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miércoles, 29 de julio de 2009

Ritorna il uomo

Entre los más entusiastas impulsores del proyecto, nunca demasiado camuflado, de hacer regresar a la Moncloa a Bigotus Máximus está, como no, el imposible Silvio Berlusconi, ansioso por volver a tener amigos de su cuerda entre los líderes mundiales (quicir).

Italia, de hecho, se ha convertido en la tierra prometida para los derechosos hispanos: un lugar donde hay neoliberalismo, teoconservadurismo, populismo desbocado y corrupción a espuertas... con el aplauso popular permitido por una oposición opiácea. La España soñada para el sector más engominado del bigotismo, vamos.

Así pues, nada más fácil que poner el aparato mediático berlusconiano al servicio del Salvador de España. Y para demostrar que, al igual que Silvio, Jose Mari es un Hombre Macho Alfa, no hay mejor manera que distribuir ésta foto:

Afortunadamente, en España no elegimos a la gente por lo macho que es. Al menos, no todavía.

Seguiremos informando.

La cabeza del Bautista

Viniendo en el tren ésta mañana, una escena triste; justo al dejar la estación de Las Matas en dirección al Pinar de las Rozas, la capa de nubes que cubría el cielo dejó paso, en una definida y clara línea, a un cielo azul cristalino. Ahí se confirmaba que la capa de nubes, de unos diez kilómetros de ancho, no era tal, sino la pluma del incendio en Arenas de San Pedro que ha provocado la muerte de una persona.

Luis Bárcenas, tesorero del partido político más votado del país, ha dimitido de sus cargos en el partido. He comentado más de una vez que en culturas más sabias y veteranas en política que ésta, o, sin ir tan lejos, en Portugal, la gente dimite siendo relativamente inocente (por ejemplo, al permitir una tragedia por omisión). El motivo es que existe un concepto de responsabilidad política; es decir, la convicción de que una persona elegida para cumplir una función cívica debe cumplir con unos parámetros de honradez y limpieza superiores a lo normal (siendo lo normal lo que queda definido por la responsabilidad civil o penal)

La prueba más concluyente de la pervasiva presencia de las ideas de Francisco Franco en el conservadurismo español, es, precisamente, la ausencia del concepto de responsabilidad política. Me explico: Franco detestaba la democracia partidista: la "política", como lo definia el infausto galaico. Para el dictador, los "políticos" eran criaturas viles y deleznables, contrarias a los hombres como él, que actuaban infaliblemente por el bien común. Así pues, según la composición mental del conservadurismo hispano, los políticos no sólo no son (ni pueden ser) mejores que el resto de la sociedad; todo lo contrario: son peores y más corruptos. En consecuencia, se da por sentado que los políticos roban y utilizan el poder en su propio beneficio. De ahí la doble conclusión de que, primero, todos son unos ladrones; así que o dimiten todos o no dimite nadie. Y segundo, la negociación y el diálogo son herramientas políticas, ergo fundamentalmente corruptas: el buen gobernante no hace política, y se dedica a imponer su programa vía rodillo parlamentario. Y en el resto del tiempo, populismo.

¿Entonces, por qué Bárcenas dimite? Porque en el PP saben que si quieren volver a gobernar necesitan la mayoría absoluta. Y aunque pueden ganar sólo con sus vociferantes bases (como probaron las últimas europeas) para la mayoría absoluta es necesario contar con un electorado de centro al cuál éstas ideas tardo-franquistas no le resultan tan convincentes. Así pues, la "dimisión" sirve para contentar a ese electorado: una cabeza del Bautista para probar que en Génova somos gente honrada. Pero por desgracia, la bandeja tiene doble fondo: Bárcenas sigue siendo senador (y cobrando como tal) y no ha sido expulsado del partido: le enviarán a un modesto despachito desde donde podrá volver cuándo las aguas hayan vuelto a su cauce.

Seguiremos informando.

martes, 21 de julio de 2009

Retomar la plaza con la palabra

Aullan traición en los editoriales conservadores: El ministro Moratinos viaja a Gibraltar. Es un acto indudablemente valeroso, que reconoce definitivamente un hecho que nunca habíamos hecho hasta ahora y que, a pesar de su simplicidad, España había pasado por alto desde 1713: los gibraltareños tienen derecho a formar parte de las negociaciones respecto a su futuro.

Hecho incontestable: la inmensísima mayoría de los gibraltareños quiere la autodeterminación como poco, la independencia cuándo mucho. El Reino Unido se habría sacado el problema de encima hace tiempo, pero dos motivos le frenan los pies: primero, la Royal Navy sigue sacándole provecho a la base naval (pero eso también podría tratarse en las negociaciones) y segundo y más importante, se lo sigue prohibiendo el tratado de Utrecht.

Los gibraltareños han llegado a considerar una declaración unilateral de independencia, o UDI, en inglés (de hecho, eso discutían nuestros queridos ancianitos llanitos) pero son perfectamente conscientes de que, si lo hacen, les va a llover un frac de hostias por todos lados, así que se privan de intentarlo.

Hecho incontestable: Por esa misma regla de tres, los gibraltareños favorables a una incorporación a España caben en un taxi y, si somos optimistas, en un minibús. Dudo que sea porque el pueblo gibraltareño sea de natural antiespañol (de hecho, como bien demostraron en Vicisitud y Sordidez, han adoptado nuestras costumbres y cultura de forma heterogénea pero entusiasta), sino por el hecho de que llevamos desde el Gran Asedio haciendoles putadas en mayor o menor escala. El cierre de la verja, naturalmente, destaca, pero no es el único de los agravios que los llanitos nos pueden echar a la cara.

Y dado que esa estrategia de confrontación, más adaptada a nuestro racial espíritu, por desgracia no nos ha llevado a ninguna parte, el gobierno ha decidido dar un giro de 180º, para desesperación de los columnistas numantinos que cuánto menos exigen que la Legión eche a la Pérfida Albión de nuestro suelo: hablar con los gibraltareños, facilitarles la vida, demostrarles que en España no mordemos y que estaremos encantados de tenerles de vuelta. Va a ser heroico y, desde luego, no va a ser para ahora, pero si se sigue por ese camino podemos llegar a alguna parte.

