lunes, 20 de julio de 2009

Rita la Cantaora

Antes de nada, éste artículo celebra el regreso de don Rafa al mundo bloguero y lo hace fusilando salvajemente y sin ningún pudor su marca registrada: fotos con subtítulo. Va por usted.

Valencia es una ciudad amante de sus tradiciones. Sus mantos de flores a la estatua de la virgen, sus paellas, sus fallas y sus inevitables acompañantes, sus falleras. Tan amantes de sus tradiciones son, que el honrado pueblo valenciano ha elegido repetidamente a una señora cuyo único aparente atributo intelectual es poder pasar como Fallera Mayor en cualquier circunstancia y condición. O eso, o entonces no lo entiendo.

La investigación de El País sobre las aventuras y desventuras del señor Correa y sus regalos ha metido el dedo en el ojo a doña Rita y, al contrario que el más nefandamente sutil presidente de la Generalitat, doña Rita ha reaccionado como lo que es: la figura más representativa (aunque sea por el tamaño de la ciudad que preside) de ese personaje tan racialmente hispano: el alcalde populista, campechano, ligeramente vulgar y abiertamente corrupto.

La línea de defensa de doña Rita (definición sencilla: "total, somos TODOS unos chorizos") puede inscribirse dentro de ese desprecio hacia la política, prefiriendo, como no, la dialéctica de la dádiva para el amigo y la mordaza (o el garrote) para el enemigo, que aún planea, como herencia del franquismo, dentro del Partido Bigotista; propuesta que es, por desgracia, abrumadoramente popular en el electorado pepista.

El problema es que, aceptando tácitamente el choricismo como modo de vida, doña Rita entra en choque directo con la estrategia negacionista del partido hasta el momento.

En efecto, el bigotismo había basado toda su argumentación en que aquí no pasaba nada, en éste establecimiento no se juega, y si se jugaba era porque el PSOE y sus aliados en la prensa, la Fiscalía y en todos los juzgados de España se empeñan en sacar a la luz la corrupción del PP para impedir que los españoles se fijen en la crisis de una pugnetera vez.

Pero ahora ya está: el bicho está fuera de la jaula y el debate está en la corrupción: quiénes roban y cuánto. En un alarde de servicio público, Ruina Imponente le ayudará a desmontar esos tópicos que su molesto cuñado le berrea en las fiestas frente a la Mahou y las olivas:

1. Todos son unos chorizos.

Ehm, todos no. De hecho, la inmensa mayoría de los militantes, a todos los niveles y en todos los partidos políticos, tiene una verdadera vocación de servicio, sea a la causa, al ideal, a España o al líder.

2. En el PSOE roban tanto o más que en el PP.

Desde aquí no podemos refutar empíricamente esa afirmación. Lo que sí podemos decir es que en el PSOE, cuándo pillan a alguien metiendo mano en la caja, en la inmensa mayoría de los casos se va a la puta calle en un decir Pablo Iglesias. Y, bueno, en el PP...en el PP se hacen actos de solidaridad. Enough said.

La pregunta del trillón de euros es por qué Rajoy no se convierte en Superguerrero de una vez y echa a todos a la calle. Respuesta: porque el PP se ha convertido en una OSM. ¿Y qué es una OSM? Una OSM es una Organización Sostenida por la Mediocridad: dícese de un grupo u organización en la que las divisiones internas son tan grandes y salvajes (lo que se dice un saco de gatos) que no queda más remedio que poner a la cabeza del tinglado al tipo más mediocre que se encuentra; lo único que se le pide al pobre hombre es poner buena cara y, sobre todo, NO TOCAR NADA.
Echar a Camps significa dar la victoria pavimentada al sector aguirrista; sector al que aún le espera ver qué le va a caer de la pedrea de la Gürtel. Echar a Bárcenas significa poner al tesorero del partido más importante de España (según las últimas elecciones) en una posición en la que puede echar mierda a todo quisque, cosa que el buen señor, en consonancia con su alegre disposición y carácter, ya ha anunciado que estará encantado de hacer.

En todo caso, Rajoy va a tener que hacer ALGO en algún momento. Cada día que pasa las posibilidades que Aznar caiga del cielo a cruspirle a collejas aumentan. Y no hay nada que tema más que ese momento.

Seguiremos informando.

lunes, 13 de julio de 2009

Inten·né

Por cortesía de Vodafone, no hay Internet en mi casa hasta el miércoles. Como saben, vivo donde Cristo perdió los bongos, así que imagínense como ha sido mi fin de semana.



Y, ahora, si me permiten, voy a revisar los webcomics que leo.

Seguiremos informando.

lunes, 6 de julio de 2009

Cascotes (XI)

Buenas noches, amigos.

Antes de nada, permítanme darles un consejo: no se bajen los pantalones en plena calle. Yo lo he hecho y, créanme: es inútil, no es divertido, y, pensado en frío, no es digno ni decente. Tras éste breve consejo, vamos a lo que vamos, que es a darle una ojeada a las noticias de las últimas 72 horas.

China: Dentro de la enormidad que es China, Xinjiang es prácticamente un mundo aparte. Para que se hagan una idea, Urümqi, la capital, está más lejos de Pekín de lo que Oslo está lejos de Madrid. Los uigures, la etnia mayoritaria en la región, son culturalmente más parecidos a los uzbekos o a los kazajos que a los chinos han. Además, son musulmanes, lo cuál, en el impresionantemente paranoide estado policial chino les convierte en hombres malos y violentos por definición.

Como sabrán, China está viviendo el mayor éxodo rural de la historia de la humanidad. Millones (literal) de personas abandonan provincias rurales como Sichuan o Anhui en busca de una vida mejor. El gobierno de la República Popular China, con el doble objetivo de evitar el colapso de las metrópolis costeras y reforzar la seguridad de las fronteras más vulnerables, subvenciona generosamente a los chinos han que en lugar de dirigirse a Shenzhen o a Shanghai prefieren asentarse en el Tíbet o en Xinjiang. Obviamente los chinos han obtienen los mejores trabajos, tanto en el sector público como en el privado. El desprecio por lo local llega hasta tal punto que hasta la hora oficial en Urumqi es la hora oficial de Pekín (lo que lleva a que, al menos oficialmente, en Xinjiang amanece sobre las diez y media de la mañana)

Naturalmente, ésto genera resentimiento que, de vez en cuándo, estalla. Y cuándo estalla, es resuelto al estilo tradicional: a tiros. Repercusión final del asunto, cero. En seis meses estará olvidado. Suena cínico y despreciable, y lo es. Esperar y ver.

Honduras: Tenemos aquí un impasse: un presidente oficialmente legítimo de un lado, y un gobierno oficialmente ilegítimo del otro. Problema: los ilegítimos tienen rifles (el ejército hondureño parece mostrarse homogéneamente favorable al nuevo gobierno) y el legítimo no los tiene (y nadie piensa dárselos, ni siquiera Hugo-go)

¿Lo mejor que puede pasar? Que el gobierno ilegítimo convoque inmediatamente elecciones presidenciales y que éstas sean concienzudamente verificadas por observadores internacionales: empezar de cero. La esperanza que tengo es que la misión enviada a la OEA sea, específicamente, para informar de esas intenciones. Tampoco es que lo vea seguro, ni mucho menos.

¿Lo peor que puede pasar? Que Zelaya se suba a un avión, intente aterrizar en Toncontín y que pase una de éstas dos cosas: que se estrelle (lo que en Toncontín es tremendamente probable, dado que es un aeropuerto muy peligroso) o que lo vuelen por los aires de un misilazo. Ahí tenemos una guerra civil (más bien una masacre a gran escala, dado que, como he dicho, el Ejército no está por la labor de dividirse) y tachán, vuelta a 1982, así, de un soplo.

Camps: Antes de nada: el juez ES del PP. Imputar a Camps el mismo día de la presentación de Cristiano Ronaldo, en éste país de Dios, es garantizar que en ningún rotativo nacional (salvo quizás el Público y, por la cuenta que le trae, El País) vaya a plantar mañana las cinco columnas. Y si no, al tiempo.

Cuándo estaba en la facultad, mi gigantesco, asmático y simpatiquísimo profesor de Gestión y Administración Pública me dijo en una ocasión que si uno no podía resistir la tentación y deseaba recibir regalos por el ejercicio de su función pública, que se cuidase con que, al menos, los regalos fuesen cosas que uno mismo pudiese pagar con su sueldo; daba más y mejor el pego en caso de público escrutinio.

Francisco Camps, por lo que parece, ha seguido éste sabio principio, pero sin caer en la cuenta de que, cuánto más sube uno, más frecuente y concienzudo es el público escrutinio, y que, técnicamente (pero no, hélas, en la práctica) el electorado es indiferente a la escala de los vicios de sus gobernantes: pues vicios son, y como tal deben ser castigados. (Oigo las risas sardónicas de mis lectores desde Tijuana hasta Johannesburgo.)

La respuesta del bigotismo se inscribe dentro del principio de Cela: Quién aguanta, triunfa. El PP ha sabido entender que, para el ciudadano español desinformado (o sea, su electorado potencial) la dimisión equivale a reconocer la culpabilidad; y lo que es peor, que si el que dimite es culpable, el que no lo dimite no lo es. Diga lo que diga el juez, Camps no va a ir a la cárcel; en consecuencia, y salvo iluminación del Todopoderoso y la Santísima Virgen de los Desamparados que le lleve a sentir el, hasta ahora desconocido por él, concepto de vergüenza, el presidente de la Generalitat Valenciana paseará su cementado rostro y más cementados trajes por plazas de toros sin fin hasta las próximas y triunfales elecciones.

Seguiremos informando.

viernes, 3 de julio de 2009

Las nuevas aventuras del Hombre Radioactivo

Ya saben ustedes (y si no lo saben es que no me leen con atención) que considero imprescindible nacionalizar la producción y distribución de energía eléctrica. Pienso así porque la distribución minorista de electricidad es un mercado que tiende como mínimo al oligopolio, cuándo no directamente al monopolio (por lo que, en consecuencia, la liberalización no beneficia al consumidor, cuándo no le perjudica) y, además, a éstas alturas del proceso de desarrollo español, el poder disponer de electricidad es prácticamente un derecho del ciudadano.

La "solución", así, entre comillas, a la ya crisis sobre qué hacer o no con la central de Santa María de Garoña ha sido, fundamentalmente, la de pasarle la bola al siguiente gobierno y, ya de paso, tener un argumento para la campaña de 2012 (a saber, "El PP mantendrá abiertas las centrales nucleares"). Y tal resolución ha generado el llamado "consenso español", a saber, todo el mundo está de acuerdo en no estar de acuerdo.

