sábado, 5 de abril de 2008

Aquí la hambruna global

Si el precio de los alimentos sube en España, un país donde la comida se lleva entre un 20 y un 30% del presupuesto familiar, es un inconveniente. Uno se aprieta el cinturón y tira para adelante.

Si suben los alimentos en Costa de Marfil, donde el 80% de los ingresos familiares se van en comida, es una tragedia.

Por primera vez desde hace mucho tiempo, el mundo se enfrenta a una hambruna global; no porque en determinada región se haya perdido la cosecha, sino por el incremento despiadado del precio del petróleo. ¿Petróleo? La agricultura intensiva de cereales está über-mecanizada; sin petróleo no funcionan las sembradoras, las cosechadoras y los sistemas de regadío. Sube el precio del petróleo al doble o al triple de lo que antes costaba (dependiendo de la divisa que uno use) y en consecuencia sube el precio del cereal. Sube el cereal, sube la carne y la leche.

Hasta ahora, cuándo faltaba comida en un país A, si éste país A tenía suficiente dinero, lo compraba de otro país B; si no lo tenía, lo pedía al Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Pero ahora, el país B puede no querer vender la comida: el mercado mundial de arroz, por ejemplo, está parado porque los stocks han llegado a su punto más bajo en 25 años y casi todos los países han bloqueado las exportaciones; el último, la India.

Respecto al Programa Mundial de Alimentos, la ONU ha pedido más dinero por sexto mes consecutivo (ni puto caso, as usual) porque no tiene como pagar por lo que ya suministra; aun más solucionar una crisis global de este calibre.

Que haya comida en los mercados pero no haya dinero con qué pagarla; que no la haya y no haya de dónde sacarla; en todo caso, camino seguro para que antes de que llegue el verano, países enteros, en tres continentes, tengan gente muriéndose literalmente de hambre por la calle.

Nunca habremos visto nada así. Y usted quejándose del precio de la fruta, señora.

Seguiremos informando.

9 comentarios:

L. dijo...

Ejem ... no es por fastidiar a los come-carnes, pero una de las razones por las que han subido los alimentos basicos es por el aumento de la demanda de carne.

1. Sube el petroleo --> sube el precio de los cereales;

2. Como la carne es un simbolo de prestigio social, las nuevas clases medias (eg China, pero no solo) demandan carne --> pero como producir carne no es muy eficiente que digamos, la demanda sobre los cereales aumenta muchisimo --> hay menos cereales para comer --> aumenta la distancia entre oferta y demanda --> sube el precio del trigo. Los de siempre vuelven a sufrir las consecuencias de los caprichos de unos pocos (he dicho que la carne es un capricho? Pues si).

Que es un problema de politicas? No hay duda. Pero tambien de patrones de consumo irresponsable: seria mucho mejor si comieramos menos carne y productos precocinados y/o importados. A ver si es verdad que nos apretamos el cinturon y comemos mas lechuga de la huerta, que ya va siendo hora de asumir responsabilidades.

He dicho ;o)

El "Gentleman" consumidor dijo...

L, me toca responderte y a Thiago sólo tangencialmente.

Mucho me temo que la cuestión está en consumir responsablemente, sea carne, pescado, o ya no alimentos sino petróleo y plásticos, papel, etc... Y no hablo ya de cosas como la soja, una planta dañinísima capaz de secar un río en dos horas y que además se come a sus cuidadores y fuma como un carretero, por la que se vive ahora un frenesí verdaderamente estúpido y destructivo.

Si va a haber una hambruna o no va a haberla, no va a ser porque se coma carne, va a ser por lo que señala Thiago.
El tema del consumo de la carne o de otros articulos "de producción poco eficiente" -Que en otro orden de cosas también distan muchísimo de ser "caprichos", lo caprichoso en cualquier caso será su modo de consumo- como los que he citado antes... Es que cuentan para "el total". Que son factores que se suman a lo otro, vamos.

Pero bueno, en materia de consumo me gustaría ver quién está educando a nadie en la responsabilidad, o quién está ni remotamente interesado en hacerlo. Porque lo importante de comer lechuga de la huerta no es que sea lechuga, tomates o pollos de corral, es que sea de la huerta -O del corral-.