Nuestra posición, a mi pesar, sigue siendo que Gibraltar se reincorpore a España de alguna que otra manera. Yo, como saben, favorezco la independencia de Gibraltar, más que nada porque soy un fan de los microestados. Por eso y porque creo que convertir a Gibraltar en el 45º municipio de la provincia de Cádiz, así, sin más, significaría convertir de una vez por todas y para siempre al Campo de Gibraltar en la región más pobre y fea de España.

Seguiremos informando.

lunes, 20 de julio de 2009

Rita la Cantaora

Antes de nada, éste artículo celebra el regreso de don Rafa al mundo bloguero y lo hace fusilando salvajemente y sin ningún pudor su marca registrada: fotos con subtítulo. Va por usted.

Valencia es una ciudad amante de sus tradiciones. Sus mantos de flores a la estatua de la virgen, sus paellas, sus fallas y sus inevitables acompañantes, sus falleras. Tan amantes de sus tradiciones son, que el honrado pueblo valenciano ha elegido repetidamente a una señora cuyo único aparente atributo intelectual es poder pasar como Fallera Mayor en cualquier circunstancia y condición. O eso, o entonces no lo entiendo.

La investigación de El País sobre las aventuras y desventuras del señor Correa y sus regalos ha metido el dedo en el ojo a doña Rita y, al contrario que el más nefandamente sutil presidente de la Generalitat, doña Rita ha reaccionado como lo que es: la figura más representativa (aunque sea por el tamaño de la ciudad que preside) de ese personaje tan racialmente hispano: el alcalde populista, campechano, ligeramente vulgar y abiertamente corrupto.

La línea de defensa de doña Rita (definición sencilla: "total, somos TODOS unos chorizos") puede inscribirse dentro de ese desprecio hacia la política, prefiriendo, como no, la dialéctica de la dádiva para el amigo y la mordaza (o el garrote) para el enemigo, que aún planea, como herencia del franquismo, dentro del Partido Bigotista; propuesta que es, por desgracia, abrumadoramente popular en el electorado pepista.

El problema es que, aceptando tácitamente el choricismo como modo de vida, doña Rita entra en choque directo con la estrategia negacionista del partido hasta el momento.

En efecto, el bigotismo había basado toda su argumentación en que aquí no pasaba nada, en éste establecimiento no se juega, y si se jugaba era porque el PSOE y sus aliados en la prensa, la Fiscalía y en todos los juzgados de España se empeñan en sacar a la luz la corrupción del PP para impedir que los españoles se fijen en la crisis de una pugnetera vez.

Pero ahora ya está: el bicho está fuera de la jaula y el debate está en la corrupción: quiénes roban y cuánto. En un alarde de servicio público, Ruina Imponente le ayudará a desmontar esos tópicos que su molesto cuñado le berrea en las fiestas frente a la Mahou y las olivas:

1. Todos son unos chorizos.

Ehm, todos no. De hecho, la inmensa mayoría de los militantes, a todos los niveles y en todos los partidos políticos, tiene una verdadera vocación de servicio, sea a la causa, al ideal, a España o al líder.

2. En el PSOE roban tanto o más que en el PP.

Desde aquí no podemos refutar empíricamente esa afirmación. Lo que sí podemos decir es que en el PSOE, cuándo pillan a alguien metiendo mano en la caja, en la inmensa mayoría de los casos se va a la puta calle en un decir Pablo Iglesias. Y, bueno, en el PP...en el PP se hacen actos de solidaridad. Enough said.

La pregunta del trillón de euros es por qué Rajoy no se convierte en Superguerrero de una vez y echa a todos a la calle. Respuesta: porque el PP se ha convertido en una OSM. ¿Y qué es una OSM? Una OSM es una Organización Sostenida por la Mediocridad: dícese de un grupo u organización en la que las divisiones internas son tan grandes y salvajes (lo que se dice un saco de gatos) que no queda más remedio que poner a la cabeza del tinglado al tipo más mediocre que se encuentra; lo único que se le pide al pobre hombre es poner buena cara y, sobre todo, NO TOCAR NADA.
Echar a Camps significa dar la victoria pavimentada al sector aguirrista; sector al que aún le espera ver qué le va a caer de la pedrea de la Gürtel. Echar a Bárcenas significa poner al tesorero del partido más importante de España (según las últimas elecciones) en una posición en la que puede echar mierda a todo quisque, cosa que el buen señor, en consonancia con su alegre disposición y carácter, ya ha anunciado que estará encantado de hacer.

En todo caso, Rajoy va a tener que hacer ALGO en algún momento. Cada día que pasa las posibilidades que Aznar caiga del cielo a cruspirle a collejas aumentan. Y no hay nada que tema más que ese momento.

Seguiremos informando.

jueves, 2 de julio de 2009

La Verbena de la Reinona

Divertidísima la sucesión de resbalones de la ínclita Municipalidad de Madrid respecto a las Fiestas del Orgullo Gay. Antes de ayer mismo decían que era la situación era intolerable, que los vecinos de Chueca no hacían sino quejarse y que era imprescindible mover la fiesta a otro sitio menos molesto. Y curiosamente, en menos de veinticuatro horas se consideró que había sido un malentendido, y que como iban a quitarle la fiesta al barrio, por el amor de Dios.

Obviamente, la idea de cortarle las alas al Orgullo vino de la indispensable señora de Aznar López, en un paso más en su obsesión de vivir en un mundo donde las peras sean peras, las manzanas sean manzanas, y las criaturas peludas de Alfa Centauro sean criaturas peludas de Alfa Centauro. Cada día que pasa me refuerzo más en mi opinión de que Ana Botella está en el ayuntamiento simplemente para que Ruiz-Gallardón pueda enmendarle la plana y parecer más de izquierdas. Y lo jodido es que le funciona, al hijoputarl. Pero en fin.

