miércoles, 4 de marzo de 2009

Cortocircuito

Rubiano no entiende los anuncios de las eléctricas.
Lo único que se me ocurre es un movimiento especulativo piramidal para que compres sus acciones. Pero creo que va a ser otra cosa y no lo entiendo.
Si hay algo que debería ser nacionalizado, pero ya, es el sector eléctrico. La energía eléctrica es fundamental para el funcionamiento de nuestra sociedad como tal, y cualquier ingeniero eléctrico se lo dirá a la cara: la libre competencia en el mercado eléctrico es inviable. Así que si tenemos un monopolio natural, fomentado encima por un proceso de privatización que, como es tradición en España, ha convertido los monopolios públicos en oligopolios privados, tenemos una receta para el abuso.

Así que, por una parte, los chorrianuncios éstos son una vaselina para hacer tragar el gigantesco dildo del oligopolio eléctrico español.

Y por otra, los publicitarios modernos aman éstos anuncios donde no se vende nada, no se muestra el producto, nada de lo que ocurre tiene nada que ver con lo que hace la empresa anunciante, y solo se vende "ilusión", "bienestar", "alegría", y la catchphrase de turno que le enseñaron en el puñetero master.

En fin, horrendo.

Seguiremos informando.

1 comentario:

Rey Carmesí dijo...

Es que suministros eléctricos, coches potentes, perfumes innovadores y otros artículos de consumo tenemos ya de sobra, así que resulta mucho más efectivo vender valores, que nos han metido en la cabeza los curas, los postmodernos cínicos y otros tantos abogados del diablo (valga la paradoja) que de eso sí andamos más carentes...

... a lo que yo respondo: ¡y mis huevos toreros! La crisis de valores esta me la paso yo por el arco del triunfo. Porque, amiguitos, la acción humana está guíada SIEMPRE por valores (sean estos latentes o manifiestos) y no creo que haya nadie que defienda que ésta ya no tiene lugar.

El asunto es que ni Dios, ni ningún orden metafísico trascendente nos sirven ya como fuente de nuestro sistema axiológico. Sin embargo, coréemos todos juntos como un mantra marxiano: "los sistemas de valores son producto de las formas de vida", así que no nos hagamos los inocentones que el egoísmo, la instrumentalización y cosificación de TODO para nuestro beneficio, el narcisimo y el pragmatismo son valores bien presentes en nuestra sociedad.

La crisis de valores es una engañifa ideológica que oculta la verdadera tragedia de nuestra cultura: que los valores económicos y utilitaristas (y no me estoy refiriendo a la espléndida y muy igualitarista teoría desarrollada por los ingleses del XIX, sino al más zafio y egoísta del neo-liberalismo actual) han sustituído a los humanistas en todas las facetas de la vida.

En resumen, que Habermas tenía razón y el mundo del Sistema ha colonizado al mundo de la Vida. Sólo nos queda seguir defendiendo el humanismo contra viento y marea: a fin de cuentas no tenemos nada que perder, sólo nuestras cadenas...

Con Dios. Rey Carmesí.