El problema de cerrar una central como Garoña es que inmediatamente das justificación a las eléctricas para: a) subir la tarifa (como si necesitasen excusas), b) construir una gigantesca central térmica que contamina chiquicientas veces más en algún lugar aislado, tipo un parque nacional. Y si te atreves a decir que no, irán a Bruselas y su equipo de abogados conseguirá que la Comisión Europea les dé la razón, con lo que construirán la central térmica, subirán la tarifa un 44,5%, y probablemente crearán un ejército privado de androides.

Y el problema de no cerrarla es el obvio: que cada día que pasa aumenta el riesgo de que un día cualquiera vayamos al supermercado y las morcillas de Burgos sean de un fosforescente azul aguamarina.

Mi opinión sigue siendo la misma: estoy a favor de la energía nuclear, siempre y cuándo prime por encima de todo la seguridad y la sostenibilidad.

En España, donde tenemos una central nuclear cerrada porque iba a hacer "boom", donde los escapes son alegremente ocultados, y donde las eléctricas son lugares más para hacer política que negocio, qué quieren que les diga, más bien no.

Y es que las alternativas no son mejores: una central térmica en un precioso bosque asturiano; pagar un 55% más por comprarles electricidad a los franceses (que, sorpresa, se produce en centrales nucleares) o convertirnos en jipis con bata y sólo encender una bombilla los domingos y fiestas de guardar. En ningún caso estoy contento.

Pero bueno, es lo que hay. O eso, o cruzar los dedos para que el ITER salga con algo productivo.

Seguiremos informando.

jueves, 2 de julio de 2009

La Verbena de la Reinona

Divertidísima la sucesión de resbalones de la ínclita Municipalidad de Madrid respecto a las Fiestas del Orgullo Gay. Antes de ayer mismo decían que era la situación era intolerable, que los vecinos de Chueca no hacían sino quejarse y que era imprescindible mover la fiesta a otro sitio menos molesto. Y curiosamente, en menos de veinticuatro horas se consideró que había sido un malentendido, y que como iban a quitarle la fiesta al barrio, por el amor de Dios.

Obviamente, la idea de cortarle las alas al Orgullo vino de la indispensable señora de Aznar López, en un paso más en su obsesión de vivir en un mundo donde las peras sean peras, las manzanas sean manzanas, y las criaturas peludas de Alfa Centauro sean criaturas peludas de Alfa Centauro. Cada día que pasa me refuerzo más en mi opinión de que Ana Botella está en el ayuntamiento simplemente para que Ruiz-Gallardón pueda enmendarle la plana y parecer más de izquierdas. Y lo jodido es que le funciona, al hijoputarl. Pero en fin.

La marcha atrás del ayuntamiento es, en opinión de éste su corresponsal, la certificación oficial de la conversión final del Orgullo Gay. Lo que antaño era exclusivamente una pública reivindicación social cargada ideológica y políticamente, se ha convertido, por obra y gracia de la gloriosa tendencia a la celebración de éste maravilloso país mío, en las fiestas patronales del barrio de Chueca (o, como ya le oí decir a alguien alguna vez, las fiestas de san Marica)

Y qué quieren que les diga: me parece bien. Estoy totalmente a favor de la inmensa mayoría de las reivindicaciones políticas de los grupos LGBT, pero siempre he mirado con circunspección a los über-activistas, ésta gente que no puede pensar en divertirse porque está demasiado ocupada luchando; fundamentalmente porque choca con mi visión del marxismo, que no puede entender a Karl sin Groucho.

Además, como verbena popular establecida, el Orgullo obtiene la ventaja que tienen todas las fiestas populares en España: manga ancha. Para desgracia de casi todos nosotros, las fiestas patronales de cualquier sitio justifican cualquier tropelía. Pensarán que me refiero a las crueldades animales, pero ahora mismo no sé qué decirles qué es más cruel: el toro embolado, o la orquesta "Expejoss" acompañando a una pobre tonadillera de tres al cuarto fusilar una versión de Se Me Enamora el Alma a las dos y media de la mañana (diatribas que le salen a uno tras intentar dormir durante unas cuántas fiestas de Santiago Apóstol en Collado Villalba)

Pero, en mi opinión, lo más importante es que, al reunir a millones de personas de todo tamaño, edad, clase y condición, homos y heteros alike, el Orgullo se convierte en la celebración del hecho incontestable de que en ésta ciudad, sin importar quién, qué o cómo se sea, hay un derecho inalienable que no se nos puede quitar: la posibilidad de beber en la calle mientras se habla a gritos con los amigos.

Es la esencia del madrileñismo fiestero, joder. Así que éste fin de semana allí me encontrarán.

Seguiremos informando.

miércoles, 1 de julio de 2009

La deseada legitimación alsaciana

La inmensa mayoría de la clase política española ha dado un largo y sonoro suspiro de alivio al recibir la noticia de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha considerado legal la Ley de Partidos.

Como soy un onvre valeroso, me he ido a la página del TEDH a darle una ojeada a la resolución, que en un alarde de internacionalismo está publicada únicamente en francés. El abogado de Batasuna (un francés de San Juan de Luz con el euskaldunísimo apellido Rouget) argumentaba que la Ley de Partidos vulneraba el artículo 11 de la Convención Europea para la Protección de los Derechos Humanos, que trata de la libertad de asociación.

Para no aburrirles ni cansarles con legalismos, digamos que dos hechos obligaban al Tribunal a darle la razón al Gobierno. Primero, la jurisprudencia: en 1998 Turquía (que es parte del TEDH) prohibió los partidos islamistas; el TEDH le dio la razón (aunque no impidió que en las siguientes elecciones volviesen a ganar). Segundo, la batería de legislación antiterrorista aprobada tras el 11-S, que básicamente permitían a los países europeos que así lo decidiesen restringir derechos y libertades fundamentales en aras de la salvaguarda contra el terror. Como sabrán, España fue uno de los pocos países europeos que no modificó de forma notable su legislación antiterrorista tras el 11-S, más que nada porque ya era (y es) bastante dura de por sí.

La decisión de Estrasburgo se engloba en la definitiva asunción por la inmensa mayoría de la sociedad española de la teoría de que con ETA se acaba a palos. El último converso ha sido Iñaki Gabilondo, más que nada porque (supongo) queda mal ser tibio con la Ley de Partidos si tu propio hermano se sienta en el Consejo de Ministros.

El objetivo político ahora es convencer a los aproximadamente 80.000 vascos que creen a pies juntillas que la independencia de Euskal Herria sólo puede conseguirse a bombazos de que las urnas son más útiles que los bombazos. El éxito de ETA hasta el momento, sobre todo en los últimos años (estoy siendo sarcástico aquí) prueba la clase de gente cabezona con la que estamos tratando; pero están ahí, son ciudadanos españoles y por muy despreciables que sean tienen los mismos derechos que el resto de nosotros.

¿Cómo hacerlo? Ahí me pillan ladeado. Podremos tratar del tema más tarde.

Seguiremos informando.



martes, 30 de junio de 2009

La obligación del friki politólogo

Lo primero que he hecho ésta mañana al llegar a la oficina (bueno, tras hacer lo que tenía que hacer en el curro y, muy importante, sacarme un café de la máquina) es salir en pos de la Constitución hondureña. Me explico (y más me vale): ésta mañana, en Público, el señor Escolar indica que, efectivamente, el presidente Zelaya incumplió la constitución, pero como ésta es "surrealista" (sic) y su reforma es casi imposible, digamos que queda justificado. Así que, como buen friki politólogo, me puse a revisarla en busca de los artículos que hablen de los procedimientos de reforma. Pero nada más empezar...
ARTICULO 3.- Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador ni a quienes asuman funciones o empleos públicos por la fuerza de las armas o usando medios o procedimientos que quebranten o desconozcan lo que esta Constitución y las leyes establecen. Los actos verificados por tales autoridades son nulos. El pueblo tiene derecho a recurrir a la insurrección en defensa del orden constitucional. (Las negritas son mías)
¿Heavy, no?

Pero a lo que íbamos: los mecanismos de reforma constitucional están indicados en los artículos 373 y 374. El 373, como me esperaba, permite la reforma constitucional por el Congreso, con los márgenes de siempre: dos tercios del Congreso antes de la reforma y dos tercios del Congreso después de la reforma. En España los márgenes son parecidos, cuándo no iguales.

El artículo sustancioso es el 374:
ARTICULO 374.- No podrán reformarse, en ningún caso, el artículo anterior, el presente artículo, los artículos constitucionales que se refieren a la forma de gobierno, al territorio nacional, al período presidencial, a la prohibición para ser nuevamente Presidente de la República, el ciudadano que lo haya desempeñado bajo cualquier título y el referente a quienes no pueden ser Presidentes de la República por el período subsiguiente.
Caramba. No sé ustedes, pero no veo por ninguna parte ningún impedimento constitucional a consolidar los logros económicos y sociales que pueda haber obtenido u obtener el gobierno del presidente Zelaya. Lo único que impide clara y tajantemente es la reelección del presidente.

No estoy a favor de la limitación constitucional de mandatos; soy de la muy generalizada opinión de que la limitación de mandatos la establece la ciudadanía a través de elecciones. Pero, sinceramente, cuándo de lo que realmente se trata es de sacar a la población de la miseria, lo importante es que se haga, no quién lo haga. Y por mucho que insistan, dudo seriamente que Manuel Zelaya sea la única persona de izquierdas en Honduras. Me sigue oliendo a quemado todo ésto.

Nota bene: Insisto, por si no ha quedado absolutamente claro: por muy cretino que haya sido el presidente Zelaya en el ejercicio de sus funciones presidenciales, sigue siendo, hasta que el pueblo hondureño decida lo contrario en unas elecciones libres y democráticas, el presidente constitucional de Honduras. El golpe de Estado es inequívocamente condenable y condenado desde aquí. Una cosa no justifica la otra.

Permítanme que dedique la última parte de éste artículo a responder al comentario de don Mastropiero al artículo de ayer.

Es obvio que éste blog se come con patatas miles de hechos relevantes, por no decir millones de matices, a la hora de tratar y comentar los temas. En éste mismo caso, por ejemplo, yo no he estado en Honduras en la vida: malamente voy a poder declararme autoritativo en éste o en cualquier otro caso. Y dicho ésto, que quede absolutamente claro que en ningún caso deseo esquivar el debate razonado ni la discusión civilizada; nada de lo que escribo es la verdad indiscutible.

El populismo es el populismo, tanto en Madrid como en Kuala Lumpur, y en mi modesta opinión es igualmente despreciable en todos los casos. Entiendo por populismo una política que intenta gobernar desde la garganta y el estómago, cuándo no desde el puño: una política de los instintos primarios. Por desgracia, el surgimiento del populismo no tiene que ver ni con la cultura, ni la religión, ni la raza; nadie puede decir que la cultura italiana está subdesarrollada y ahí les tenemos, con el Papichulo en el Palazzo Chigi. En todos y cada uno de los casos, sea en Europa, Asia o América, sea de izquierdas o de derechas, el populismo es una forma despreciable y rapaz de hacer política y desde aquí nuestro objetivo es enfrentarnos a él con todas nuestras fuerzas.