La marcha atrás del ayuntamiento es, en opinión de éste su corresponsal, la certificación oficial de la conversión final del Orgullo Gay. Lo que antaño era exclusivamente una pública reivindicación social cargada ideológica y políticamente, se ha convertido, por obra y gracia de la gloriosa tendencia a la celebración de éste maravilloso país mío, en las fiestas patronales del barrio de Chueca (o, como ya le oí decir a alguien alguna vez, las fiestas de san Marica)

Y qué quieren que les diga: me parece bien. Estoy totalmente a favor de la inmensa mayoría de las reivindicaciones políticas de los grupos LGBT, pero siempre he mirado con circunspección a los über-activistas, ésta gente que no puede pensar en divertirse porque está demasiado ocupada luchando; fundamentalmente porque choca con mi visión del marxismo, que no puede entender a Karl sin Groucho.

Además, como verbena popular establecida, el Orgullo obtiene la ventaja que tienen todas las fiestas populares en España: manga ancha. Para desgracia de casi todos nosotros, las fiestas patronales de cualquier sitio justifican cualquier tropelía. Pensarán que me refiero a las crueldades animales, pero ahora mismo no sé qué decirles qué es más cruel: el toro embolado, o la orquesta "Expejoss" acompañando a una pobre tonadillera de tres al cuarto fusilar una versión de Se Me Enamora el Alma a las dos y media de la mañana (diatribas que le salen a uno tras intentar dormir durante unas cuántas fiestas de Santiago Apóstol en Collado Villalba)

Pero, en mi opinión, lo más importante es que, al reunir a millones de personas de todo tamaño, edad, clase y condición, homos y heteros alike, el Orgullo se convierte en la celebración del hecho incontestable de que en ésta ciudad, sin importar quién, qué o cómo se sea, hay un derecho inalienable que no se nos puede quitar: la posibilidad de beber en la calle mientras se habla a gritos con los amigos.

Es la esencia del madrileñismo fiestero, joder. Así que éste fin de semana allí me encontrarán.

Seguiremos informando.

martes, 9 de junio de 2009

Notas sobre unas europeas

El PSOE ha perdido las elecciones. No voy a decir, como Roger Senserrich, que menos mal, pero, en efecto, es un toque de atención del electorado a una verdad que ya lo era antes de las elecciones: el miedo a la derecha es un fenómeno de duración limitada, y nunca, nunca, debe ser sobreexplotado. Fuimos a las elecciones del 96 esperando repetir milagro y nos fue como fue; ni podemos ni debemos repetir.

Especialmente sangrante ha sido la campaña publicitaria del PSOE, que probablemente haya sido la peor que recuerdo, y eso que recuerdo aquella en la que pusieron a Fernando Morán en los carteles de forma que parecía una mezcla entre Aquaman y Sara Montiel. El PP dijo que ofrecía soluciones sin proponer abiertamente ninguna; el PSOE, en lugar de hacer sangre en una deficiencia tan obvia (di qué vas a hacer en el Europarlamento, copón, y si no se te ocurre nada, ¿por qué no mirar el programa del Partido de los Socialistas Europeos?) prefirió insistir en el hecho que, oh maravilla, el electorado ya sabe: los del PP son unos cuñaos.

En todo caso, para las próximas elecciones europeas, sería una idea razonable que el PSOE pase de su ego y que haga campaña única y exclusivamente bajo la marca Partido de los Socialistas Europeos: primer paso para insistir en Europa y quitarle el aire de plebiscito que la derecha quiere dar a las europeas.

Estoy bastante decepcionado y preocupado con los resultados generales: esperaba que en Europa del Este la crisis serviría para sacar del limbo a una izquierda magra y desilusionada, aplastada por las fuerzas conjuntas del neoliberalismo y del conservadurismo represivo, pero el fascismo en general se ha movido más y mejor.

Seguiremos informando.

lunes, 25 de mayo de 2009

Notas de una campaña (I)

El problema del Parlamento Europeo es que nadie le hace caso. La ciudadanía sabe bien poco sobre su funcionamiento e utilidad, y los partidos políticos en general siguen teniéndolo como una suerte de cementerio de elefantes donde enviar a la gente muy ambiciosa/anciana/impresentable/friki (táchese lo que corresponda) lo cuál quizás fuese una idea razonable en 1979 (o, en nuestro caso, en 1986) pero que, conforme el PE va adquiriendo poder y atribuciones (cosa que, a trancas y barrancas, se va haciendo) se convierte en un insulto o, en el mejor de los casos, una temeridad.

Así pues, hasta que no se tome consciencia de éste hecho, en éste hermoso país de Dios las elecciones europeas se convierten en una suerte de sondeo electoral a lo burro, destinado a dar alas a los partidos de derecha que aspiran al poder. ¿Y por qué a los de derecha? Porque debido a que nadie sabe exactamente para qué sirven las elecciones al Parlamento Europeo, siempre hay algo mejor que hacer un domingo que ir al colegio electoral. Con lo que los únicos que quedan para ir a votar son los ancianos y los fanáticos, cuyas preferencias electorales (salvo honrosas excepciones) son más que conocidas.

El bigotismo sabe perfectamente de éste hecho y va a lo que va: incapaz de ganar las elecciones por su cuenta, va directamente a hacer que el PSOE las pierda (lo que posiblemente conseguirá), a través de la misma política que lleva haciendo los últimos cinco años: diciendo necedades a gritos para asquear al electorado de centro, sacando un escándalo mayúsculo de donde no lo hay una vez por semana (siendo apoyado estrepitosamente por la prensa afín) y sin presentar una única propuesta constructiva salvo la de permitir a los padres que prohíban a sus hijos saber catalán.

¿Y como responde mi partido, el PSOE, a ésto? Pues, naturalmente, mal: entrando a saco en la crispación y la confrontación, haciendo una campaña absurdamente confrontacionista y populista, siguiendo el paradigma tan hispano de que si no te metes en la pelea es por eres un cobarde y/o vas a perder. El motivo de todo ésto es obvio: las elecciones europeas sólo pueden ser ganadas por la izquierda en caso de una alta participación, y nada moviliza más a la izquierda (opinan los estrategas de Ferraz) que el miedo a la derecha.

Pero el voto del miedo tiene un límite: y si gastamos balas gritando "que viene el lobo" todo el día llegará el momento en el que éste mensaje dejará de ser escuchado. Si tan entusiasmados están en Ferraz con Barack Obama, hay que tomar ejemplo en lo que posiblemente sea la razón fundamental de la popularidad del presidente de los Estados Unidos: el hecho de que, a pesar de que cosas como la NASCAR o el Ovillo De Cuerda Más Grande Del Mundo hagan pensar lo contrario, la gente en general no es idiota: hay que explicarles las cosas bien, con detalle y a la cara; en una palabra: convencer. Y convencer bien.