En cuanto a esa historia maravillosa por la cual si dejamos de comer carne todo será superfeliz, no nos moriremos de anemia ni nada y los animalitos serán nuestros amigos, no se quién te la habrá contado, pero recházala inmediatamente, me temo que no es sino la más hedionda propaganda vegetariana -Como el término "comecarne" que me imagino que se lo habrás oído a algún Fedeguico de la espinaca cocida-. Lo he oído en distintas variantes y no sólo desvía la atención de las razones verdaderamente graves del hambre y la desigualdad sino que encima es todo muy dudoso y discutible.

No me resisto a decir que... Cuando sea presidente, propondré una ley urgente para castrarles químicamente... Que malo, pero que malo soy...

L. dijo...

Estimado Caballero,

No le he llevado la contraria a Thiago, me he dedicado a llamar la atención sobre uno de los puntos que él señala solo de pasada: que la agricultura depende del petróleo, y que como la producción de carne es poco eficiente, el aumento de la demanda de carne contribuye a la subida del precio de los alimentos a nivel global. Estoy totalmente de acuerdo contigo, nuestros hábitos de consumo son insostenibles a largo plazo y se trata de consumir menos y de forma mas responsable en general. Pero como Thiago habla de alimentos, pues a eso me ceñía, y me he basado en datos de, entre otros, el gobierno Canadiense (http://www.idrc.ca/en/ev-30610-201-1-DO_TOPIC.html). Lo que no quiere decir que le esté llevando la contraria en nada de lo que dice, sólo matizo.

No sé quién es el tal Fedeguico de la espinaca cocida, aunque por el nombre le debe faltar un hervor. El termino come-carne es de uso diario en Canadá, que es donde para bien o para mal llevo viviendo tres años, y me he limitado a traducirlo. Quizás suene raro en castellano. El hecho es que después de años siendo vegetariana (ocasionalmente, vegana) no tengo anemia y sí que soy mas feliz. Por otro lado, no sé si el mundo es un lugar mejor por eso, pero a mi la verdad me gusta saber que no contribuyo a que empresas a las que no les importa el medio ambiente y que no respetan ni los derechos fundamentales de los trabajadores no se forran a mi costa. Si eso es ser una ilusa que se merece tu desprecio, pues mira que bien.

El "Gentleman" consumidor dijo...

¿Que no colaboras con empresas "a las que no les importa el medio ambiente y que no respetan ni los derechos fundamentales de los trabajadores" y que gracias a eso "no se forran a mi costa"? Pues con pocas debes colaborar.

Me imagino que las farmacéuticas cuyos productos suplen los que de forma sana a la par que placentera proporcionan las carnes y pescados no hacen nada de eso, aparte de no haber colaborado en excesos contra la Humanidad tales como golpes de Estado en el Hemisferio sur -Esto está demostrado-. Tampoco realizan experimentos con animales ni nada.

La agricultura industrial del Canadá me imagino que es un remanso de paz y respeto a la naturaleza -Y al trabajador-.

Si te fijas, mis ideas contra el estado de la actual industria alimentaria son claras, e imagino que probablemente las peores son las cárnicas. Aparte de los temas de los que ya hablábamos, sus pollos encajonados y descalcificados me llenan de espanto y me parecen indignos de una sociedad con conciencia, pero desgraciadamente vivimos en un mundo en el que comer cosas "de la huerta y del corral" es muy, muy, muy difícil. Por no decirte que en muchas metrópolis sólo está al alcance de clases altas que se dan el capricho -Ahora sí- de comprar productos "ecológicos" mucho más caros que los del supermercado.

En cuanto a... ¿Despreciarte? No, por favor. Cómo puede ud. ni pensarlo.
Lo que suelo despreciar es el vegetarianismo, verás, digamos que yo suelo amar el pecado y aborrecer al pecador -Al contrario de lo que aconsejan muchos pastores espirituales-, pero en este caso hago una excepción.
Tus motivos -Éticos y económicos- me parecen de peso y muy interesantes -y discutibles, como todos-. Pero generalmente no encuentra uno razones tan fundamentadas como las tuyas.