Y, por último, me hago partícipe de su satisfacción por el ascenso de los chicharreros de sus amores, y no puedo sino recomendarle que lo disfrute...mientras le dure.

Seguiremos informando.

lunes, 29 de junio de 2009

Cascotes (X)

- Por fin terminó la Copa Confederaciones, con las siguientes conclusiones: Brasil hace de Italia y gana (inmerecidamente), Italia hace de Italia y pierde (merecidamente), Estados Unidos define para las generaciones futuras la expresión "voluntariosos cuñaos" y Egipto sigue sin tener suerte en las competiciones de alto nivel.

¿Y España? Ah, España. Intenté escuchar el Carrusel Deportivo durante el Brasil-Italia de las eliminatorias y tuve que apagar a los cinco minutos: jamás he visto a hombres adultos masturbarse verbalmente con tanto entusiasmo. La derrota contra los yankis enseña varias cosas: no se ganan partidos sólo con la leyenda, los rivales se nos van a echar encima con entusiasmo, y , Vicente, un consejo: el hecho de que tengas que seguir el principio que nos hizo ganar la Eurocopa no significa que tengas que poner a los mismos jugadores que en la Eurocopa. A Sergio Ramos, por ejemplo, le vendría bien un poco de banquillo, más que nada porque juega cargando con su ego como si fuese una mochila.

- Una breve línea sobre Michael Jackson. Quería ser como Elvis, fue como Elvis y acabó como Elvis. Y no pienso decir nada más sobre el tema.

Seguiremos informando.

Ni héroes ni víctimas

El inconveniente de solventar las cosas vía rifle es que automáticamente pierdes la razón y se la das a tu rival/contrincante/enemigo. Ha sido el caso del ya de por sí poco glorioso Ejército hondureño, que tras un par de días dubitativos ha adoptado la medida que todos esperábamos, a saber, meter al presidente en un avión (en pijama, según sus propias palabras) y enviarlo a donde, técnicamente, no estorbase.

Y, en consecuencia, muy a mi pesar, y contrariando lo que pueda haber dicho en el Facebook, me veo obligado a darle la razón al presidente Zelaya y ponerme de su lado.

¿Por qué a mi pesar? Porque el presidente Zelaya, por mucho que Ignacio Escolar le glorifique ahora como un héroe del pueblo y del proletariado, es un Populista Latinoamericano™ de manual. Y si no me creen, como decía Cantinflas, pos a las pruebas me remito: ranchero rico con un porrillón de lempiras, se mete en política y, enfrentado con el resto de su partido, se adhiere al chavismo triunfante en el Caribe, más que nada porque Venezuela paga más y mejor. Obviamente, las oligarquías dominantes se alzan en su contra, etcétera, etcétera.

La crisis definitiva viene porque el presidente quería (y supongo que aún quiere) seguir el procedimiento estándar patentado por Hugo-go: convocar una Asamblea Constituyente con el fin de crear una Constitución más democrática y que institucionalice las conquistas sociales que, mal que bien, se están obteniendo en Honduras. Hasta ahí perfecto: el problema es que el Parlamento, donde la oposición tiene mayoría, obviamente dice que ni flowers.

Repito: la oposición tiene mayoría en el Parlamento. Si el Presidente de Honduras fuese elegido por el pueblo y el Congreso elegido por malvados aliens interplanetarios, tendría un pase, pero dado que, de forma bastante incontestable, tanto el Presidente como el Congreso han sido elegidos por el mismo pueblo hondureño (y he de suponer que si existe el fraude, no hay motivo para que sea diferente en uno u otro caso), me veo tentado a entender que presentar la historia como una pugna entre pueblo vs. oligarquías es simplificar un poco demasiado la situación.

Entonces, si yo hubiese sido el presidente de Honduras, me hubiese puesto manos a la obra: habría hecho campaña desde el primer día para que en las próximas elecciones parlamentarias existiese una nueva mayoría democrática y de izquierdas que llevase a cabo las tan necesarias reformas. Éstas las llevaría a cabo mi sucesor (no se puede tener todo) pero podría pasar a la historia como el hombre que puso los cimientos del cambio democrático.

Y ahí es donde reside la clave del populismo: en lugar de hacer eso, Zelaya se empeñó en lograr la legitimación "en los brazos del pueblo". O, en castizo, por sus cojones. La idea era aprovechar las elecciones legislativas (esas en las cuáles el presidente tendría que haberse empeñado en hacer elegir a sus candidatos) para convocar una encuesta popular, no vinculante jurídicamente (pero, por supuesto, sí políticamente) sobre si se debía o no convocar una Asamblea Constituyente. Aquí es donde empiezo a oler a quemado: si la voluntad popular de cambiar la Constitución es tan fuerte, ¿por qué no confiar en obtener una holgada mayoría reformista en el Congreso en lugar de insistir en la tal encuesta?

En todo caso, el Tribunal Supremo Electoral, elegido por el Parlamento y, en consecuencia, dominado por la oposición, le dice al presidente que nones. Y aquí es donde viene la parte más surrealista del show: sin acceso a los recursos del TSE para convocar elecciones (para empezar, las urnas) el presidente llama por teléfono a Hugo-go, que, ipso facto, llena un avión con urnas y lo manda a una base aérea en Tegucigalpa. En Honduras, ante la alarmante falta de recursos de la policía (pobrecicos) quién se encarga de velar por la limpieza (quicir) de las elecciones son las Fuerzas Armadas. Y tenemos a un avión en una base aérea lleno de urnas destinadas a hacer algo que el Tribunal Supremo ha dicho ya que es ilegal. El presidente le dice al jefe del Ejército que le de las tales urnas. El jefe del Ejército cumple estrictamente la ley y le dice al presidente que su madre en bolas. Y el presidente toma la muy democrática decisión de, tachán, echar al jefe de las Fuerzas Armadas. Y, ya de paso, llevarse las urnas.

Pero, como ya he dicho, solventar las cosas vía rifle te deslegitima, mala suerte. La única opción que le queda al Ejército hondureño es permitir el regreso del presidente; y con la legitimación internacional que te da el tener que huir en pijama, se entiende que ahora el señor Zelaya tendrá las manos más libres para reformar el país de la manera que él y el pueblo hondureño entiendan.

Pero que quede claro desde ya: en ésta historia no hay ni héroes ni víctimas. Y puede que ésto me genere disputas, pero lo tengo más que claro: a mi parecer, la coherencia democrática está por encima de la opción política. La tiranía y la arbitrariedad no puede justificarse jamás, por más que beneficie a los desfavorecidos. Aunque sólo sea porque la historia prueba que, tarde o temprano, termina perjudicando a todos.

Seguiremos informando.

miércoles, 24 de junio de 2009

Voyage Voyage (III)

En los últimos tres meses he estado dos veces en Roma y me enorgullezco en decir que en ninguna de éstas veces he tirado una moneda a la Fontana de Trevi. Probado científicamente que es innecesaria la tal ceremonia monetaria, hablemos de la Ciudad Eterna y sus cosas.

De los chiquicientos autobuses turísticos que recorren la capital italiana el indudablemente más cañí es el propiamente llamado "Roma Cristiana", íntegramente de amarillo canario (amarillo vaticano, para los reverentes) y patrocinado por la Obra Pontificia para las Peregrinaciones, lo que viene a ser por Ratzinger himself. Afortunadamente, nadie en nuestra expedición estaba en plan de ver cureces (gracias a Jehová), así que nos metimos en un otobús de dos pisos, expuestos a la inclemente solanera romana, para sacar fotos y más fotos de la Urbs.

Me volvió a sorprender la cantidad de fascisteces (así, literal) que sobreviven en Roma. Ya saqué en mi primer viaje fotos de los mosaicos neorromanos que hay junto al Estadio Olímpico, mostrando a heroicos italianos gaseando etíopes desde biplanos y luego haciéndoles plantar trigo, junto a la leyenda "9 de mayo XIV E.F. (N. del T: 14º de la Era Fascista, a saber, 1936): Italia tiene finalmente su imperio". Ésta vez, junto al mausoleo de Augusto (gigantesca estructura, oiga), placas y más placas de mármol glorificando a Mussolini y a su voluntad de restaurar el orgullo de los italianos.

En puridad, el barco no se detenía en el puerto de Roma, fundamentalmente porque no existe tal cosa. La escala era en Civitavecchia, puerto sito a unos 75 kilómetros de la capital italiana y enlazado con ella a través de una línea de ferrocarril. Los ferrocarriles italianos se destacan por dos cosas: primero, que todos sus funcionarios han de estar espectacularmente uniformados, dentro de la pasión inconmensurable de los italianos hacia cualquier tipo de uniforme; y segundo, que todas las estaciones, sin excepción, han de mostrar, al menos, un leve grado de dilapidación, incluyendo, como no, el inevitable graffiti.

El hecho de que la palabra graffiti sea italiana demuestra el amor del pueblo transalpino por ésta forma de expresión. Están por todas partes: señales de tráfico, buzones de correo, columnas bizantinas, coches, motos, taxis, árboles, donde haya una superficie inscribible ahí ya habrá pasado un italiano con, por lo menos, un pincel grande. Y lo que más me sorprende: en dos tercios de los casos, los graffiti no tienen un objetivo político o de autosatisfacción, sino, por increíble que pueda parecer, un objetivo amoroso.

Con frases como "Sandra, eres lo mejor que me ha pasado. Geno"; "Tommaso, te amo y lo haré siempre. Patrizia." , y así sucesivamente, los italianos plasman sus amores y desamores por las paredes, como posiblemente lleven haciendo desde los tiempos de Tarquinio el Soberbio. Como yo, al final, soy invariablemente un hortera, no puedo sino apreciarlo.

Seguiremos informando.

lunes, 22 de junio de 2009

Voyage Voyage (II)

Fascina de los napolitanos su negativa absoluta a sacar conclusiones por su cuenta de cualquier cosa que les digan (hay que comprender que en un mundo dominado por la Camorra, pensar es, generalmente, una mala idea): todo el mundo tiene una anécdota parecida y la mía fue en un kiosco de prensa del puerto de Nápoles.

CardinalXiminez: ¿Tiene billetes de autobús?
Napolitano: Sí.
(Pausa tensa de unos breves segundos.)
Napolitano: ¿Los quiere?