Pero no: en lugar de explicarnos bien, ser didácticos y convencer a los españoles de que, para salir de la crisis sin dejar a media Europa en la indigencia, es importantísimo tener una mayoría de izquierdas en el Parlamento Europeo, preferimos hacer el Enjuto Mojamuto bigotista porque la gente se ríe más y eso. Es, en mi opinión, un desprecio a la inteligencia de los ciudadanos. Y perder, vamos a perder igual.

Los qué más sufren, pobres, son los de Izquierda Unida. Por simple matemática electoral, las elecciones europeas son las que pueden irle mejor a IU: la circunscripción única les permite mostrar su poder electoral real, sin las distorsiones de nuestro heroico sistema proporcional. Sin embargo, diez años seguidos de hacer el simio ha acabado con su credibilidad y, lo que es peor, han conseguido lo que parecía prácticamente imposible: desmovilizar al electorado comunista. Héroes.

¿Y el cuarto partido nacional, UPyDance? Rosita la Pastelera ha conseguido mantener sus altos niveles de popularidad a través del reconocido método de no hacer absolutamente nada (si no haces nada, nada te pueden reprochar) Dos años tras su formación, el partido ha dejado claro su electorado objetivo: los cínicos asqueados, que ya no creen en nada ni en nadie y que votan en contra de todos, no a favor de nadie. Técnicamente, existen cínicos asqueados tanto de izquierdas como de derechas, pero, para desgracia de Rosita y su adláter con pajarita, los de izquierda prefieren quedarse en casa viendo Roland Garros en lugar de ir a votarle a ella. Con lo cuál resulta que, para horror de la prensa de derechas que la alabó como la salvadora de la patria en peligror, a quién está quitando votos es al PP, no al PSOE. Y de ahí que nadie, absolutamente nadie, le haga ni caso en los medios de comunicación.

En fin, seguiremos informando.


miércoles, 13 de mayo de 2009

Notas sobre un debate

Utilicemos una anécdota fumbolera: pongamos un equipo de 2ª al que llamaremos, para no herir susceptibilidades, el Chiquiruelas F.C. El equipo está compuesto por una docena de alegres cuñaos que le ponen mucho entusiasmo al jugar pero que a la hora de tirar a puerta suelen o mandarla fuera o soltar una media patada que viene a parar mansamente en las manos del portero. Imaginemos que juegan un partido contra el C.D. Chichón, esforzado club cuyos miembros, en lugar de jugar, se dedican, durante todo el partido, a dar patadas en las espinillas, tanto a los rivales, como entre sí; de modo que los del Chiquiruelas, a la mínima que consiguen ligar dos regates (y es complicado) pasan por entre las masas de jugadores del Chichón tendidos en el suelo y consiguen marcar y ganar el partido: 1-0. La pregunta que yo le hago, señora, es: ¿son los del Chiquiruelas un buen equipo? La respuesta es: no, no lo son, porque son los mismos cuñaos de siempre; son los otros los que lo hacen bueno.

Y, salvando las distancias, esa es mi valoración sobre el Debate sobre el Estado de la Nación 2009: es innegable que el Gobierno está esforzándose muchísimo por dar una imagen de que puede hacer algo contra la crisis, pero en realidad la recuperación económica depende de factores externos, tanto dentro como (sobre todo) fuera de nuestras fronteras, factores sobre los cuáles, por mucho que el bigotismo intente hacer pasar la imagen opuesta, el presidente Zapatero no tiene nada que ver.

Porque el mensaje del PP está claro: hacer volver a los votantes socialistas a la atmósfera de desilusión y apocalipsis de hace quince años, machacando todo lo posible con el mensaje "paro, corrupción y despilfarro" que les llevó a la Moncloa en el 96: en suma, hacer que los socialistas pierdan las elecciones en lugar de ganarlas ellos.

Me repugna la alegría con la que los dos lados se echan bolas de barro. Siempre he insistido en que el PSOE debe ser (¡y es que lo es!) un partido con las suficientes ideas, convicciones y propuestas para mantener, constantemente, un mensaje positivo; y, consecuentemente, no necesitar bajarse al pozo negro en el que el PP parece residir.

Hay un principio fundamental que debe regir la actitud de la izquierda en general y el PSOE en particular:
La izquierda tiene la obligación constante de legitimar y dignificar la política (entendiéndose en éste caso la política como la participación directa e indirecta de los ciudadanos en el control democrático de los mecanismos legislativos y ejecutivos) porque cuánto más legítima y digna sea, más desearán los ciudadanos participar e interesarse por ella; por el contrario, la intención del conservadurismo es deslegitimar y menospreciar la política, pues cuánto menos participativa sea la ciudadanía, más control podrán ejercer las instituciones políticas, económicas y sociales que, invariablemente, se alinean con la derecha.
Tras ésta diatriba contra la política del garrotazo, vamos a analizar las propuestas:

- Eliminación de la desgravación por vivienda. Con ésta medida la intención del Gobierno es doble. A largo plazo, bajar el precio de la vivienda: a duras penas se puede convencer a los españoles de que no es imprescindible comprarse una vivienda para ser persona si sacarse una hipoteca supone una rebaja de impuestos durante los siguientes 35 años; a corto plazo, incentiva a los españoles, siempre dispuestos a correr detrás de una ganga, a comprarse casas.

- Ayudas al automóvil y ticket transporte. Las ayudas al automóvil; en fin, al parecer no podemos vivir sin ellas. No sé si van a quedar coches con más de diez años por cambiar, pero en fin; lo único que puedo decir es que se debería hacer aún más énfasis en los coches menos contaminantes. De todas formas, es una excelente jugada de propaganda para el Gobierno: paga sólo el 25% de la factura y se lleva la idea a casa. El ticket transporte existe en Brasil y, dentro de la infame picaresca nacional, mucha gente vende sus tickets en el mercado negro al momento en que se los dan: no hay intercambiador de transportes sin su fila de barraquitas vendiendo vales transporte a precios descontados. ¿Incentivará el transporte público? A saber: pero valdría más la pena que el gobierno se empeñase más en colaborar con las autoridades locales en mejorar el transporte público, sin preocuparse con quién se lleva las medallas.

