viernes, 18 de septiembre de 2009
martes, 11 de marzo de 2008
Brasileños como los demás
¿El motivo? Pues la peor crisis diplomática entre Brasil y España desde hace décadas. El embajador de España en Brasilia ha sido llamado al Congreso Nacional brasileño para dar explicaciones. ¿Han leído algo en la prensa española? Pues yo tampoco.
Y el por qué de la crisis diplomática tiene que ver con nuestro querido y cascado Aeropuerto Internacional de Madrid-Barajas y, más específicamente, con su destacamento de Policía Nacional.
No es un secreto que los controles de inmigración se han hecho más duros últimamente. Y hasta ahora España no era un destino preferente para la inmigración brasileña, que prefería ir a Estados Unidos y a Portugal. Pero durante los últimos dos años la comunidad brasileña en España ha crecido exponencialmente y la Policía Nacional ha pasado a mirar con más ojo. Con lo que claro, aumenta la posibilidad de meteduras de pata.
El caso que ha llamado la atención de la prensa fue la de una muchacha, licenciada en físicas, que iba a un congreso en Portugal. En la aduana de Barajas le dijeron que le faltaba documentación, la metieron en las salas de espera de los inmigrantes rechazados y la devolvieron a Brasil en el primer vuelo.
Que la Policía Nacional no es especialmente flexible y humana con las personas no es algo novedoso. Sumamos a ello el callo respecto al sufrimiento humano que desarrolla cualquier funcionario de inmigración y podemos encontrarnos con rostros de hormigón armado indiferentes ante cualquier problema. Además, que las condiciones de las salas de espera para inmigrantes a deportar son penosas, por decirlo de forma suave, es algo que se sabe desde hace tiempo. La experiencia debió de ser definitivamente terrible y, efectivamente, indignante. Y, como no, de la Embajada y del Consulado brasileños en Madrid (esa institución donde siete personas se empeñan en administrar los papeles de 95.000 ciudadanos del que posiblemente es el país más adicto a la burocracia del orbe tras la India) ni noticias.
Pero la reacción de la prensa brasileña en general ha sido increíblemente estúpida, porque el incidente ha representado lo que la clase media-alta brasileña (que es la que al fin y al cabo escribe y consume prensa) más odia y teme en la vida: que extranjeros les "confundan" con unos "sudamericanos" cualquiera. E inmediatamente han surgido las acusaciones de "discriminación" contra los brasileños, vulneración del orgullo nacional y del derecho de la burguesía brasileña de ir a donde quiera a quejarse de la comida.
Y, por si la situación no fuera suficientemente cretina, el gobierno brasileño ha decidido saltar en defensa del orgullo patrio con medidas absurdamente revanchistas: la última idea del Ministerio brasileño de Exteriores es establecer una "cuota" de españoles a los que rechazar en la frontera, para mantener la "reciprocidad". La industria turística brasileña ha sudado sangre los últimos años para arañarle turistas a Punta Cana y Varadero y llevarles a Natal, Fortaleza o Costa do Sauípe. Y justo cuándo se empieza a conseguir, si se empieza a parar a los españoles en la aduana, se manda todo a la mierda en cero coma.
Lo peor de todo es que la psicosis en la prensa ha sido tal que hasta mi abuela, cuándo le dije que tenía que ponerse buena de una bronquitis que le había dado para que se viniese a verme ésta primavera, me preguntó: ¿Y si me paran en la frontera?
Dudo que la Policía Nacional tenga ningún inconveniente en dejar pasar a una encantadora ancianita de 72 años, que ya ha venido quince veces y ha vuelto todas ellas. Si los tuviera, ahí sí, me empezaría a preocupar.
Seguiremos informando.
Actualización (19h40): Pues sí que la prensa española ha dado noticias: aquí en El País, dónde se conforman con citar a las agencias, y en Público, dónde ponen alguien a excavar un poquito. Eso pasa por ser un gambitero y no tocar un periódico desde ayer por la mañana.
Seguiremos informando.
viernes, 29 de febrero de 2008
Supervivientes: FARC
Sí, amigos, porque viendo por televisión las "dramáticas escenas", implicando helicópteros, citas a ciegas en lugares ocultos, gobiernos nacionales implicados, los rescatados llorando a la llegada, Chávez suplicándole a Marulanda que "mueva a los retenidos de sitio"... Con todo el respeto del mundo, es algo realmente enternecedor, pero en el momento en el que pones una cámara de televisión a propósito se convierte en el reality-show más caro y elaborado que ha visto Sudamérica.