En todo caso, volvimos de Sorrento tan aterrados por Nápoles (opinión no atenuada precisamente por el hecho de que, en pos de un autobús para volver al barco, atravesásemos por el pleno núcleo del barrio portuario, con sus vendedores tuertos de fruta, restaurantes a los que sólo falta el cartel de "Mafia welcome" en la puerta y lo que nunca había visto en directo en la vida, un tipo llevando un cerdo congelado a la espalda en plena calle) que decidimos retirarnos directamente al barco, no sin antes pasar a hacer lo que yo, personalmente, había venido a hacer en Nápoles: comerme una pizza. Y eso hicimos. Mi hermano el Mat, dotado de un espíritu más aventurero que el mío, decidió quedarse en Nápoles y pasear en un autobús turístico (a unos extorsivos 22 euros por pasajero) y se llevó a mi tía y a mi abuela, mientras que el resto de la familia se refugiaba en la aséptica seguridad del barco. Y, por lo que me contaron, descubrieron que, a pesar de los múltiples pesares, Nápoles es una hermosísima ciudad, con nobles edificios neoclásicos construidos por el mejor rey que ha tenido Nápoles, Carlos VII (usted, señora, lo conocerá mejor por el nombre que se le dio una vez se le ordenó volver de allí: Carlos III) y hermosas vistas del imponente Vesubio y del enorme golfo.

En todo caso, cuándo volvieron, ya era tarde. Nuestro siguiente destino era Civitavecchia, desde donde partiríamos a Roma.

Seguiremos informando.

Voyage Voyage (I)

¿Qué clase de bloguero del mal soy que me voy de vacaciones sin dar ni una sola pista a mis lectores? Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación: en mi casa habíamos conspirado malvadosamente para darle una sorpresa a mi encantadora abuelita y a mi tía acerca del crucero por el Mediterráneo que íbamos a realizar, así que tras una consistente labor de misterio y pruebas falsas (incluyendo una falsa reserva de coche digna de la operación Carne Picada) pudimos llevarlas hasta el mismo muelle del puerto de Barcelona sin que se dieran cuenta de a dónde realmente iban. Y, obviamente, ésta concienzuda labor de camuflaje no podía ser revelada, incluso a ustedes, mis más fieles lectores, pues saben que, por encima de casi todas las cosas, soy un amante de las buenas sorpresas.

Y, en consecuencia, desde el sábado pasado hasta el mismo día de ayer, he estado recorriendo el Mediterráneo occidental, mayormente a bordo del Voyager of the Seas, un colosal barco de cruceros con todos los detalles que uno esperaría de un barco yanki: Primero: desayunos a base de huevos, salchichas, y el peor café que he probado en mi vida (con diferencia); Segundo: la manifiesta imposibilidad de ver fútbol (el de verdad, no el otro) en el barco; Tercero: un pasaje dividido en cuatro partes diferenciadas: gente colosalmente gorda, la alta burguesía del mundo árabe bañándose vestida en el jacuzzi, españoles (de los que hablaré ahora) y espigadísimas rubias americanas que mostraban su sumisión a los roles sociales del establishment mostrando una total y absoluta indiferencia a todo y a todos (todo éste último pasaje es una diatriba reflejando mi frustración por el hecho de que ninguna en general, y la morena del flequillo en particular, me hizo ni pugnetero caso); y Cuarto: un horario de comidas y actividades que impidió prácticamente a todo el pasaje, incluyendo a un servidor, de experimentar lo que posiblemente es la costumbre más saludable y exportable del mundo mediterráneo: la Siesta.

Y luego las visitas: Nápoles fue todo lo que me esperaba: un monumento a Italia en su peor faceta, la de la decadencia, suciedad, ruido y chiquicientos millones de motorini circulando sin piedad ni vergüenza en todas las direcciones y, en todo caso, con manifiestas intenciones homicidas. La primera cosa que hice al desembarcar fue, como en casi todos los lugares que visito y de los que tengo un conocimiento al menos tangencial del idioma, es comprar un periódico local. Y la noticia del día en Il Mattino era la de un rumano al que tuvo la mala suerte de estar en medio mientras camorristas en moto (nota bene: en Nápoles, quién va en moto con un casco integral, o es forastero, o va a matar a alguien) fusilaban con submetralladoras un reducto de camorristas rivales en pleno centro de Nápoles y al que habían dejado morir a las puertas de la estación del metro, mientras la gente a su alrededor directamente salía corriendo, no sin antes validar su ticket del subterráneo. Pero, naturalmente, el día mejoró: tras un viaje en la Circumvesuviana (un ferrocarril de vía estrecha cuyos coches datan de los años 60, tiempos en los que el aire acondicionado móvil era impensable y a los que el sol inclemente de la Campania convierten en alegres y traqueteantes hornillos portátiles) llegamos a Sorrento, un lugar que, según ya celebrada frase, es tan bonito que da rabia. No sería el único sitio.

martes, 9 de junio de 2009

Notas sobre unas europeas

El PSOE ha perdido las elecciones. No voy a decir, como Roger Senserrich, que menos mal, pero, en efecto, es un toque de atención del electorado a una verdad que ya lo era antes de las elecciones: el miedo a la derecha es un fenómeno de duración limitada, y nunca, nunca, debe ser sobreexplotado. Fuimos a las elecciones del 96 esperando repetir milagro y nos fue como fue; ni podemos ni debemos repetir.

Especialmente sangrante ha sido la campaña publicitaria del PSOE, que probablemente haya sido la peor que recuerdo, y eso que recuerdo aquella en la que pusieron a Fernando Morán en los carteles de forma que parecía una mezcla entre Aquaman y Sara Montiel. El PP dijo que ofrecía soluciones sin proponer abiertamente ninguna; el PSOE, en lugar de hacer sangre en una deficiencia tan obvia (di qué vas a hacer en el Europarlamento, copón, y si no se te ocurre nada, ¿por qué no mirar el programa del Partido de los Socialistas Europeos?) prefirió insistir en el hecho que, oh maravilla, el electorado ya sabe: los del PP son unos cuñaos.

En todo caso, para las próximas elecciones europeas, sería una idea razonable que el PSOE pase de su ego y que haga campaña única y exclusivamente bajo la marca Partido de los Socialistas Europeos: primer paso para insistir en Europa y quitarle el aire de plebiscito que la derecha quiere dar a las europeas.

Estoy bastante decepcionado y preocupado con los resultados generales: esperaba que en Europa del Este la crisis serviría para sacar del limbo a una izquierda magra y desilusionada, aplastada por las fuerzas conjuntas del neoliberalismo y del conservadurismo represivo, pero el fascismo en general se ha movido más y mejor.

Seguiremos informando.

viernes, 5 de junio de 2009

El manuscrito Voynich

Es la explicación más sensata que he encontrado hasta el momento:

- Éste es el Manuscrito Voynich: un libro, supuestamente de hace quinientos años, escrito en un lenguaje irreconocible. Es una especie de enciclopedia visual ilustrada de plantas imaginarias y "recetas" sin descifrar. Puede ser un fraude, un lenguaje perdido, una clave, una enciclopedia extraterrestre, glosolalia...nadie lo sabe.
- ¿Nadie? Pero si es obvio.
- ...¿Obvio? ¡Los lingüistas y criptógrafos han estado peleándose con el texto durante décadas!
- Se olvidan de que la naturaleza humana nunca cambia. Imagínate que nos encontramos con un libro de nuestra época, lleno de listas, ilustraciones y largas y aburridas descripciones de mundos inexistentes escritas en un lenguaje inventado. ¿Qué es lo que hemos encontrado?
- Oh, Dios mío...es que ES obvio.

Hace quinientos años...
- ¡Pardiez! ¡He hecho una concocción de un elixir del valor!
- ¡Mentís! ¡El libro dice que necesitáis veneno de lobo!
- Así que vuestro druida pierde dos puntos.

Éste artículo, como no, está dedicado al Gentleman.

Seguiremos informando.

Cascotes (IX)

Pedrada: Los holandeses son gente muy suya y votan los jueves: el motivo es que tanto viernes, como sábado, como domingo, son días santos para parte de la población y eso puede impedir que vayan a votar. Y como también son gente muy suya, desoyen completamente las recomendaciones de la UE (a la que le cuesta horrores hacer pasar éste proceso como unas únicas elecciones en lugar de veintisiete elecciones que, por un casual, se celebran al mismo tiempo) y publican los resultados a lo que van saliendo de las urnas.

Y el resultado en los Bajos Países es el que me espero para casi toda Europa occidental: una participación bajísima (36,5% en Holanda, ayer) lo que sobrerrepresenta a la derecha en general y a la derecha más ultra y freak en particular. Y cuándo en Holanda hablamos de derecha ultra y freak hablamos, como no, de Geert Wilders, el hombre cuya falta de vergüenza se demuestra en el peinado que lleva. Y si a todo el mundo el nombre de don Geert le pilla de sorpresa, a usted no, señora: recuerde, una vez más, usted lo leyó primero en Ruina Imponente.

Pedrada: Me pregunta el señor Mastropiero por qué no hablo de la sucesión de Lil'Kim. El Querido Líder está muy malito: cuándo por fin apareció en el Congreso del PTC tras meses sin salir a la calle había perdido sus adorables mofletitos de couch potato y se había transformado en un hombre avejentado y demacrado, aún con las toneladas de pote que le habían puesto en la cara. Como recordará, en septiembre hablé de los posibles sucesores de Kim, y dado que la situación todavía no ha cambiado demasiado, no puedo extenderme mucho más.

Pedrada: El presidente de los Estados Unidos va a El Cairo para explicarse ante el mundo musulmán. Vuelvo a insistir: la popularidad, importancia y éxito de Obama reside en que, por primera vez en mucho tiempo, tenemos a un líder político de primer orden que ignora la (por desgracia) ya consagrada opinión de que la política es mercadotecnia basada en la "ilusión" y los instintos primarios y dedica todos sus esfuerzos a explicarse de la forma más elocuente y detallada posible con el fin de convencer a la gente (Y es ESO, y no otra cosa, lo que debería entender el PSOE). Es absolutamente obvio que Obama no va a convencer a Bin Laden, Ahmadineyad y Nasrallah únicamente hablando; pero el discurso no va destinado a ellos. Va destinado a la clase media musulmana: tenderos en Karachi, Yogyakarta o Casablanca, gente a la que las acciones de Occidente en general y de los Estados Unidos en particular han convencido de que lo único que pueden venirles de por allí son bombazos y racismo mal disimulado. El discurso, como es habitual, es bastante bueno, y lo que es más importante, es meridianamente claro. ¿Lo habrá logrado? El tiempo lo dirá.

