martes, 3 de marzo de 2009

De informateur

En los Países Bajos, donde viví un tiempo (dice él para presumir de que vivió un tiempo en los Países Bajos) el sistema electoral está específicamente diseñado para que nadie obtenga mayoría absoluta jamás. En consecuencia, los procesos de formación de gobierno son mucho más complicados y tardan mucho más que aquí. En España, la ronda de entrevistas con el Rey que se hace después de las elecciones tiene un mero carácter testimonial: el gobierno ya está decidido prácticamente desde el cierre de los colegios. Allí no. En consecuencia, y para evitar que el Rey (o la Reina) se canse haciendo entrevista tras entrevista sin resultados fructíferos (¿bueno, ya tenéis gobierno? Pues, no...) el rey nombra a un "informador" (que recibe el nombre francés, informateur), normalmente un líder político respetado y veterano, que se reúne con todo el mundo, corta flecos, lima asperezas, para finalmente entregar al monarca la composición de la futura coalición gobernante y el nombre de la persona a la que se encargará formar gobierno, que recibe el poco original nombre de formateur. (Los holandeses no se cansan poniendo nombres.)

Y viendo como van a ser las negociaciones de gobierno en Euskadi, envidio algo esa forma tan civilizada de resolver las cosas. Aquí todo el mundo se ha puesto a dar su posición de la manera en la que se hace política en España: a voces. La prensa más de derechas se frota las manos por partida doble: sueñan con el gobierno frentista que fue la fantasía húmeda de Rosa Díez durante toda su vida (y que hundió al PSE en la miseria, lest we forget) gobierno éste que provocaría el hundimiento del gobierno en minoría del PSOE; la prensa menos de derechas proclama a los cuatro vientos que el PSE piensa gobernar en minoría con un gobierno monocolor, como si el PSE tuviese más del tercio de los escaños y el cuarto de los votos que tiene; mientras, el PNV insiste que ellos han ganado las elecciones y tienen el pleno derecho a gobernar como les plazca, como si esa fuese una afirmación que les pudiese hacer ganar el debate de investidura.

Mi política, y creo y espero que la del PSE, es ésta: que se cuezan todos en sus propias ambiciones; mantener una sabia política de quieta non movere con un único punto inamovible: Patxi López en Ajuria Enea. En algún momento, el PNV, que por mucho que se esfuercen no es precisamente el partido más cohesionado del mundo, va a ceder por alguna costura; igualmente, y más antes que después, el PP vasco va a tener que aparcar sus ambiciones de quemar toda ikurriña y cerrar toda ikastola y comerse con patatas la plataforma del PSE.

Por todos lados se está presionando al PSE para que se crea que no tiene más alternativas. Precisamente es el PSE el que tiene todas las puertas abiertas. Precipitarse es la peor de las ideas.

Seguiremos informando.