Y por si fuera poco, el que faltaba para el duro se ofrece para entrar en la casa: sí, amigos, nuestro amigo Monsieur le President, a quién, como ha quedado más que claro, le gusta más una cámara que a mí el Kentucky, quiere ir a la jungla a por la senadora desvalida.
Uno puede tomarse éstas cosas por el lado sórdido-festivo y hacerse las preguntas de rigor: ¿se llevará a la Bruni? ¿Irá en un Dassault prestado un algún amigo trillonario? ¿Pagará Paris a las FARC en armas, en oro o en euros (dólares no, gracias)?
Pero es que lo piensas en serio... y no, no puedes. Déjemoslo ahí.
Seguiremos informando.
martes, 19 de febrero de 2008
Las jóvenes promesas
Raúl es, naturalmente, un período de transición. No dudo que la idea predominante dentro del Partido Comunista Cubano es seguir paso a paso el proceso que hicieron los chinos, manteniendo la dictadura del partido y ganando infinitas cantidades de dinero en el proceso.
Dudo de su eficacia; primero, porque los cubanos no son chinos: para los chinos, una dictadura militar-burocrática como la que tienen ahora no es una situación circunstancial, es fundamentalmente un ideal político y religioso (el gobierno de los ilustrados y de los ancianos, que preconizaba Confucio.) Los cubanos siguen siendo caribeños y aceptarán con alegría alternativas.
Mi preocupación es que, si ahora ésto cae, Cuba se vea invadida y, lo que es peor, gobernada, por el exilio de Miami, gente que lleva cincuenta años fuera de Cuba, período donde cualquier atisbo de realidad se ve sustituido por una vaporosa fantasía.
El dado ha empezado a rodar, amigos. Vamos a ver de qué lado cae.
Seguiremos informando.
viernes, 25 de enero de 2008
Un burka en bici
Pero para éste su corresponsal la noticia del día es que el gobierno de los Países Bajos se prepara para prohibir el uso del burka en colegios y oficinas. Conocido es por todos mis lectores que estuve residiendo en Holanda durante diez meses, así que tengo cierto conocimiento de causa. Y literalmente.
Estaba un día volviendo de la Centraal Station de no sé qué exactamente (mis viajes en tren en los Países Bajos eran normalmente experiencias placenteras que complementaba con una chapata con mozzarella y especias y un botellín de leche Friesche Vlag comprados en la estación), pero ahora que lo pienso puede que fuese con mi madre... cuándo, al girar la esquina de Delftse Poort y Weena, prestando ojos y oídos a ver si por el carril bici se dirigía hacia mí un artefacto de dos ruedas con intenciones homicidas (recordemos que en los Países Bajos los ciclomotores pueden ir en los carriles bici, y lo hacen) cuándo veo en mi dirección una pareja montada en bici.
Es normal en Holanda que vayan dos personas en una bici (y que las ciclistas lleven minifalda, pero esa es otra historia de posibles accidentes) pero en éste caso era realmente especial. Él (porque era él el que llevaba la bici, naturalmente) llevaba una chilaba hasta los tobillos, uno de éstos gorritos blancos cuyo nombre no me voy a molestar en buscar ahora y una barba poblada hasta el extremo.
No es que me hubiera extrañado mucho ver a alguien así: en Rotterdam, el 47% de la población es inmigrante o descendiente directa de inmigrantes. En Madrid, la tasa es del 13,6%. (En el distrito Centro, del 27%, Tetuán, el 19%). Recordemos: un 47% de media. No hace falta decir que en calles como la Nieuwe Binnenweg, bajarse del tranvía es como aterrizar en Paramaribo, Esmirna o Jakarta, todo al mismo tiempo, cuándo tu piso indiscutiblemente holandés estaba a menos de dos kilómetros. A mí me encantaba.
Pero me estoy desviando del tema: el barbudo en bici, por increíble que pueda parecer, no era el viajero más extraordinario del biciclo: a su espalda, agarrada a la chilaba y posiblemente suplicando para que el tejido no se le enganchase en los radios (otra vez), iba una dama en burka, marrón. Naturalmente, como soy un tipo de mundo (quicir) intenté mantener toda la pachorra del universo, pero (y ya me acuerdo), mi santa madre, que iba conmigo, no tardó ni quince segundos en expresar esa indignación gruñona y susurrante que tiene toda la gente que tiene opiniones fuertes sobre las cosas pero que tiene la consideración de expresarlas en voz alta.
Yo estoy plenamente a favor de que la gente vista como quiera, pero alguien tiene que esforzarse mucho para convencerme de que se pone eso de forma voluntaria.