Seguiremos informando.

jueves, 4 de junio de 2009

Viva el lujo y quién lo trujo

Entre las medidas que ha tomado el Gobierno para incentivar la economía (medidas más cosméticas que otra cosa en mi modesta opinión, pero eso es otra historia) está la tan mentada ayuda para la compra de utomóviles. La intención del nuevo plan es premiar a los que compran coches pequeños y de bajas emisiones y consumo de combustible, para con ello matar no dos, sino tres pájaros de un tiro: primero, ayudando a reactivar el moribundo sector automovilístico; segundo, intentando sacar de la cola a España en lo que a reducción de gases de efecto invernadero se refiere, y, tercero, ahorrándole a la balanza de pagos el parné necesario para abastecer de crudo a tanto coche viejo y bebedor.

Pero como saben, en ésta nuestra autonomía central Esperanza Aguirre Gil de Biedma gobierna sin ningún pudor para los Suyos. Y si los Suyos lo que quieren es un Canyonero, quiénes son esos rojos del Gobierno para privar a la Elite de su libertad de utilizar el dinero público para su propio beneficio. Así pues, lo que hace el gobierno autonómico es pagar un 20% del impuesto de matriculación, independientemente del tamaño del vehículor. Lo que significa que mientras comprarte un Dacia Sandero implica una ayuda de, pongamos 200 euros, comprarte un coche ocho veces más grande, tipo, un Audi A8, implica una ayuda ocho veces más grande.

Coñe, el artículo 40.1 de la Constitución dice que los poderes públicos deben trabajar por una distribución de renta más equitativa. Una subvención directa que beneficia por igual a un servidor y a Emilio Botín no sabría yo decir si es demasiado equitativa, que digamos.

Lo más gracioso de todo es que la nueva ley autonómica permite que sean los concesionarios, y no los compradores, los que reciban las ayudas; por lo que los concesionarios madrileños podrán comprar flotas de coches a precio rebajado (y recuerde, señora, la rebaja corre de su cuenta) y volverlas a revender incluso fuera de la Comunidad de Madrid. El objetivo, naturalmente, es hinchar las cuentas de los concesionarios capitalinos (gente normalmente muy trajeada y muy engominada) a expensas del resto de la humanidad. Obviamente, los dueños de los concesionarios de ésta nuestra ciudad aplauden con las orejas.

Pero el problema es que el bigotismo, en su lucha cerril contra todo lo que suponga un supuesto desmedro para la unidad de ESPAÑA (así, con mayúsculas) se ha declarado abiertamente en contra de que las autonomías tengan potestad para hacer precisamente cosas como éstas. Mariano (añada rima fácil aquí) incluso ha llegado a proponer un Consejo Nacional de la Unidad de Mercado. Si un tal consejo fuese políticamente neutral hasta que no sería una mala idea, pero conociéndonos (y, sobre todo, conociendo al pergeñador del engendro) básicamente sería una estructura diseñada para meterle el dedo en el ojo a las comunidades gobernadas por la oposición de turno en general, y a Cataluña en particular.

Pero que el gobierno más representativo del bigotismo se salga con un ataque tan frontal y obvio contra la unidad de mercado, la proporcionalidad fiscal, el protocolo de Kioto y el sentido común sólo puede entenderse en el contexto de un gobierno, el del PP de Madrid, que está absolutamente convencido de que ésta comunidad es su cortijo, que serán reelegidos por los siglos de los siglos, y que el objetivo primordial del gobierno de Madrid es servir de contrapunto ideológico-práctico al gobierno central.

Y ésto seguirá siendo así hasta que usted quiera, señora.

Seguiremos informando.

martes, 2 de junio de 2009

Notas de un conspiranoico

Uno.

Hace exactamente una semana Nicolas Sarkozy inauguraba la base naval de Port Zayed, en los Emiratos Árabes Unidos. Ésta base forma la segunda pata de la implantación de las Fuerzas Armadas francesas en el Golfo Pérsico (ojo, enlace en franchute), implantación que comenzó en septiembre del año pasado con la entrada de la Armée de l'Air en la base aérea de Al Dhafra, junto a los Estados Unidos, Italia, y las propias fuerzas aéreas de los Emiratos Árabes.

A cambio de la base y de comprar las chatarras que los franceses dan en llamar Dassault Rafale, los emires se llevaron el derecho a que los franceses les manden de cuándo en cuándo obras de arte del museo del Louvre, para exhibirlas en un futuro y lujosísimo museo lleno de dorados, cortinajes de terciopelo rojo y mucho, muchísimo aire acondicionado. Que, como es obvio, no está destinado a los miserables trabajadores bangladeshíes que se desloman construyendo el milagro de Dubai.

Otros países también se están instalando en Oriente Medio (Italia, por ejemplo), pero hay que comprender que jamás ha sido tradición de la política exterior francesa el comportarse de forma discreta. Es obvio que, conociendo el amor por la fanfarria del señor de Bruni, quién en Oriente Medio no se haya enterado de que La France est là es porque no ha querido.

Dos.

Brasil en general, y su diplomacia en particular, están eufóricos. En tres meses se decidirá qué ciudad se llevará los Juegos Olímpicos de 2016 y, por primera vez en la historia, una ciudad brasileña, Río de Janeiro, tiene posibilidades de celebrar los Juegos. Lograrlo no sólo sería el aldabonazo definitivo para la consagración final de Brasil como gran potencia (cosa que un pueblo tan pagado de sí mismo como el que me vio nacer aprecia de forma casi unánime) sino que además sería la culminación del Miraculus Lulae, el triunfo definitivo de un hombre que empezó vendiendo fruta por las calles de Santos y hoy es indiscutido dentro de las fronteras brasileñas y perennemente alabado fuera.

Tres.

Durante los últimos cinco años los aeropuertos brasileños han sido un perpetuo y desconcertante caos. TODAS las empresas aéreas que operaban vuelos comerciales en Brasil en 1985 han quebrado hoy, y las quejas sobre la pésima calidad de instalaciones y servicios son perpetuas e inacabables. Aparte, la empresa pública que se encarga de los aeropuertos, Infraero, está en medio de una conturbada batalla política acerca de su posible privatización con vistas al Mundial de 2014.

Cuatro.

El terrorismo islámico no es un fenómeno ajeno a Sudamérica. En 1992 una explosión destrozó la Embajada de Israel en Buenos Aires; murieron 29 personas. Dos años más tarde, otra explosión voló por los aires el edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina, un club social con gimnasio y piscina, también en Buenos Aires; murieron 81 personas. En ambos casos, no se volvió a saber nada de los terroristas; la sospecha más difundida es que pillaron la carretera y se perdieron entre la inmensa comunidad árabe de Ciudad del Este, Paraguay.

Cinco.

Un avión no se cae porque sí. En efecto, la zona por donde cayó el avión es LA zona de las turbulencias (lo dice alguien que ha hecho casi la misma ruta dos docenas de veces o más, y la pregunta no es si habrá turbulencias o no, sino si las notarás o no) y un 330 es un birreactor de fuselaje estrecho que se sacude mucho (fui en uno a la República Dominicana y tuve serias dudas acerca de si aquél aparatejo era capaz de cruzar el Atlántico), pero, dos cosas: primero, el 330 es un excelente avión (se sacude mucho, sí, pero cruza el Atlántico sin problemas) y, segundo, los servicios de mantenimiento de Air France siempre han sido impecables. Además, en un vuelo, si hay problemas, hay un mayday, un aviso, un algo. La señal simplemente se esfumó en pleno vuelo.

Seguiremos informando.

miércoles, 27 de mayo de 2009

También es de los hijos de puta

Mi amigo Tirso ha publicado un enlace a éste excelente artículo de El Teleoperador (blog del cuál me arrepiento de no haberles recomendado antes, máxime cuándo está desde hace tiempo en mi agregador de feeds). Recomiendo que se lo lean (incluidos los comentarios) y, si pueden, se vuelvan luego.

¿Ya han vuelto? En la humilde opinión de éste su corresponsal, creo que la intención del artículo es poner a prueba a muchos demócratas de salón (entre los cuáles pueden incluirme, o no) dejando bien claro qué clase de personas forman parte de Izquierda Internacionalista. El fondo del artículo es preguntarse si es moralmente aceptable que defendamos el derecho a que gente que acepta, tácita o implícitamente, el matar gente con objetivos políticos, pueda votar y ser votada en unas elecciones.

Y es que, por más vueltas que le doy, la respuesta sigue siendo que sí. Pues la democracia es, siempre según mi opinión, el hecho de que todo ciudadano (es decir, toda persona con capacidad de interesarse por como se gobierna su país) puede participar libre y destrabadamente en las instituciones de gobierno. Ni más, ni menos.

El hecho de que existan personas que no crean en éste sistema, es más, que pretendan destruirlo a diario de palabra y obra, y peor, utilizando métodos abiertamente criminales es absoluta y completamente repugnante. La ley debe castigar de la forma más severa a los criminales y asesinos. Lo contrario es indefendible desde cualquier punto de vista.

Pero de ahí a renunciar al principio básico de la democracia en aras del fin del terror hay un paso corto pero infranqueable. Restringiendo la democracia la combatimos y nos convertimos en anti-demócratas nosotros mismos. Y, lo que me da más asco, damos la razón a aquellos que buscan para sus crímenes la excusa de que nuestro sistema es represor y restringe las libertades.

Es indudable que debe haber un método para impedir que los terroristas tengan acceso a fondos públicos y (como bien me señaló mi estimado amigo Hidalgo) a las listas del censo. Pero prohibir partidos políticos in toto es una solución torpe y excesiva, destinada en exclusiva a contentar a la extrema derecha mediática y que, a la larga, nos va a causar más problemas que soluciones.

Porque al fin y al cabo, ¿quién es un demócrata? ¿El que considera que una dictadura es un régimen tolerable y plácido? ¿El votante que sigue depositando religiosamente la papeleta del cacique de turno a pesar de haberse demostrado mil veces que es un ladrón con pintas? ¿El ladrón con pintas? ¿Quién pone la línea? ¿Usted? ¿Yo? ¿Finceleb? Mire, no. La democracia, por principio y por sistema, tiene que ser para todos. Y, aunque nos duela a todos en el alma, también es para los hijos de puta.

Seguiremos informando.

lunes, 25 de mayo de 2009

Día del Orgullo Friki

Y cada cuál lo celebra a su manera:

Seguiremos informando (o al menos, eso espero)

Notas de una campaña (I)

El problema del Parlamento Europeo es que nadie le hace caso. La ciudadanía sabe bien poco sobre su funcionamiento e utilidad, y los partidos políticos en general siguen teniéndolo como una suerte de cementerio de elefantes donde enviar a la gente muy ambiciosa/anciana/impresentable/friki (táchese lo que corresponda) lo cuál quizás fuese una idea razonable en 1979 (o, en nuestro caso, en 1986) pero que, conforme el PE va adquiriendo poder y atribuciones (cosa que, a trancas y barrancas, se va haciendo) se convierte en un insulto o, en el mejor de los casos, una temeridad.