Si me dijeras que "no comes nada con ojitos" o que "los filetes te recuerdan a tu perrito" cambiaría mi discurso y sí que te pediría alimentar a la Peor Industria de la Humanidad, recomendándote Prozac. ¡¡Hablando de caprichos!! Y la expresión "comecarne" me imagino que se la ha imaginado uno de estos. Me parece tan ridículo que me llamen "comecarne" como que me llamaran "comeplantas" "bebevinos" o "respira-aire".

Por otra parte quiero hacerte notar que en el fondo de la cuestión que planteaba Thiago sí estamos de acuerdo, y te agradezco que cites tus fuentes, les echaré un vistazo. De hecho si hubiera manera de ahondar en esta discusión en el futuro -No necesariamente en este Blog- no estaría nada mal. Un saludo.

L. dijo...

Voy seguir la tangente (sorry, Thiago, por desviarme siempre de tus entradas!!). Tienes razón, gentleman, ser vegetariana no garantiza que vayas a consumir alimentos producidos de forma responsable para con el medio ambiente y los trabajadores. Chiquita y Bonita, por ejemplo, que son compañías plataneras, están entre las empresas con peor historial de malas prácticas.

Para ser un/a consumidor/a responsable hay que dar un paso mas, e investigar de donde vienen las cosas que comes. Es cierto que la industria agroganadera canadiense no es necesariamente la mejor en este aspecto, pero hay que poner tiempo y energía en investigar para darse cuenta y cambiar las pautas de consumo (y no, no estoy hablando de la moda del yuppie que se gasta una pasta en lo último en productos ecológicos, entre otras cosas no tengo el capital). Hay un sector del mercado que se dedica a la venta de productos locales y ecológicos, normalmente por un precio razonable. Se que en Madrid, por ejemplo, hay varias cooperativas; aquí los de mi casa somos miembros de esta (http://www.nowbc.ca) que vende productos orgánicos de la región de Cascadia, con solo un intermediario entre el productor y el consumidor. Con los sistemas de control necesarios, eso garantiza que los productos que consumes tienen menos impacto en el medio ambiente, y que los trabajadores tienen unas condiciones de trabajo dignas. Así que hay maneras, es cuestión de organizarse.

Pues eso. Que se puede hacer, aunque se tarda poco en dar estas cosas por sentado, en descartar ciertos productos cuando vas a hacer la compra. Tengo que reconocer que en mi caso es más fácil, no solo por vivir con 6 personas que piensan como yo y con las que comparto una huerta (:o)) sino porque me gano la vida dando clase a gente de primero de carrera y explicando lo que aquí llaman “commodity chain analysis” (traducción?). Vamos, que no me escapo de darle mil vueltas al asunto. Lo que no entiendo es por que tú eres tan cínico al respecto: de verdad crees que no tienes nada que decir como consumidor y ciudadano? Son los políticos nuestra única esperanza? Porque entonces si que vamos de culo…

L. dijo...

PD. Volviendo al tema de la entrada original: incluso aunque las empresas no fueran "environmentally friendly" y no respetaran los derechos de los trabajadores, una dieta vegetariana es mas eficiente, requiere menos petroleo para su produccion que una dieta basada en productos carnicos, y pone menos presion en el mercado del trigo (por tanto, no contribuye tanto a la subida del precio de los alimentos a nivel global).

El "Gentleman" consumidor dijo...

Menos mal que has dicho "Volviendo al tema de la entrada original" antes de decir que "una dieta vegetariana es mas eficiente", porque ya te iba a acusar de utilizar jesuíticas frases de doble filo. ¡¡Si no se come chicha, se toman suplementos y productos de farmacia, narices!! ¡¡Que la sangre es vida, como decía aquél!! Pero bueeeno, no va de eso la discusión... En fín.

En otro orden de cosas: Como veo que vives en un país muy lejano pero que eres española, y no eres una desconocida de esta casa, veré que formas puede haber de qué sigamos dándole vueltas a esto. Así podré responder bien a tu acusación de cinismo, que por otro lado, difícilmente puede ser más justa.

L. dijo...

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Mil/millones/buena/mesa/elpepusoc/20080430elpepisoc_1/Tes

El "Gentleman" consumidor dijo...

No he leído todavía el último Link que aquí se ha puesto, ni este que pego aquí en profundidad. Por si resulta ser útil:
http://www.chow.com/stories/11022