Seguiremos informando.
lunes, 21 de enero de 2008
Revolución y elecciones
Las elecciones en los países comunistas eran (y son) en realidad un fenómeno interesante, dado que en ellos debe elegirse democráticamente (quicir) la prolongación de una dictadura. Según la lógica electoral de éstos muchachos, el Partido representa al pueblo unido, así que es el pueblo el que debe elegir a los candidatos del Partido, que son los únicos (no hay más pueblo que el que representa el Partido, ¿o no?) Éstas reuniones de elección de candidato deben ser de lo más aburrido: llega la lista del Comité Central diciendo a quién hay que elegir candidato y se "vota" al Elegido. Y luego el pueblo vota al candidato en las elecciones.
Pero ojo, hay varios candidatos en cada circunscripción. Así que, para que el pueblo revolucionario no se acostumbre a la desviación burguesa que supone el elegir, el Partido se encarga de crear el llamado "voto unido", que básicamente es un circulito bien grande en la parte superior de la papeleta, al que sólo le falta poner "vote aquí, carajo", y que implica que se vota a todos los candidatos, a la Revolución, a la patria y a Fidel.
Pero éstas no han sido las únicas elecciones del fin de semana. Las elecciones serbias han sido una perpetuación de la secular pugna entre pro-rusos y pro-occidentales por el control del país: recordemos que esa pugna fue la causa aparente de la Primera Guerra Mundial, así que tómenselo en serio.
Y ya que de elecciones hablamos, vayamos con las nuestras: el PSOE parece haberse rendido de intentar vender los logros de éstos últimos cuatro años (que los ha habido, y bastantes) y se ha salido con la ilusión de todos los días: la subida de pensiones para atraer al voto anciano. El bigotismo ha hecho una de éstas reuniones familiares de "aquí no ha pasado nada" para que demostrar que Gallardón y Espe no se matan si están juntos; el mitin ha sido para "garantizar la enseñanza en castellano en toda España", y terminar con el "adoctrinamiento" de Educación para la Ciudadanía; porque, como todo el mundo sabe, la única que tiene derecho a adoctrinar a los españoles es la Iglesia católica.
Seguiremos informando.
jueves, 3 de enero de 2008
Cien granjeros en un gimnasio
Un pueblo perdido, rodeado de campos de maíz hasta donde alcanza la vista. En el gimnasio del instituto, unas mesas, sillas y montones de carteles rodeados de globos. En cada uno de esos carteles, el nombre de un candidato. La gente va entrando (las puertas están abiertas) y se va situando junto a los carteles del candidato de su preferencia. Llegan las seis de la tarde, se cierran las puertas y se cuenta la gente: el candidato que tenga más partidarios, gana. Y luego se van todos a su casa.
Eso, el contar cien granjeros en un gimnasio, es un caucus de Iowa. Y así comienza el proceso de elección presidencial más grande del mundo (China vota a su manera (ejem) e India es una república parlamentaria) . Sí, amigos, empiezan las elecciones estadounidenses y, como la prensa se ha cansado de decir, van a ser las primarias más abiertas en mucho tiempo.
Mi candidato favorito (favorito en el sentido de que Kim Jong-Il es mi dictador favorito) es, por supuesto, el favorito republicano, Mike Huckabee, gobernador de Arkansas (como Bill Clinton; de hecho son del mismo pueblo), bajista en el grupo musical parlamentario Capitol Offense (los grupos musicales parlamentarios son algo fantástico; si algún día acabo en el Parlamento, fundaré uno) y que ha jugado la baza del fundamentalista cristiano y buen padre de familia. Pero si Huckabee me ha ganado entre sus partidarios para siempre es por haber obtenido el apoyo del gran Chuck Norris y haberse ido a una residencia de ancianos con él; es lo de la "autopista Matlock" de Los Simpson hecho realidad.
El debate aún está empezando y, en consecuencia, no voy a lanzarme en conclusiones serias. Las primarias iniciales sirven mayoritariamente para descartar candidatos, no para aclamarlos.
Pero desde aquí se les intentará mantener actualizados acerca de los progresos electorales en Yankilandia. No me fallen.