Así pues, hasta que no se tome consciencia de éste hecho, en éste hermoso país de Dios las elecciones europeas se convierten en una suerte de sondeo electoral a lo burro, destinado a dar alas a los partidos de derecha que aspiran al poder. ¿Y por qué a los de derecha? Porque debido a que nadie sabe exactamente para qué sirven las elecciones al Parlamento Europeo, siempre hay algo mejor que hacer un domingo que ir al colegio electoral. Con lo que los únicos que quedan para ir a votar son los ancianos y los fanáticos, cuyas preferencias electorales (salvo honrosas excepciones) son más que conocidas.

El bigotismo sabe perfectamente de éste hecho y va a lo que va: incapaz de ganar las elecciones por su cuenta, va directamente a hacer que el PSOE las pierda (lo que posiblemente conseguirá), a través de la misma política que lleva haciendo los últimos cinco años: diciendo necedades a gritos para asquear al electorado de centro, sacando un escándalo mayúsculo de donde no lo hay una vez por semana (siendo apoyado estrepitosamente por la prensa afín) y sin presentar una única propuesta constructiva salvo la de permitir a los padres que prohíban a sus hijos saber catalán.

¿Y como responde mi partido, el PSOE, a ésto? Pues, naturalmente, mal: entrando a saco en la crispación y la confrontación, haciendo una campaña absurdamente confrontacionista y populista, siguiendo el paradigma tan hispano de que si no te metes en la pelea es por eres un cobarde y/o vas a perder. El motivo de todo ésto es obvio: las elecciones europeas sólo pueden ser ganadas por la izquierda en caso de una alta participación, y nada moviliza más a la izquierda (opinan los estrategas de Ferraz) que el miedo a la derecha.

Pero el voto del miedo tiene un límite: y si gastamos balas gritando "que viene el lobo" todo el día llegará el momento en el que éste mensaje dejará de ser escuchado. Si tan entusiasmados están en Ferraz con Barack Obama, hay que tomar ejemplo en lo que posiblemente sea la razón fundamental de la popularidad del presidente de los Estados Unidos: el hecho de que, a pesar de que cosas como la NASCAR o el Ovillo De Cuerda Más Grande Del Mundo hagan pensar lo contrario, la gente en general no es idiota: hay que explicarles las cosas bien, con detalle y a la cara; en una palabra: convencer. Y convencer bien.

Pero no: en lugar de explicarnos bien, ser didácticos y convencer a los españoles de que, para salir de la crisis sin dejar a media Europa en la indigencia, es importantísimo tener una mayoría de izquierdas en el Parlamento Europeo, preferimos hacer el Enjuto Mojamuto bigotista porque la gente se ríe más y eso. Es, en mi opinión, un desprecio a la inteligencia de los ciudadanos. Y perder, vamos a perder igual.

Los qué más sufren, pobres, son los de Izquierda Unida. Por simple matemática electoral, las elecciones europeas son las que pueden irle mejor a IU: la circunscripción única les permite mostrar su poder electoral real, sin las distorsiones de nuestro heroico sistema proporcional. Sin embargo, diez años seguidos de hacer el simio ha acabado con su credibilidad y, lo que es peor, han conseguido lo que parecía prácticamente imposible: desmovilizar al electorado comunista. Héroes.

¿Y el cuarto partido nacional, UPyDance? Rosita la Pastelera ha conseguido mantener sus altos niveles de popularidad a través del reconocido método de no hacer absolutamente nada (si no haces nada, nada te pueden reprochar) Dos años tras su formación, el partido ha dejado claro su electorado objetivo: los cínicos asqueados, que ya no creen en nada ni en nadie y que votan en contra de todos, no a favor de nadie. Técnicamente, existen cínicos asqueados tanto de izquierdas como de derechas, pero, para desgracia de Rosita y su adláter con pajarita, los de izquierda prefieren quedarse en casa viendo Roland Garros en lugar de ir a votarle a ella. Con lo cuál resulta que, para horror de la prensa de derechas que la alabó como la salvadora de la patria en peligror, a quién está quitando votos es al PP, no al PSOE. Y de ahí que nadie, absolutamente nadie, le haga ni caso en los medios de comunicación.

En fin, seguiremos informando.


domingo, 17 de mayo de 2009

Maccarthyismo cañí

Detesto profundamente cuándo mis malas previsiones se cumplen: el problema de dejar en manos de cualquier persona o institución el decidir quién tiene derecho a participar en el sistema democrático y quién no, es que, a largo plazo, inexorablemente, la lista de demócratas se va a ir reduciendo, rodaja tras rodaja, hasta deslegitimar definitivamente al sistema. No es mala fe: es, sencillamente, una nefasta aplicación de la lógica simbólica: "éste es amigo de A, que es amigo de B, que es amigo de C".

El hecho de que en España se vota al Parlamento Europeo en una única circunscripción que cubre todo el país producen extrañísimos compañeros de cama. Hará unos años, CiU, PNV y el BNG se presentaron en una lista conjunta. Las listas conjuntas, cuánto más amplias , mejor, son la única manera de conseguir escaños en unas elecciones que tienden de forma implacable al bipartidismo.

Así pues, el titular de El País acerca de la ilegalización de Izquierda Internacionalista es tan falaz como típico. Dudo seriamente de que el Partido Comunero tenga intenciones violentas más allá de poner la típica pintada de "Madrid es Castilla" en los transformadores rurales. Pero al Tribunal Supremo eso le ha dado igual: van en la misma lista que Alfonso Sastre, en consecuencia, comparten sus fines y sus intereses. Y pueden ser pocos, pero con ésta decisión ya son más los españoles que se han quedado sin la posibilidad de votar a sus candidatos en éstas elecciones europeas.

Es muy duro decirlo, pero todo indica que la Ley de Partidos ha generado una suerte de maccarthyismo cañí que todavía no ha llegado a su punto más álgido. Con la complicidad de los medios de comunicación y el silencio garantizado dentro de los partidos mayoritarios, día tras día, los "compañeros de cama", los "cómplices", los "tibios", los "indiferentes", van a ser etiquetados y expulsados del paraíso democrático por no plegarse a la simple y empobrecedora dicotomía: si no estás contra los terroristas estás con ellos.

Pues mire, señora: me niego a una simplificación tan burda. Estoy contra los terroristas en cuánto que terroristas; pero un hecho es incontestable y incontornable: los terroristas son, igualmente, ciudadanos españoles con derechos: y en tanto en cuánto lo son, en cuánto en tanto lo sean, mi obligación como ciudadano y como demócrata es exigir que no sean privados de esos derechos.

Y si ésta sencilla coherencia democrática me pone fuera de la Ley, sea: ésta coherencia; mi coherencia que es la de mucha otra gente, es y será la barrera que nos impida regresar de lleno al país de la arbitrariedad del que tanto nos costó salir.

Seguiremos informando.

jueves, 14 de mayo de 2009

Chun-da-chun-da

Me pide el señor Mastropiero que hable del fúmbo de anoche: un partido que enfrentó a un grupo de alegres y voluntariosos cuñaos contra el Barça, del que no hay más que hablar. Desde el principio quedó claro que el Athletic iba a basarse en el principio tradicional del fútbol español, a saber ,"patadón hasta los dos tercios del campo, y de ahí en adelante, con dos cojones y que Dios y la Virgen de Begoña nos ampare", y que el Barça, bueno, iba a ser éste Barça. Y en principio tuvieron la ayuda de Dios: golazo de Toquero en el minuto 8. Y la estrategia del Athletic a partir de entonces estuvo definida: a Messi le llovió una épica somanta de palos, así que tuvo que ser Touré Yayá el que tuvo que abrir la lata. Como saben, Touré Yayá no es Nijinsky, precisamente: le bastó medio (no uno: medio) regate en cada dirección para sentar a la defensa del Athletic y lanzar un bombazo. Y de ahí, bueno, el Barça se creció y el resto lo pueden encontrar en la prensa.

¿O no pueden? En la portada de The World ésta mañana líneas y líneas se gastan en la pitada al himno y la supuesta censura de TVE, que supongo que es el tema del que el señor Mastropiero realmente quería que hablase, mientras que dos breves líneas (en negrita) resumen el partido. En editorial (sí, a veces leo los editoriales de El Mundo, soy tan masoca) se dice (y cito casi textualmente) "no ocurre en ningún otro país". Siento decepcionar a Pedro J, pero creo que en el Centre Bell de Montreal es tradición pitar de forma entusiasta tanto el O Canada como el The Star-Spangled Banner en cualquier partido de los Canadiens, incluidos los play-offs.

De todas formas, el problema de España con sus símbolos patrios es que están tan indeleblemente politizados que ya no hay forma humana de convertirlos en lo que los símbolos patrios deben de ser, a saber, artefactos que simbolizan una casi universal (a excepción de los internacionalistas a ultranza, que siempre son menos de los que se cree) relación emocional entre la ciudadanía y el Estado. En algunos momentos de enajenación mental me planteo seriamente si deberíamos tener otra bandera y otro himno, creados ex novo para garantizar su neutralidad política, pero es que ahí arde Troya.

En todo caso, creo que lo de TVE viene menos determinado por imposición política y si por otra cosa: por la ansiosa política de autopromoción de la Corporación, que hace que, en cualquier circunstancia y hora, lo primero y más importante de lo que debe hablar Televisión Española, es, naturalmente, de Televisión Española. Así pues, se priorizó el recordar a los señores telespectadores la cantidad de unidades móviles que TVE es capaz de repartir por el largo y ancho de nuestra doliente península que pequeños detalles como la alineación de los jugadores y el himno nacional. Creo que más ha tenido que ver Fernández que Rodríguez, pero para la conspiranoia no hay límites.

Seguiremos informando.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Notas sobre un debate

Utilicemos una anécdota fumbolera: pongamos un equipo de 2ª al que llamaremos, para no herir susceptibilidades, el Chiquiruelas F.C. El equipo está compuesto por una docena de alegres cuñaos que le ponen mucho entusiasmo al jugar pero que a la hora de tirar a puerta suelen o mandarla fuera o soltar una media patada que viene a parar mansamente en las manos del portero. Imaginemos que juegan un partido contra el C.D. Chichón, esforzado club cuyos miembros, en lugar de jugar, se dedican, durante todo el partido, a dar patadas en las espinillas, tanto a los rivales, como entre sí; de modo que los del Chiquiruelas, a la mínima que consiguen ligar dos regates (y es complicado) pasan por entre las masas de jugadores del Chichón tendidos en el suelo y consiguen marcar y ganar el partido: 1-0. La pregunta que yo le hago, señora, es: ¿son los del Chiquiruelas un buen equipo? La respuesta es: no, no lo son, porque son los mismos cuñaos de siempre; son los otros los que lo hacen bueno.