- Portátil para los niños de primaria: Seguimos copiándoles las ideas a los vecinos: en éste caso, a los lusitanos. Nuestros ignorados compañeros de península ingeniaron la idea de regalar un portátil (el Magallanes) a cada niño de primaria, incluyendo además el requisito de que fuese montado en Portugal (con la loable intención de desarrollar una industria de hardware nacional). Éste último requisito fue el que creó el desastre: las recién fundadas montadoras del Magallanes no dieron abasto desde el principio, creando una cadena de retrasos en las entregas del portátil que han sido (y siguen siendo) una lacra para el programa. Respecto al problema del sistema operativo, el Gobierno se ha echado de encima el marrón grande dividiéndolo en 19 marrones pequeñitos: en la opinión de éste su corresponsal, es imprescindible que el PSOE se posicione a favor del software libre en todas las comunidades. El Güindous no se fabrica en España.

Anotaciones, comentarios y discusiones son y serán siempre bienvenidas.

Seguiremos informando.

martes, 12 de mayo de 2009

Vuelve el Hombre

El Partido Bigotista tiene una forma cuánto menos curiosa de dilucidar sus conflictos políticos. Al contrario de otros partidos, que resuelven sus diferencias a berrido limpio, en el PP se mata con navaja trapera, en el callejón más oscuro y cuándo menos se lo espera la víctima. Eso permite que, a ojos de los menos informados, de los que no siguen la actualidad día a día, de los que, en fin, para informarse sólo leen la santísima trinidad del Marca, el Pronto y la hoja parroquial (es decir, el electorado objetivo del bigotismo) el PP parezca un partido cohesionado y estable.

En contrapartida, Génova es un pozo negro lleno de suspicacias, donde la traición y el peligro acechan tras cada esquina y todas las sillas se mueven. En principio, y gracias al Führerprinzip instaurado durante los 90, la única silla segura es la del Líder Máximo, pero las cosas han llegado hasta tal punto que hasta Malas Noticias Brown (léase Mariano Rajoy) ve amenazado su liderazgo.

Como saben, la candidata de la extrema extrema del Partido Bigotista era, hasta hace nada, Esperanza Aguirre Gil de Biedma. Pero ahora que está más que claro que, tarde o temprano, el caso Gürtel le va a pasar factura, poco a poco va quedando claro quién es el candidato del sector ultra para cuándo Mariano se caiga del caballo again. (Que espero será en las municipales de 2011.)

Y, sí, señora. Todo indica que el nuevo candidato es Él. El único. El genuino.

Bigotus Máximus.

El nuevo linvro que ha escrito el Querido Líder, es el enésimo mash-up de las desacreditarérrimas ideas neoliberales de la FAES. Si hasta Alan Greenspan se está planteando lo de revertir la tendencia a desregularizar es que el modelo ha funcionado MUY mal, pero, como ustedes saben, entre la derecha neocon en general y la española en particular existe una muy extendida costumbre de no dejar que la realidad se interponga en el camino de una idea bien (quicir) planteada. Así pues, las hipotecas basura, la quiebra de Islandia, la caída de las bolsas, en fin, la crisis global, por no sé qué mirabuloso truco de magia, se resume en sus 200 páginas en la frase que el lector de nuestro idolatrado Jose Mari quería oír desde el principio: "la culpa es íntegramente de Zapatero."

Pero lo que realmente llama la atención es que Aznar, que nunca se había conformado con su situación pos-2004 (éste artículo lo escribí hace más de tres años, pero sigue siendo muy actual) ha vuelto a la palestra a hacerse notar. Es el Hombre, es el Líder, y ha vuelto.

Es un señor patético y deplorable, pero, por más que me duela decirlo, ténganle miedo. Mucho miedo.

Seguiremos informando.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Dígale que NO a Madrid 2016

De todos los criterios que utiliza el COI para seleccionar una ciudad olímpica, el más importante, por la constancia con el que se ha aplicado, es el de la alternancia continental. Asia pasa a Europa que pasa a América, incluyéndose Oceanía de vez en cuándo; en todo caso, tras celebrarse unos juegos olímpicos en un continente, éste continente ha de esperar, como mínimo, ocho años para que pueda volver a verlos. La última vez que no fue así fue en Helsinki 1952, y no fue por voluntad del COI: un pequeño incidente trastocó sus planes.

Aún así, el país entero parece haberse encomendado a las artes de Alberto Ruiz Gallardón, el Hombre Que Se Alimenta De Su Ego, para lograr que el COI mande al traste con una costumbre cincuentenaria porque Madrid lo vale y Alberto de Mónaco es un gambitero. Y el primero, nuestro visionario presidente del Gobierno, que en la última reforma ministerial se asignó la cartera de Deportes, para que, en caso de victoria de la capital, pueda quedarse con los focos que, en caso contrario, se quedaría Albertito Mediabarba para él solo.

Oyéndole, oyendo a Albertito Mediabarba, al Kronprinz y a su Barbie deportista, a la insufrible niña de la Coghen y demás caterva, parece ser que lo único patriótico y auténticamente madrileño que se puede hacer es sumarse con armas y bagajes a la fiesta del olimpismo.

Pues yo no. Y quién me conoce sabe que amo ésta ciudad con pasión insana; y es precisamente por eso que no quiero que los Juegos de la 31ª Olimpiada se celebren en ésta capital.

Hay motivos prácticos: que si Madrid en verano no es sitio para hacer deporte, que es improbable que nos libremos de la boina de contaminación para 2016, que si el tráfico, que si patatí, que si patatá. No son esos mis problemas: pueden ser solventados.

