no estoy equivocado, no es muy distinta al del resto de España. ¿Para qué ir a los Monegros si se puede ir al casino en Madrid, Barcelona, o, incluso, Las Vegas?

Huele a fraude a miles de kilómetros.

Seguiremos informando.