Y, salvando las distancias, esa es mi valoración sobre el Debate sobre el Estado de la Nación 2009: es innegable que el Gobierno está esforzándose muchísimo por dar una imagen de que puede hacer algo contra la crisis, pero en realidad la recuperación económica depende de factores externos, tanto dentro como (sobre todo) fuera de nuestras fronteras, factores sobre los cuáles, por mucho que el bigotismo intente hacer pasar la imagen opuesta, el presidente Zapatero no tiene nada que ver.

Porque el mensaje del PP está claro: hacer volver a los votantes socialistas a la atmósfera de desilusión y apocalipsis de hace quince años, machacando todo lo posible con el mensaje "paro, corrupción y despilfarro" que les llevó a la Moncloa en el 96: en suma, hacer que los socialistas pierdan las elecciones en lugar de ganarlas ellos.

Me repugna la alegría con la que los dos lados se echan bolas de barro. Siempre he insistido en que el PSOE debe ser (¡y es que lo es!) un partido con las suficientes ideas, convicciones y propuestas para mantener, constantemente, un mensaje positivo; y, consecuentemente, no necesitar bajarse al pozo negro en el que el PP parece residir.

Hay un principio fundamental que debe regir la actitud de la izquierda en general y el PSOE en particular:
La izquierda tiene la obligación constante de legitimar y dignificar la política (entendiéndose en éste caso la política como la participación directa e indirecta de los ciudadanos en el control democrático de los mecanismos legislativos y ejecutivos) porque cuánto más legítima y digna sea, más desearán los ciudadanos participar e interesarse por ella; por el contrario, la intención del conservadurismo es deslegitimar y menospreciar la política, pues cuánto menos participativa sea la ciudadanía, más control podrán ejercer las instituciones políticas, económicas y sociales que, invariablemente, se alinean con la derecha.
Tras ésta diatriba contra la política del garrotazo, vamos a analizar las propuestas:

- Eliminación de la desgravación por vivienda. Con ésta medida la intención del Gobierno es doble. A largo plazo, bajar el precio de la vivienda: a duras penas se puede convencer a los españoles de que no es imprescindible comprarse una vivienda para ser persona si sacarse una hipoteca supone una rebaja de impuestos durante los siguientes 35 años; a corto plazo, incentiva a los españoles, siempre dispuestos a correr detrás de una ganga, a comprarse casas.

- Ayudas al automóvil y ticket transporte. Las ayudas al automóvil; en fin, al parecer no podemos vivir sin ellas. No sé si van a quedar coches con más de diez años por cambiar, pero en fin; lo único que puedo decir es que se debería hacer aún más énfasis en los coches menos contaminantes. De todas formas, es una excelente jugada de propaganda para el Gobierno: paga sólo el 25% de la factura y se lleva la idea a casa. El ticket transporte existe en Brasil y, dentro de la infame picaresca nacional, mucha gente vende sus tickets en el mercado negro al momento en que se los dan: no hay intercambiador de transportes sin su fila de barraquitas vendiendo vales transporte a precios descontados. ¿Incentivará el transporte público? A saber: pero valdría más la pena que el gobierno se empeñase más en colaborar con las autoridades locales en mejorar el transporte público, sin preocuparse con quién se lleva las medallas.

- Portátil para los niños de primaria: Seguimos copiándoles las ideas a los vecinos: en éste caso, a los lusitanos. Nuestros ignorados compañeros de península ingeniaron la idea de regalar un portátil (el Magallanes) a cada niño de primaria, incluyendo además el requisito de que fuese montado en Portugal (con la loable intención de desarrollar una industria de hardware nacional). Éste último requisito fue el que creó el desastre: las recién fundadas montadoras del Magallanes no dieron abasto desde el principio, creando una cadena de retrasos en las entregas del portátil que han sido (y siguen siendo) una lacra para el programa. Respecto al problema del sistema operativo, el Gobierno se ha echado de encima el marrón grande dividiéndolo en 19 marrones pequeñitos: en la opinión de éste su corresponsal, es imprescindible que el PSOE se posicione a favor del software libre en todas las comunidades. El Güindous no se fabrica en España.

Anotaciones, comentarios y discusiones son y serán siempre bienvenidas.

Seguiremos informando.

martes, 12 de mayo de 2009

Vuelve el Hombre

El Partido Bigotista tiene una forma cuánto menos curiosa de dilucidar sus conflictos políticos. Al contrario de otros partidos, que resuelven sus diferencias a berrido limpio, en el PP se mata con navaja trapera, en el callejón más oscuro y cuándo menos se lo espera la víctima. Eso permite que, a ojos de los menos informados, de los que no siguen la actualidad día a día, de los que, en fin, para informarse sólo leen la santísima trinidad del Marca, el Pronto y la hoja parroquial (es decir, el electorado objetivo del bigotismo) el PP parezca un partido cohesionado y estable.

En contrapartida, Génova es un pozo negro lleno de suspicacias, donde la traición y el peligro acechan tras cada esquina y todas las sillas se mueven. En principio, y gracias al Führerprinzip instaurado durante los 90, la única silla segura es la del Líder Máximo, pero las cosas han llegado hasta tal punto que hasta Malas Noticias Brown (léase Mariano Rajoy) ve amenazado su liderazgo.

Como saben, la candidata de la extrema extrema del Partido Bigotista era, hasta hace nada, Esperanza Aguirre Gil de Biedma. Pero ahora que está más que claro que, tarde o temprano, el caso Gürtel le va a pasar factura, poco a poco va quedando claro quién es el candidato del sector ultra para cuándo Mariano se caiga del caballo again. (Que espero será en las municipales de 2011.)

Y, sí, señora. Todo indica que el nuevo candidato es Él. El único. El genuino.

Bigotus Máximus.

El nuevo linvro que ha escrito el Querido Líder, es el enésimo mash-up de las desacreditarérrimas ideas neoliberales de la FAES. Si hasta Alan Greenspan se está planteando lo de revertir la tendencia a desregularizar es que el modelo ha funcionado MUY mal, pero, como ustedes saben, entre la derecha neocon en general y la española en particular existe una muy extendida costumbre de no dejar que la realidad se interponga en el camino de una idea bien (quicir) planteada. Así pues, las hipotecas basura, la quiebra de Islandia, la caída de las bolsas, en fin, la crisis global, por no sé qué mirabuloso truco de magia, se resume en sus 200 páginas en la frase que el lector de nuestro idolatrado Jose Mari quería oír desde el principio: "la culpa es íntegramente de Zapatero."

Pero lo que realmente llama la atención es que Aznar, que nunca se había conformado con su situación pos-2004 (éste artículo lo escribí hace más de tres años, pero sigue siendo muy actual) ha vuelto a la palestra a hacerse notar. Es el Hombre, es el Líder, y ha vuelto.

Es un señor patético y deplorable, pero, por más que me duela decirlo, ténganle miedo. Mucho miedo.

Seguiremos informando.

sábado, 9 de mayo de 2009

Día del Orgullo Soviet

Es 9 de mayo, el día en que el Bloque Oriental (a éstas alturas, Rusia y Bielorrusia) eligen para celebrar la victoria en la II Guerra Mundial. Sí, los alemanes se rindieron el 8 de mayo de 1945, pero como lo hicieron a las once de la noche (hora de Berlín), para la Rusia soviética eso significaba que se rindieron a la 1 de la mañana del 9 (hora de Moscú), así que para ellos eso es un día después. Y como tengo un fin de semana de lo más friki, pasemos ahora a una pieza de música pop soviética: les cito mi propio comentario, escrito en YouTube.
"Den Pobedy" (Día de la Victoria) fue compuesta en 1975 para un concurso que premiaría a la mejor canción que celebrase el 30º aniversario de la victoria en la II Guerra Mundial. Ésta canción no ganó; los jurados consideraron que era demasiado "occidentalizada" (glup) y "recomendaron expresivamente" que no fuese interpretada (re-glup). La canción estuvo prácticamente seis meses en un cajón hasta que aquí el amigo Lev Levchenko, que interpreta el tema en éste vídeo, se atrevió (literalmente) a interpretarla en público. Y ya que estábamos, a lo torero: en el Gran Salón del Kremlin (donde se celebraban los congresos del PCUS), durante la celebración del Día de las Milicias. A los censores por poco les da algo, pero Levchenko se salvó del gulag: el Gran Salón se vino abajo con los aplausos y peticiones de bis, y se convirtió en una de las canciones favoritas del mismísimo Brezhnev. El tema de la canción, combinando la melancolía de la vejez con la euforia de la victoria, amén del estilo rimbombante, tocó la fibra del pueblo ruso, y se toca en la Plaza Roja todos los 9 de mayo (Día de la Victoria) hasta hoy, normalmente entre fuegos artificiales.

Éste vídeo es de la televisión soviética y está fechado en 1976. Viéndolo, uno descubre qué le faltaba a "Noche de Fiesta": el Coro del Ejército Rojo (suponemos que el junior) y el Coro del Komsomol dan alegría a cualquier espectáculo. Espérense después del tema para el "bonus-track" del diploma para los compositores y el "aplauso soviético", porque el entusiasmo es anti-proletario.




Seguiremos informando.

A Man's a Man for a'That

Robert Burns (1759-1796) es el poeta nacional de Escocia. La adoración que sienten los escoceses por éste hombre es tal, que el aniversario de su nacimiento es celebrado por todo el mundo con una cena especial. La cuestión es que el hombre escribía en escocés; que es un idioma lo suficientemente diferenciado del inglés como para no ser un dialecto, pero no tan diferente como para que los ingleses se den el trabajo de hacerlo comprensible a aquellos, que, como un servidor, no hemos nacido en el lado correcto de Gretna Green.

En todo caso, aquí su corresponsal se ha dado al trabajo de traducir, utilizando un diccionario, uno de los poemas más famosos de Burns. Naturalmente, no está 100% bien, pero visto que es lo más cercano que se puede encontrar a un poema de Burns en castellano, aquí queda, para su disfrute.

Es por la pobreza honrada
Que cuelga su cabeza, y todo eso.
El cobarde esclavo - lo dejamos atrás
¡Osamos ser pobres por todo eso!
Por todo eso, por todo eso,
Nuestros olvidados trabajos y todo eso
El rango no es sino un sello de guinea
El Hombre vale oro por todo eso.

A pesar de que comemos magras raciones,
Y vestimos de sayal gris, y todo eso
Que bufones les den seda, y siervos, vino
El Hombre es un hombre por todo eso
Por todo eso, y todo eso,
Su desfile de hojalatas, y todo eso,
El hombre honrado, aunque sea pobre,
es rey de entre los hombres por todo eso.

Ves aquí a un muchacho, llamado señor
Que se pavonea y pasea, y todo eso.
A pesar de que cientos adoran su palabra,
No es sino un pobre por todo eso
Por todo eso, y todo eso
Su cinta y su medalla, y todo eso
El hombre de pensamiento independiente
Mira y se ríe de todo eso.