Mi problema con las Olimpiadas es más de fondo. Como todas las iniciativas del Gallardo Gallardón, Madrid 2016 no será, en ningún caso, una iniciativa para el común de los madrileños. Más bien, serán siete años de obras (aún más obras) destinadas a crear unas olimpiadas que solo verán los turistas y los que estén dispuestos a pagar los 400 euros de las entradas. Seguir convirtiendo a Madrid en una fachada fashion, que oculta los verdaderos problemas y defectos de la ciudad. Diferenciar aún más la ciudad pública de la privada, con absoluto privilegio de ésta última, por supuesto. Seguir con la actitud "Plebe, qué asco" que tanto caracteriza a nuestra ínclita corporación municipal y que se verá acentuada con éstas olimpiadas.

Así que digo NO a la Olimpiada de Gallardón. Aunque no le hago ascos a un Madrid 2020 con un gobierno municipal de izquierdas. Quizás un día me plantee planificarlo.

Seguiremos informando.


lunes, 6 de abril de 2009

¡Dale, Moreno!

El Partido Bigotista presume en su propaganda electoral de que ofrece "soluciones para los ciudadanos". Podríamos precisar la frase cambiando una única palabra: el PP ofrece "soluciones para ciertos ciudadanos". Sólo así se entiende el que el PP haya decidido convocar al mismísimo ministro del Interior, la mayor autoridad policial del país, para que dé explicaciones sobre el destino del agresor de un ventrílocuo. Es más: el Consejo General del Poder Judicial, el más alto escalón del gobierno de los jueces en éste país de Dios, también ha anunciado que "tomará cartas en el asunto".

Mientras sean pobres los que se maten, el Ministro del Interior puede dormir tranquilo; según el Partido Popular, son pobres, ya de por sí se matan, para qué preocuparse. Un hombre mata a su mujer: ha pasado de toda la vida, hacer algo para evitarlo es tirar el dinero, por eso la Comunidad de Madrid no pone en servicio el 016. Pero si atacan a José Luis Moreno, ese artista, ese pilar de la comunidad, ahí, sí, el gobierno está incumpliendo su papel de proteger a aquellos que hacen más feliz nuestra vida cotidiana gracias a Aquí no hay quién viva. Intolerable. Un escándalo.

Gobernar para los que se debe gobernar: la clave de la democracia, la clave del éxito. Que viva.

Seguiremos informando.

jueves, 2 de abril de 2009

La doble negación

¿Hein?

Seguiremos informando.

jueves, 19 de marzo de 2009

Espe o el madrileñismo mal entendido

Como ustedes probablemente sepan, tengo por ésta capital la fe del converso. Madrid es mi ciudad, es mi casa, y tarde o temprano la echo de menos y quiero volver. Pero siendo un madrileñista de pro como soy, razón de más para sentirme sensible ante aquellos que lo malinterpretan y hacen que tenga mala fama. Y ésto es, como no, una excusa para meterme, una vez más, con la Condesa Cardada.

El madrileñismo mal entendido es, simple y llanamente, considerar que toda España tiene que ser como Madrid. Se debe hablar como en Madrid, comportarse como en Madrid, y pensar como en Madrid, porque, total, Madrid es la capital de España y vivir madrileñamente es la forma correcta (¡más que eso!, ¡la única forma!) de vivir. Ésta inepcia de comprender que hay vida más allá de Somosierra es la forma más nefasta de provincianismo, y es de admirar como hay gente que adopta ésta línea de pensamiento con entusiasmo.

Dentro del programa de madrileñización de España que Espe financia con su dinero, señora, está la insufrible campaña que durante el año pasado nos taladró una y otra vez en la cabeza que el día 2 de mayo de 1808 todos los residentes de ésta santa capital se unieron para convertirse en madrileños, lo que viene a decir que todos se unieron para convertirse en españoles. En realidad, el 2 de mayo fue un motín popular de los que ocurren en las capitales del mundo de toda la vida de Dios, pero Espe se las dio de Galdós y lo consideró (y así lo hizo saber) un momento de sublime exégesis patria.

La piece de resistance de tan magna campaña propagandística fue darle 15 (quince) millones de euros españoles a José Luis Garci para que hiciese una película a mayor gloria del madrileñismo triunfante. Es innecesario decir que Garci no es Leni Riefenstahl, y el flim, Sangre de Mayo (y olé) tenía el indudable problema de que, además de propaganda, era mala propaganda. Había que ser über-esperancista para tragarse esa bazofia, y la recaudación no superó los 800.000 euros.

Pero es que encima, Espe tiene el rostrus máximus de decir que dado que el ICAA no da dinero a Garci para doblar la película al inglés, está coartando la aparición en festivales y la distribución internacional de la película, lo cuál es una prueba más del sectarismo de ZP, etcétera, etcétera. Por una parte hay que darle la razón a la Condesa Cardada: si el ICAA ha dado dinero a FBI: Frikis buscan Incordiar y a Desde que amanece, apetece, el nibel (sic) de nuestras subvenciones al cinema es perfectamente capaz de incluir la pinícula de Bizcomán, pero permítanme tres anotaciones:

Primero: ¿Qué hace pensar a José Luis Garci que los extranjeros van a considerar bueno lo que en nuestra patria es considerado un soberbio truño?

Segundo: ¿Está seguro que no le queda nada de nada de dinero?

Tercero, y posiblemente lo más importante: ¿Es que nadie ha avisado a Espe que no hay país anglófono alguno en el que las películas en lengua extranjera se exhiban en salas dobladas? ¿E igualmente, que salvo quizás en el Festival Internacional de Cine de East Greenboro, Nebraska, tampoco se exhiben dobladas en festivales? ¿Es que ésta señora no tiene vergüenza ajena?

Gruño de frustración. Gruño.

Seguiremos informando.


miércoles, 11 de marzo de 2009

La navaja de Hanlon

Uno de mis adagios favoritos (de los literalmente cientos de ellos) es la llamada navaja de Hanlon, que dice, simplemente,
"no atribuyas a la malicia lo que pueda atribuirse a la estupidez."
Es una filosofía muy sabia que evita muchos dolores de cabeza y permite mantener un cierto optimismo hacia el ser humano en general.

Pero, por supuesto, El Mundo no se ha convertido en el segundo periódico del país por aplicar la navaja de Hanlon (más bien todo lo contrario), y, en consecuencia, Esperanza Aguirre tampoco es muy favorable a su uso.

