miércoles, 22 de julio de 2009

Cascotes (XII)

Aquí.

Sinceramente, no voy a ponerme a opinar sobre lo que crea, o en qué, el presidente del Consejo General del Poder Judicial. Jurídicamente, la decisión del CGPJ de no hacer nada respecto al texto de la ley del aborto no importa un mojón. Con dictamen o sin él, el texto de la nueva ley del aborto acabará yendo al Constitucional, como todo en éste litigioso país de Dios, gracias al ansia del bigotismo en agotar las instituciones del Estado en su combate a muerte contra cualquier iniciativa del Poder Ejecutivo.

Y ésto viene porque el PP quiere parar en los juzgados lo que no puede parar en el Parlamento; es decir, todo. Sabe que los jueces son gente mayormente de derechas y que en alguna parte hay un juez amigo dispuesto a admitir a trámite cualquier reparo que los abogados de Génova puedan sacarle a cualquier ley.

Carlos Dívar fue nombrado en un gesto de apaciguamiento del Ejecutivo para intentar demostrar al PP que si los jueces les mandan al carajo nueve de cada diez veces no es por que los jueces son malvados izquierdistas, sino porque sus querellas son abiertamente cretinas. No funcionó (el PP siempre ha tenido esa relación de amor-odio con la realidad), y ahora, la prensa de izquierdas (léase, con reparos, Público) brama ahora contra las consecuencias nefastas del appeasement.

Sigo sin estar preocupado: la Ley del Aborto seguirá su tramitación, será aprobada (para alivio de decenas de miles de mujeres) e irá al Constitucional junto con la pila de querellas bigotistas, a morirse de asco.

Allá.

El Extremo Oriente, fuente de diversión sin fin. Hoy no hablaremos de Kim, que ya muy malito está, pero sí de sus vecinos y archi-enemigos, Japón y Corea del Sur.

Tras unos largos años en que sus políticos competían entre sí para ver quién decía o hacía la más soberbia papanatez, los japoneses parecen (finalmente) estar dispuestos a echar a patadas al Partido Liberal Democrático del poder. El PLD es, como sabrán, un partido creado tras la II Guerra Mundial para aglomerar a todos los políticos japoneses dispuestos a comer de la mano de los estadounidenses, lo que eran muchos. La intención, naturalmente, era que Japón sirviese como brazo enguantado para abofetear en Oriente al padrecito Stalin; la iniciativa que uno esperaría de su organizador en jefe, Douglas MacArthur. En consecuencia, llovió el dinero, se creó un sistema de patronazgo y caciquismo que haría las delicias del PP gallego, y Japón pasó de ser un barrizal a una superpotencia económica. Pero vinieron los Acuerdos del Plaza y la caída del Muro, y se cerró el grifo. Ahora el PLD eran muchos políticos, todos iguales (pelo teñido y peinado con raya a un lado, traje negro, cejas grandes, pose seria) peleándose por cada vez menos poder, cada vez menos cargos públicos, y, sobre todo, cada vez menos dinero.

La prensa internacional celebra el cambio, pero yo no me fío. Más que nada porque la oposición (el Partido Democrático) no tiene un plan definido: es una amalgama de gente con una única cosa en común, a saber, intentar sacar al PLD del poder. Naturalmente, eso incluye a un porrón de tránsfugas del PLD, gente que quiere volver a ocupar su escaño para hacer exactamente lo mismo que hacía antes. Esperar y ver.

Y luego, en Corea del Sur, uno de nuestros deportes favoritos: ¡violencia parlamentaria!



Les explico un poco: la oposición (que lo es desde éste año) está de uñas con el Gobierno porque lo primero que hizo el nuevo gobierno tras ganar las elecciones es procesar al presidente anterior por corrupción. Y, en una iniciativa de la que quizás debiera aprender alguno, lo que hizo el ex-presidente fue...tirarse por un barranco.

En consecuencia, lo que hizo la oposición es acusar de homicidio al gobierno y bloquear toda iniciativa parlamentaria. Y cuándo decimos bloquear, hablamos de bloquear; si en la primera escena del vídeo están tan felices porque abren la puerta de la cámara es porque los parlamentarios de la oposición se habían pasado prácticamente una semana sentados literalmente en la puerta, hasta que los guardias de seguridad les echaron a golpes.

Seguiremos informando.