martes, 5 de enero de 2010

Noche de Reyes, o Como gustéis

Las idiosincrasias del regalar hispano hacen que, mientras en casi todas partes el año político empieza el lunes siguiente al Año Nuevo, aquí, por convención, no comienza hasta la Pascua Militar, que es ese evento en el que el Carlangas le come la oreja a los fajinados ("vueshtra labod esh , como siempde, tdemendamente impodtante pada la paz y la segudidad de Eshpaña"), mientras el gobierno en pleno mira, aguanta y espera que termine el show para poder ponerse a currar.

Éste año, como ya viene siendo tan tradicional como el turrón, hay peloteras por las cabalgatas de Reyes. En nuestra bulliciosa capital el problema viene por las cabalgatas en los distritos. Para quién no tenga la suerte - buena o mala - de vivir en Madrid, le explico: Madrid está dividida en veintiún distritos, presididos, cada uno de ellos, por un concejal; la mayoría absoluta del bigotismo permite que los veintiún presidentes de distrito sean del PP, en su inmensa mayoría gentes que estaban relativamente atrás en la lista. Y dado que, como posiblemente ya sepan, el PP madrileño es abrumadoramente esperancista, casi todos los presidentes de junta son más esperancistas que la propia Espe.

Aparte de la cabalgata grande, la que salía por televisión, hay otras cabalgatas de distrito, más pequeñas. Muchas de éstas cabalgatas surgieron en los 60 y 70, cuándo para el ayuntamiento de nuestra ínclita capital la ciudad lindaba al norte con el Paseo de Ronda, al sur con el Manzanares y al este con el Abroñigal - y medio millón de personas malvivían abandonadas en la periferia. En consecuencia, y como con tantas otras cosas, las asociaciones de vecinos se echaron a la espalda la tarea de organizar una cabalgata en el barrio.

Acotación: un día vamos a tener que reconocer de forma más seria y decisiva la aportación a la Transición y a la democracia española en general de las asociaciones de vecinos, puntales y en muchos casos pioneros de la removilización política de España. Sigue el artículo.

Llegó la democracia, el ayuntamiento empezó a ver más lejos que lo que se veía desde la Casa de la Villa y, en la periferia, el ayuntamiento pasó a hacerse cargo de los actos culturales, entre los que se incluían las cabalgatas de Reyes. Pero al tomar el bigotismo la alcaldía de la municipalidad, para los encorbatados y engominados concejales del pepismo una cabalgata organizada por los vecinos quedaba fea y de mal gusto: disfraces hechos en casa, caramelos comprados en la tienda del barrio, que pudiese participar todo el mundo, en un sindiós que probablemente fuese subversivo. Y lo que es peor: exponer a padres e hijos, muchos de ellos del PP, a la carroza de las asociaciones de vecinos, que en muchos casos - ¡horror! - reivindicaba las mejoras que el barrio necesitaba. ¿Cómo podía ser eso posible? ¡Que buenas familias conservadoras puedan ver que en su barrio existen asociaciones políticas! ¡Política! ¡Aquí! ¡En la noche de Reyes!

Así que se pasó a "profesionalizar" las cabalgatas, es decir, subcontratar su realización a alguna empresucha propietaria de un concuñado del concejal, con algún nombre en inglés tipo "Worldwide Events, S.L. " o algo así, echando a patadas a los vecinos, cuya labor tendría que ser la del ciudadano modelo en el Madrid de Alberto Ruiz-Gallardón: mirar, comprar y callar. Afortunadamente, las "viejas" cabalgatas se resistieron a morir y en algunos barrios se celebran cabalgatas alternativas.

Pero, como siempre que hablamos de bigotismo, las grandes ideas pueden ser tranquilamente enviadas al traste por otras grandes ideas mejores. En éste caso, la idea de "profesionalizar" las cabalgatas pasa a un lugar secundario, deglutida por la ola de cristofreaks que han tomado la municipalidad capitalina al asalto, encabezada por la concejala de Familia y Servicios Sociales y señora del Bigote, doña Ana Botella. Para ésta simpática gente, los Reyes Magos, como casi todo, son patrimonio exclusivo de la "familia cristiana", concepto que define, en exclusiva, a un hombre y una mujer de rancia estirpe castellana casados por la Iglesia y que tienen hijos bautizados, comunionados y confirmados, en una vida llevada al compás que definan el Papa, el PP y el Banco Central Europeo.

Así pues, si la simpática muchachada que se declara en contra del aborto en todas las circunstancias - de los que ya he hablado más de lo que mi estómago me permite - quiere montar una carroza en la cabalgata de Chamartín, distrito que es, sin ningún género de dudas, su bastión - el Total Kiko Show del 28 pasado fue allí; el PP ganó allí en las últimas municipales con un 71,4% del voto - ¿quién es la junta municipal de Distrito para oponerse a ésta verdadera muestra de democracia de base?

Una vez más, apropiación de lo público en aras de lo privado; el conservadurismo activo de Esperanza Aguirre en acción. Por favor, no dejen que ésta gente siga pudiendo hacer éstas cosas.

Y dejaré que otros hablen del Baltasar con betún. Yo ya no puedo.

Seguiremos informando.

4 comentarios:

la reina del hielo dijo...

A mí me encantó la señora que escribió una carta al 20minutos y dijo que los que estaban a favor del aborto o de la elección (rojos!rojos!)deberían trabajar en Navidad, porque para ellos no es fiesta. Luego protestan porque en los países islámicos tienes que llevar velo, manda huevos

Anónimo dijo...

Querido Thiago!!!!!!!!!! Respecto al aborto algunas consideraciones:
1º- Están en contra del aborto¿Qúé aborto?El de la mujer claro, no otro, o también?. En las gallinas les parece bien?.En el caso humano, el aborto por razones tipo, malformaciones, riesgo para la madre, etc. También están en contra?.
2º.-Queda claro que deberían hablar de que están a favor de la vida(conociendo a esta gente, quitamos la de los toros, los iraquies, la de los asesinados en Argentina por ejemplo).
Por último sólo me queda decir que haya tranquilidad,creo que ni thiago ni yo vamos a abortar.

Al

Insociable dijo...

COINCIDIMOS EN EL TEMA, NO EN EL ANALISIS, PERO SI EN EL TEMA
MARDITO BRASILEÑO! :)

Aserraderos McNeil. dijo...

Aunque estoy totalemente de acuerdo en que las cabalgatas de barrio se han de mantener y cuidar, no estoy de acuerdo en los motivos. En la cabagata sobra la política y las reivindicaciones, para eso están las manifestaciones. La cabalgata de reyes es para los peques, si algún día tengo un hijo y me sale una carroza con una reivindicación, la que sea, me temo que me pondré en contra.