Así pues, si los informes de los espías del Mossad gentil de doña Espe dan información falsa o errónea, no es por que los agentes del consejero Granados sean unos cuñaos (que ya hay que serlo para dejarse pillar), sino porque el espionaje, en realidad, no existe: es una conspiración de Gallardón, el PSOE y los Iluminati en contra del bien de los madrileños.

Y si lo ha dicho El Mundo, es verdad. Hale, márchense a sus casas, aquí no hay nada que ver.

En realidad, naturalmente, el carpetazo viene dado porque los espiados en cuestión, bigotistas como Espe, han dicho claramente que no se van a callar por el bien del PP, mucho menos por el bien del PP de Madrid, que tantas patadas en las espinillas les ha dado.

Obviamente, usted, yo y la grada sur del estadio saben que ésto es cerrar en falso. Corresponde el PP cortar el fleco para que no se le quede colgando hasta las europeas. A ver si tienen el valor.

Seguiremos informando.

viernes, 6 de marzo de 2009

I Spy (bis)

Quién sino Forges:

(Visto en Escolar.)

Seguiremos informando.

jueves, 5 de marzo de 2009

I Spy

Si no lo sabían ustedes, les informo que para ganarme el jornal trabajo de recepcionista. Entre mis variadas funciones, supongo que la principal es quedarme en la puerta por si, por un casual, entrase alguien con aviesas intenciones dispuesto a llevarse lo que encuentre por medio, tipo un paraguas o el ficus de la entrada. Como pueden imaginar, ésta labor de "vigilancia" no es que me de un poder omnímodo, precisamente. Así que cuál es mi sorpresa al leer en el periódico que el poder controlar la entrada me convierte en "vigilante", por lo que estoy autorizado a espiar a gente, cuantificar sus propiedades y sus actividades económicas, y a hacer informes sobre ello a mis superiores. Cojonudo.

O al menos es lo que dice la Comunidad de Madrid: para la amable muchachada de la Consejería de Interior, el convenio de funcionamiento de Área de Servicios Generales de 1988 (¡PSOE!, ¡PSOE!, debió exclamar alguien), que autoriza
"la vigilancia de personas, locales, fincas y enseres..."
es justificativa suficiente para espiar a todo quisque, o al menos a todo quisque que cometa la temeridad de llevarle la contraria a Esperanza Aguirre Gil de Biedma. Miren ustedes qué fantástico: la legislación destinada a dar cobertura legal al bedel sentado en un taburete a la puerta de la consejería (con un palillo en la boca, para completar el tópico) permite a la Condesa Cardada fundar su MI5 matritense, y encima responsabilizar de ello al PSOE.

Ya les he dicho con anterioridad que la comisión sobre el espionaje de la Asamblea de Madrid es el lugar donde la verdad va a morir de asco y de aburrimiento. Pero éste plan puede irse al traste gracias a la resurrección y gloria de Alberto Ruiz-Gallardón en el seno del Partido Bigotista. Ha quedado claro que el plan esperáncico de esparcir la mierda para que no huela no va a ser acogido con alegría por el munícipe y sus (escasos) adeptos: el concejal Calvo ya ha dicho bien clarito que con él ésto no va y que lo del espionaje es idea de aquí el señor Granados.

Ación sin límites. Seguiremos informando.

martes, 3 de marzo de 2009

De informateur

En los Países Bajos, donde viví un tiempo (dice él para presumir de que vivió un tiempo en los Países Bajos) el sistema electoral está específicamente diseñado para que nadie obtenga mayoría absoluta jamás. En consecuencia, los procesos de formación de gobierno son mucho más complicados y tardan mucho más que aquí. En España, la ronda de entrevistas con el Rey que se hace después de las elecciones tiene un mero carácter testimonial: el gobierno ya está decidido prácticamente desde el cierre de los colegios. Allí no. En consecuencia, y para evitar que el Rey (o la Reina) se canse haciendo entrevista tras entrevista sin resultados fructíferos (¿bueno, ya tenéis gobierno? Pues, no...) el rey nombra a un "informador" (que recibe el nombre francés, informateur), normalmente un líder político respetado y veterano, que se reúne con todo el mundo, corta flecos, lima asperezas, para finalmente entregar al monarca la composición de la futura coalición gobernante y el nombre de la persona a la que se encargará formar gobierno, que recibe el poco original nombre de formateur. (Los holandeses no se cansan poniendo nombres.)

Y viendo como van a ser las negociaciones de gobierno en Euskadi, envidio algo esa forma tan civilizada de resolver las cosas. Aquí todo el mundo se ha puesto a dar su posición de la manera en la que se hace política en España: a voces. La prensa más de derechas se frota las manos por partida doble: sueñan con el gobierno frentista que fue la fantasía húmeda de Rosa Díez durante toda su vida (y que hundió al PSE en la miseria, lest we forget) gobierno éste que provocaría el hundimiento del gobierno en minoría del PSOE; la prensa menos de derechas proclama a los cuatro vientos que el PSE piensa gobernar en minoría con un gobierno monocolor, como si el PSE tuviese más del tercio de los escaños y el cuarto de los votos que tiene; mientras, el PNV insiste que ellos han ganado las elecciones y tienen el pleno derecho a gobernar como les plazca, como si esa fuese una afirmación que les pudiese hacer ganar el debate de investidura.

Mi política, y creo y espero que la del PSE, es ésta: que se cuezan todos en sus propias ambiciones; mantener una sabia política de quieta non movere con un único punto inamovible: Patxi López en Ajuria Enea. En algún momento, el PNV, que por mucho que se esfuercen no es precisamente el partido más cohesionado del mundo, va a ceder por alguna costura; igualmente, y más antes que después, el PP vasco va a tener que aparcar sus ambiciones de quemar toda ikurriña y cerrar toda ikastola y comerse con patatas la plataforma del PSE.

Por todos lados se está presionando al PSE para que se crea que no tiene más alternativas. Precisamente es el PSE el que tiene todas las puertas abiertas. Precipitarse es la peor de las ideas.