Seguiremos informando.
miércoles, 26 de diciembre de 2007
Un rey menos
Sí, ya van treinta y dos mensajes de Nochebuena de S.M. el Rey (complementado por el inefable publirreportaje "Actos de la Familia Real", que en la redacción del Telediario debe de ser un castigo destinado al periodista más detestado, el becario más pringado y el que tiene que complementar la paga de Navidad con horas extra (o a lo mejor por los tres) y España sigue teniendo un rey, una Casa Real, infantes e infantas y toda la caterva. Aun así, el republicanismo progresa: a ver quién va a ser el primero en ignorar positivamente el mensaje del Rey a favor de la unidad contra el terrorismo. No miren ahora, pero creo que llevará bigote.
Donde realmente ha progresado es en Nepal, donde el año que viene, Brahma mediante (hasta ahora, el único país oficialmente hindú del mundo; India es un estado laico) los ciudadanos darán la patada al rey Gyanendra y proclamarán la república, poniendo fin a casi treinta años de guerra civil entre el Partido Comunista de Nepal (maoísta y, en consecuencia, pelín republicano) y la monarquía.
El rey Gyanendra fue ese simpático señor que asumió el trono tras un extraño episodio que en su día califiqué de "ruleta nepalí" (una evolución de la ruleta rusa que implica poner una metralleta en el centro de la mesa y apretar el gatillo) y capaz de dejar a Hamlet en mantillas: el hijo del monarca reinante entra borracho y armado con una Kalashnikov en el palacio real y dispara a todo quisque, antes de pegarse un tiro en la cabeza: curiosamente, Gyanendra, hermano del rey, no estaba en ese infausto momento (ejem)
Dado que lo de Gyanendra era demasiado turbio para todo el mundo, estaba claro que la monarquía no iba a durar demasiado y así ha sido.
Uno menos. Quedan 27.
Seguiremos informando.
martes, 18 de diciembre de 2007
No se puede comparar...¿o sí?
Fin de semana de lo más gambitero para éste su corresponsal, aún recuperándose tras beber más Coca-Cola de la que puede recordar. La noche del domingo al lunes dormí tan mal que llegué al trabajo con ganas de todo menos de escribir.
Pero ya es martes, y hay que amar a Muammar. Sí, amigos, el Hermano Líder de la Revolución Libia estuvo entre nosotros y como Libia tiene el mejor petróleo del mundo bajo su subsuelo (no lo digo yo, pregunte a cualquier geólogo) nos sumamos alegres y divertidos al Club de los Lamebotas y ofrecemos al señor Gaddafi todos los honores que ésta santa tierra puede dar.
Muammar el Gaddafi ha tenido una vida agitada. Su sueño desde que asumió el poder en Libia desde 1971 ha sido doble: hacer una revolución internacional de las gordas y poner a Libia (y a sí mismo) en el mapa a través de su liderazgo. Primero lo intentó con el mundo árabe: tiñó su bandera de verde (para demostrar que no hay nadie más islámico que él), pagó a todo grupo anti-imperialista que quisiera cobrar (y aún está por aparecer alguno que no quiera) y armó la gorda por donde pasó. Luego vino Lockerbie, y los bombardeos del 86, y a pesar de que había aumentado su caché (lo de que te bombardeen los americanos y sobrevivas para contarlo no le pasa a cualquiera), Muammar se dio cuenta de que seguían sin hacerle ni pugnetero caso, así que una hermosa mañana, Gaddafi se despertó, dijo: "¡Libia es un país africano!" y se metió a organizar una Unión Africana, modelada como la Unión Europea pero con él al frente. Los países africanos se mostraron partidarios de participar, salvo en la parte de "pero con él al frente". Desanimado, se volvió a su jaima. Y ahora, Muammar se las da de tipo excéntrico pero divertido, tipo dictador ex-soviético, lo que es más tolerable para las potencias internacionales.
Pero es que esto de los dictadores y como tratarlos es algo que quema el cerebro de muchos en el Partido Bigotista. Entre ellos, nuestro amigo Gustavo de Arístegui, que se salió ayer con ésta deliciosa declaración:
"Saddam Hussein y Gaddafi no son comparables; Saddam mató a cientos de miles de personas, Gaddafi mató a miles de personas."
¿No es fantástico?
Seguiremos informando.
lunes, 10 de diciembre de 2007
Qué bien se come en Lisboa
Fin de semana de cumbre UE-África en la capital lusitana. Las cumbres de éste tipo, como mis lectores más instruidos (es decir, todos) sabrán, consisten en jefes de estado de uno y otro lado del Mediterráneo reuniéndose, discursando cada uno de lo suyo, llegando a un documento de mínimos que es papel mojado desde el momento en el que se escribe, y volviéndose cada uno a su casa de la misma manera que vinieron.
