domingo, 28 de diciembre de 2008

En busca del plan B

Murphy, el de la Ley de Murphy, más que un chiste es para mí un profeta del Señor, pues basándome en sus principios todo encaja y nada falta para entender mi vida.

Ésto viene porque, éste año, por primera vez en cuatro años, tenía muy claro desde hacía tiempo cuál era el plan para Nochevieja. Pero, porque Murphy es nuestro profeta y nada nos ha de faltar, pues ya no hay plan.

Así que, si saben de alguna parte donde puedan acoger a un gordo que juega al Trivial, llámenme. Puedo convocar a más gente.

Seguiremos informando.