Seguiremos informando.

lunes, 2 de marzo de 2009

Pequeño análisis post: las vascas

Primero y antes de nada, y por más que me pese, Rubiano tiene razón: la prohibición de los partidos (anti-)políticos éstos vicia el resultado electoral desde el principio. En todo caso, sólo un 9 por ciento de los vascos se ha empeñado en tirar su voto eligiendo la papeleta ilegalizada de Democracia 3 Millones (¿3 millones de qué? Porque, aunque fuesen legales, me temo que votos no; ni vascos tampoco) lo que prueba que el 91% de los vascos no hacen caso a sus mandangas; además, se quiera o no, la ilegalización ha viabilizado a Aralar como fuerza política, aunque llega tarde.

Aquí sí estamos todos de acuerdo: El PSE ha sido el ganador de la noche, por lo que desde aquí procedemos a felicitar a Patxi López, y a mi estimado amigo Hidalgo, que ha vivido todo ésto desde Bilbo capital. La estrategia del PNV de acercarse al independentismo ha sido bien recibida pero no lo suficiente para compensar el inmenso hueco en el centro que Ibarretxe ha dejado con sus planecicos, hueco que el PSE se ha llevado de calle.

La prensa de derechas se ha apresurado a asumir la victoria como propia, obviando el hecho de que Patxi López ha ganado obviando la necesidad de pactar con la derecha españolista y dejando abiertas todas las posibilidades.

¿Qué preferimos desde aquí? Pues una reedición del pacto del 86: Patxi en la Lehendakaritza con una mayoría de consejeros del PNV, conservando el PSE Interior, Justicia, Educación y Obras Públicas. Dudo que ocurra: por otra parte; ganando en votos y escaños, el PNV no querrá menos que el gobierno, y el PSE no va a conformarse con otra cosa que con ver a López entrar en Ajuria Enea.

Quedan entonces el PP y UPyD, y la estrategia aquí está clara: se mira pero no se toca. Gobierno monocolor, please: y en el caso nefasto de que el PP vasco se ponga farrucaire (que, conociendo a ésta alegre muchachada, es el caso que se va a dar) mantenerles lejos de cualquier consejería importante: sobre todo de Interior. Y al de UPyD, ni agua: a ver si tienen huevos a llevar la contraria y votar con Aralar.

Pero bueno, de eso se hablará luego. Ahora, tómense una tortilla de bacalao y un pacharán a mi salud.

Seguiremos informando.

Pequeño análisis post: las gallegas

Hace un par de semanas me compré una horripirmosísima radio para la ducha, para quitarme la excusa para remolonear en la cama: puedo seguir escuchando las noticias mientras me ducho. Así que al meterme bajo la ducha ésta mañana esperando escuchar la SER, me encuentro con "La Mañana de la COPE": taradez de las habituales en mi hermano, que ve "Alto y Claro" (él lo llama "Grande y Libre"), el programa de Telemadrid donde se puede escuchar los dos lados de la noticia: el lado del sector ultra del PP, y el lado del sector más ultra del PP; en descargo de mi hermano, he de decir que cuánto más ve a los fachas por la tele, más rojo se vuelve.

En fin, que Fedeguico, as usual, echaba la culpa de la derrota electoral del PSOE en Galicia a Garzón. Lo siento por J.Lo., pero no lo veo así. Veamos los datos.

Por una parte, a pesar de la alta participación, el voto no se ha pasado en masa al PP. De hecho el PP ha sacado como mucho cinco mil votos más que en 2005; un 0,25% de los votos, o sea, una chorrada. Lo que ha sido es una sangría en toda regla del PSdeG y del BNG, que pierden 100.000 y 50.000 votos, respectivamente.

En consecuencia, lo que se ha producido es una desmovilización en toda regla del voto que en 2005 deseaba el cambio (y que Galicia tuviese un presidente que pudiese mantener la vertical al caminar). Los motivos pueden ser variados, pero desde aquí la opinión es que, al fin y al cabo, el cambio no fue para tanto, o al menos esa fue la imagen que se ha tenido. Si sumamos a ello el hecho de que las crisis económica siempre debilitan al partido en el gobierno (máxime en una región siempre sensible a los altibajos económicos) tenemos éstos resultados.

Roger Senserrich lo describe mejor que yo:
Por mucho que algunos anden diciendo que la victoria electoral en Galicia es cosa de Rajoy y que gracias a su titánico esfuerzo el hombre ha salvado el pellejo, Feijóo no tenía una tarea demasiado complicada. El PSOE estaba sacando a Zapatero a pasear por la Comunidad en un momento en que su gobierno no está dando buenas noticias, y la Xunta no es que estuviera haciendo un trabajo estelar o tuviera un presidente especialmente memorable. Si encima tenemos en cuenta que Galicia no es precisamente una región de izquierdas, lo normal es que la economía a solas dieran la mayoría al PP. Rajoy ha sido ágil (por una vez) en correr a ponerse la medalla, pero lo cierto es que los populares podrían haber ganado esas elecciones con el mismísimo Fragasaurio. Si me apuráis, la victoría es un poco corta y todo; sólo han subido dos puntos.
Dentro de lo malo hay que recordar que, dentro de las pugnas milenarias del PP gallego por el poder entre el sector boina (a saber, el caciquismo rural de toda la vida de Emilia Pardo Bazán) y el sector birrete (es decir, el sector que está llegando al siglo XXI, poco a poco) el triunfo ha sido, relativamente, para el sector birrete: en Lugo y en Orense el PP ha perdido votos (siento ser cruel, pero me temo que se han muerto) y no se han movido los escaños, que se han ganado en las grandes ciudades (en Vigo, sobre todo). Obviamente el derechismo rural de "Franco y pulpo à feira" no va a desaparecer, pero, esperemos, no va a influir tanto en la gobernación que se lleve en Santiago como en tiempos del fraguismo.

Y, sí, se quiera o no, la derrota no es tan mala noticia para Zapatero como podría imaginarse: echando una mano a Rajoy, que sigue siendo tan patán como líder del PP como ayer, pero con una victoria corta y obvia a su favor, el PP puede seguir reventándose por las costuras a la mínima que salte. No es que me espere un milagro en las europeas (va a seguir ganando el PP) pero el saldo que ha obtenido Rajoy es pasmosamente corto. A ver cuánto le dura.

Seguiremos informando.

domingo, 1 de marzo de 2009

Pues va a ser que no



Y el pueblo ha hablado.

Seguiremos informando.