jueves, 29 de noviembre de 2007

¿Y a Dios, quién le ha votado?

La Radio María polaca era uno de los pilares mediáticos del ya fenecido gobierno conjunto de Pili y Mili Kaczynski. Es una emisora destinada a un publico mayoritariamente anciano y rústico y que emite programas fuertemente arraigados en la tradición polaca: es decir, conspirativos, ultracatólicos y antisemitas. Épico fue aquél programa en el que afirmaron que la oposición y fundamentalistas islámicos se reunieron en un pueblo cercano a Varsovia para intercambiarse ántrax (lo juro). El grado de chunguez de tal emisora era tanto que la Conferencia Episcopal Polaca (que no puede presumir de ser precisamente progresista) se sintió obligada a crear una emisora (propiamente, Radio José) un poco más ponderada.

La Radio María española es esa emisora que siempre acaba apareciendo en el dial del coche cuándo estás buscando M80 (o, si estás en un día folclórico, Radiolé) y que, aparte de esos oyentes accidentales solo escuchan gentes a los que la COPE les resulta o demasiado política o demasiado tibia; en todo caso, gente compleja.

Y ha sido una de las pertenecientes al cast de dicha emisora, una encantadora dama galaica llamada Carmen Areoso, la que ha denunciado a cuatro científicos investigadores sobre células madre ante un tribunal de Granada acusándoles de "atentado a la vida". Aún no he visto a ésta señora por televisión (ni sé si ha aparecido) pero estoy absolutamente convencido que escucharla hablar debe de ser una experiencia acojonante/hilarante Tojeiro-style.

Lo más fascinante de todo es que, cuándo se le recordó que, no una, sino dos leyes (una del Parlamento andaluz y otra de las Cortes generales) ampara la investigación con células madre, la fermosa septuagenaria se salió con ésta (y cito literalmente del diario): "El trabajo es legal porque hay unos señores que han hecho esa ley, pero eso va contra la ley divina" Olé ahí.

Respecto al debate sobre qué es la vida humana yo tengo una opinión muy precisa: es un ser humano lo que puede sobrevivir fuera del vientre de la madre, con o sin ayuda; y doña Carmen puede decir lo que quiera, pero si me preguntan si un aglomerado de treinta y dos células madre es un ser humano he de decir que no. Y si encima esas treinta y dos células pueden ayudar a salvar otras vidas humanas, la pregunta ni se plantea.

Pero el punto del debate no es ese. Que una señora vaya a un juzgado y diga literalmente "aquí hay unos señores que cumplen la ley humana pero incumplen la de Dios" y que alguien le de oídos ya es de traca. Hay gente que se queja de que sea admitido a trámite; no estoy de acuerdo, pues uno de los objetivos de nuestro sistema legal es clarificar la ley. Pero eso sí; si el juez dice cualquier otra cosa que no sea "váyase a su casa y deje trabajar a la gente", ahí sí me verán cabreado. Porque mis leyes las hacen personas, personas a las que elijo en unas elecciones. A Dios no le ha votado nadie.

Seguiremos informando.

4 comentarios:

Mademoiselle Fifi dijo...

Es usted un masón y un requeterojo. ¡¡¡Viva la Cope, vivan los Zipi y Zape polacos y viva Rouco!!!
En cuanto a la definición de ser humano, discrepo con usted. Un ser humano no es el que sobrevive por su propio pie fuera del vientre materno, sino todo aquel que tenga al menos el graduado escolar.
Ósculos misántropos a todos

Pedro l. Corpa Hervás dijo...

Queridísimo Cardenal , no sabrá Vd. de qué narices se abla en una crítica de disco jevi, pero sin duda sigue sabiendo cómo sorprendernos con su prosa.
DE NUEVO, alta calidad para el lector de blogs. Enhorabuena.
Por otro lado, ley divina como tal, quizás se le debiera decir a esa señora que lo que lla busca es Ley de Dios, pero yo puedo seguir los preceptos de Thor o Zeus y seguir apelando a sus mismas leyes.
Ganas de quedarse y apropiarse del concepto RELIGIÓN. ¡Coño!

Carlos dijo...

Lo que yo más temo es que los jueces no son Yoda y prestan oídos a semejante pensamiento fósil. Y ya sabes que en este país tenemos los jueces que tenemos... Que la Fuerza nos proteja.

Anónimo dijo...

Lo cierto es que la Radio María es un fenomeno aparte de esta sociedad polaca que sirve más de acompañante a la sociedad del este de Polonia y a sectores de poblacion rurales u obreros mayores de 60 años (que no obstante tienen su peso especifico en los comicios).

Vine a Polonia este año y me he encontrado con una sociedad intelectualmente más avanzada de lo que esperaba. Diria aun, mas avanzada que en la madre patria, pero que sin embargo no renuncian a los valores catolicos de su tradicion. Es espectacular ir a misa los domingos acà...

Saludos a todos y felicidades por el blog.