Naturalmente, tenía que ser una iniciativa de la presidencia portuguesa de la UE. Nuestros vecinos lusitanos, por increíble que pueda parecer, son posiblemente, dentro de la Unión Europea, los que tienen una política africana más amplia y comprensiva. Los ingleses tienen más medios, pero África ocupa una fracción del presupuesto del Foreign Office; los franceses tienen la política del cheque y los parachutistes de la que ya hablamos aquí; y nosotros pasamos de África como de la peste (aun a pesar de que África no pasa de nosotros, precisamente). Los portugueses, dado que no tienen dinero ni ejército y no pueden pasar de África (por una parte, el cargo de consciencia de las guerras coloniales (se calcula que un 10% de los hombres portugueses estuvo en algún momento en alguna de las guerras africanas); por otra, los aproximadamente 125.000 africanos que viven en Portugal (un razonable 1% de la población) se esfuerzan en crear relaciones diplomáticas estables y mantener las relaciones económicas; en suma, se interesan de verdad por África (aunque, como es natural, mucho más por el África que habla portugués)
En todo caso, las únicas novedades (quicir) de la cumbre han sido el regreso definitivo de Gaddafi al Eje del Bien (va a pasarse cinco días en Francia a todo tren, y Sarkozy tendrá que esmerarse para superar al caballo que Aznar le regaló al projombre libio) y la inefable polémica a cargo del destartalado Robert Mugabe, dictador de lo más joputa, pero que es la mascota de todo el mundo dado que Zimbabue fue uno de los últimos países africanos en independizarse, con lo que poner a Mugabe en el poder fue el triunfo de todos los países subsaharianos.
En fin, que supongo que muy bueno el bacalao à Gomes de Sá y los pasteles de nata de Belém. Poco más.
Seguiremos informando.
lunes, 26 de noviembre de 2007
Administrar la anomalía australiana
lunes, 5 de noviembre de 2007
Usted secuestre, la France payera
Lo que abrió la veda fue el caso de las enfermeras búlgaras. Si no recuerdan el caso, yo se lo explico: imagínense la sanidad pública de Libia. Si no pueden, imagínense la sanidad pública italiana y adáptenla a las condiciones del tercer mundo. ¿Ya se lo imaginan?
Pues bien, en el sistema de donación de sangre de un hospital infantil se infiltra (dada la nula existencia de controles) el virus del SIDA. Se infectan cientos de niños.
Como es obvio que nuestro amigo (ahora es nuestro amigo, recuerden, Aznar le regaló un caballo) Muammar el-Gaddafi no va a asumir responsabilidades por la desgracia, se le ocurre una peregrina idea: acusar al médico responsable de la unidad de donación de sangre (un palestino) y a sus enfermeras (búlgaras) de conspirar para infectar voluntariamente a los niñitos, en un maligno intento de destruir a la juventud libia.
Nadie sabe como, pero las familias de los niños se lo creen, y exigen el paredón. Aliviado, Muammar ordena a los tribunales de justicia libios (pfff) que satisfaga a los exaltados parientes.
Entra en escena el gobierno búlgaro, no muy favorable a la idea de ver a sus compatriotas en tal trance. Intenta todo lo que puede, pero la importancia geoestratégica de Bulgaria no es allá gran cosa.
Y, de repente, suena la Cabalgata de las Valkirias. Francia siempre ha resentido la influencia norteamericana en el Este europeo (La política exterior francesa se basa mayoritariamente en Francia resintiendo cosas) y ve en ésto la oportunidad de presumir de poder.
Hablan con Gaddafi, le ofrecen millones de jeuros, y Muammar, que aunque ha llegado a salir en televisión con una toalla en la cabeza es todo menos estúpido, pone a las enfermeras en un Airbus francés rumbo a Sofía.
Lecciones aprendidas: si metes suficiente presión a los gabachos, empiezan a soltar pasta.
Pasamos al país de al lado: Chad. Chad ha pasado en guerra con Libia, tanto oficial como extraoficialmente, gran parte de los últimos veinte años. Su problema es el de la mayoría de países saharianos: de un lado del desierto hay árabes, del otro hay negros. Y se llevan a la perra.
Y dado que Nicolas Sarkozy ha decidido equipar a los árabes con diñeiro y armas, nada más lógico que el presidente chadiano se pregunte: "¿Y de lo mío, qué?"
Así pues, capturamos a una de las organizaciones de tráfico de niños que operan por aquí (cuya connivencia con las otoridades se sobreentiende), pillamos a un grupo de hispanos a ver si tenemos ración extra y a esperar el cheque de París.
Y aquí estamos.
Seguiremos informando.