Un príncipe puede hacer un caballero,
Un marqués, un duque, y todo eso;
Pero un hombre honrado tiene su voluntad,
y buena fe; ¡debe de ser como eso!
Por todo eso, y todo eso,
Su dignidad y todo eso;
su sentido común, y orgullo de su valía,
Son superiores a todo eso.

Así que recemos por lo que debería venir
(Y vendrá, por todo eso)
Que la sensatez y la valía, por toda la tierra,
Serán superiores, y todo eso.
Por todo eso, y todo eso,
Debe de venir, por todo eso
Que los hombres alrededor del mundo,
sean hermanos por todo eso.

Seguiremos informando.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Dígale que NO a Madrid 2016

De todos los criterios que utiliza el COI para seleccionar una ciudad olímpica, el más importante, por la constancia con el que se ha aplicado, es el de la alternancia continental. Asia pasa a Europa que pasa a América, incluyéndose Oceanía de vez en cuándo; en todo caso, tras celebrarse unos juegos olímpicos en un continente, éste continente ha de esperar, como mínimo, ocho años para que pueda volver a verlos. La última vez que no fue así fue en Helsinki 1952, y no fue por voluntad del COI: un pequeño incidente trastocó sus planes.

Aún así, el país entero parece haberse encomendado a las artes de Alberto Ruiz Gallardón, el Hombre Que Se Alimenta De Su Ego, para lograr que el COI mande al traste con una costumbre cincuentenaria porque Madrid lo vale y Alberto de Mónaco es un gambitero. Y el primero, nuestro visionario presidente del Gobierno, que en la última reforma ministerial se asignó la cartera de Deportes, para que, en caso de victoria de la capital, pueda quedarse con los focos que, en caso contrario, se quedaría Albertito Mediabarba para él solo.

Oyéndole, oyendo a Albertito Mediabarba, al Kronprinz y a su Barbie deportista, a la insufrible niña de la Coghen y demás caterva, parece ser que lo único patriótico y auténticamente madrileño que se puede hacer es sumarse con armas y bagajes a la fiesta del olimpismo.

Pues yo no. Y quién me conoce sabe que amo ésta ciudad con pasión insana; y es precisamente por eso que no quiero que los Juegos de la 31ª Olimpiada se celebren en ésta capital.

Hay motivos prácticos: que si Madrid en verano no es sitio para hacer deporte, que es improbable que nos libremos de la boina de contaminación para 2016, que si el tráfico, que si patatí, que si patatá. No son esos mis problemas: pueden ser solventados.

Mi problema con las Olimpiadas es más de fondo. Como todas las iniciativas del Gallardo Gallardón, Madrid 2016 no será, en ningún caso, una iniciativa para el común de los madrileños. Más bien, serán siete años de obras (aún más obras) destinadas a crear unas olimpiadas que solo verán los turistas y los que estén dispuestos a pagar los 400 euros de las entradas. Seguir convirtiendo a Madrid en una fachada fashion, que oculta los verdaderos problemas y defectos de la ciudad. Diferenciar aún más la ciudad pública de la privada, con absoluto privilegio de ésta última, por supuesto. Seguir con la actitud "Plebe, qué asco" que tanto caracteriza a nuestra ínclita corporación municipal y que se verá acentuada con éstas olimpiadas.

Así que digo NO a la Olimpiada de Gallardón. Aunque no le hago ascos a un Madrid 2020 con un gobierno municipal de izquierdas. Quizás un día me plantee planificarlo.

Seguiremos informando.


La donna è mobile

Sinceramente, me esperaba que Rubiano escribiese algo en el blog acerca de la (ya frustrada) lista electoral del inefable Partido de la Libertad para las europeas. Al fin y al cabo, la iniciativa del Amado Silvio consistía en, directamente, aceptar y celebrar la inutilidad del Parlamento Europeo, de las elecciones y, por extensión, de la democracia, para sustituirla por un show business de segunda, ilustrado por la frase "lo que la gente quiere de verdad son tías buenas". Hace mucho tiempo que no veo a mi amigo Daniel: quisiera saber su opinión sobre tal declaración de amor por la democracia.

Y tal es la credibilidad del Parlamento Europeo en los tiempos que corren: unas elecciones inútiles, unos vagos que no van sino a perder el tiempo, un cementerio de elefantes para políticos incompetentes, viejos o que puedan hacerle sombra al Líder (que un gañán certificado como Jaime Mayor Oreja pueda aspirar al liderazgo del bigotismo deja claro el nibel (sic) que se gastan en Génova)

Lo que cuenta no es el Parlamento Europeo: las elecciones europeas son y serán, para el PP, una prueba que certificará su reconversión en una máquina de ganar elecciones, por obra y gracia de la nueva moderación de Rajoy. Mentira y gorda, naturalmente: simplemente con la participación que suele tener las elecciones europeas (en las últimas por poco se me olvida ir a votar: ¡a mí!) la derecha sale con ventaja.

En todo caso, por malas que sean las perspectivas en España, queda el consuelo de que, si la tendencia en Europa se confirma, puede que, por primera vez desde 1989, la izquierda se lleve el Parlamento Europeo. Y eso, por mucho que a Berlusconi le pese, afectaría positivamente al conjunto de los europeos. Y eso le incluye a usted, señora.

Pero eso puede no ocurrir si usted no contribuye con su voto. Así que, éstas europeas, salga a votar.

Seguiremos informando.

Mucha suerte

Que conste que yo me alegro tremendamente por la elección para la lehendakaritza de Patxi López. Es un triunfo para el socialismo vasco, un socialismo que, por imperativo del entorno (y no me refiero únicamente a la amenaza terrorista), obliga a los militantes a ir más allá de la mera pose para convertirse realmente en socialistas activos y participativos que a los parias farsantes como un servidor le parecen realmente admirables. Si a eso le sumamos que, además, en las Casas del Pueblo vascas generalmente hay bar (¡y pintxos!), apaga y vámonos: nos llevan siglos de ventaja.

Sin embargo, a éste Parlamento vasco, y en consecuencia, al gobierno que de él deriva, le sigue pesando el hecho de que la legislación electoral no asume una realidad; terrible, pero realidad, al fin y al cabo: que entre 80 y 90.000 vascos (aproximadamente) consideran correcto solventar (es un decir) los conflictos políticos matando a gente inocente.

Insisto una vez más: no podemos convertir a la democracia en exclusiva para los demócratas. Primero, porque da argumentos a los anti-demócratas, argumentos que son difíciles de rebatir; Segundo, y más importante: porque crea un problema político, a saber, quién traza la línea entre los que son demócratas y los que no.

El Parlamento vasco salido de las elecciones de marzo fue elegido por los votos de la mayoría abrumadora del pueblo vasco; lo que a vistas de mucha gente (yo incluido) es bastante como para legitimarlo. El problema de esa legitimación es el mismo problema que tiene la legitimación de muchas instituciones de éste país (incluidas la Monarquía y el Senado): que es una legitimación indirecta (se aprueba porque se participa, no porque se vota al respecto), derivada del terror que le tiene la clase política española a preguntarle a la ciudadanía las cosas a la cara.

No debe haber discusión sobre las bases fundamentales de nuestro sistema político; su legitimidad debe estar fuera de toda duda. Y ésto únicamente se consigue a través de una ratificación directa por parte de todo el electorado. Dejar lugar a dudas respecto a la legitimidad de un sistema político, temer por noticias de Estrasburgo, es, a largo plazo, un suicidio.

En todo caso, recordar siempre: el Gobierno López ha de gobernar (y, creo, sinceramente, que va a gobernar) para todos los vascos: ni para los votantes del PSE, ni para los del PP, ni para los demócratas: todos los vascos, incluyendo a los 90.000 simpatizantes de los criminales. Es ese el objetivo final de cualquier gobierno democrático. Desde aquí, mucha suerte.

Seguiremos informando.

martes, 28 de abril de 2009

¡Achís!

Sí, sí, ya he vuelto. Odio terriblemente mi capacidad para la procrastinación, que hace que mis mejores intenciones se vean obviadas, primero por un incomprensible bajón emocional, y luego por un viaje a los Bajos Países, del que ya daré buena cuenta.

¿Al ajo, no? En un tiempo de crisis en la prensa, nada vende mejor que una buena epidemia mortal, con muertos y todo. Así que toda la prensa en general se ha lanzado de cabeza a la conga del cerdito, tratando a una gripe (un poco más virulenta de lo normal, eso sí) como si fuesen el ébola o la rabia africana.

Por increíble que pueda parecer, a éstas alturas de la historia el Ministerio de Sanidad y Consumo todavía no ha metido la pata, lo cuál me parece admirable por parte de la nueva ministra. Aún tendré tiempo para comerme mis palabras, así que precaución.

En todo caso, a no ser que me convenzan de lo contrario, nada me lleva a pensar que la solución para la gripe, al menos para gente de nuestra edad, no sea otra cosa que dos ibuprofenos y mañana por la mañana me llama. Pero tomen las medidas habituales: cuiden especialmente de sus abuelitas y de sus bebeses, lávense, y aprendan a disparar a la cabeza, por si acaso.

Seguiremos informando.

lunes, 13 de abril de 2009

Rama Lama Ding Dong (update)

Para el lector informado que lee Ruina Imponente, ésto no le pilla de sorpresa. Permítanme que les refresque la memoria enlazando con el artículo original. Díganselo a su familia y amigos: lo leyeron primero aquí.

¿Qué ha pasado? Pues que los amigos del bueno de Shinawatra se han dado cuenta de que ésto de ponerse camisetas y derrocar un gobierno generando el caos es un juego al que pueden jugar dos. Así que armados de camisetas coloradas han empezado a armar bulla, llegando al punto de meterse dentro de una cumbre de líderes asiáticos con el fin de encontrar al primer ministro (nombrado por los de amarillo, ¿se acuerdan?) y hacerle pupítarl.

Pero no sé si se acordarán que en éste partido Villarreal-Arsenal el equipo amarillo juega de local y en su hinchada hay señores con rifles. Así que ésta noche pasada han empezado a cantar los cañones para devolver la paz y la tranquilidad al reino.

En todo caso, malas noticias para los tailandeses, que ya de por sí iban a perder turistas (EL recurso económico del país) por la crisis, más cuándo todas las noticias hablan de tanques en las calles de Bangkok.

Seguiremos informando.


lunes, 6 de abril de 2009

¿Y si fuera aquí?

A intervalos regulares (de unos diez años, más o menos) un terremoto agita el centro de Italia, echa abajo un campanile medieval, arrasa pueblos enteros y mata a centenas (porque en éste también serán centenas) de personas. El hecho es que los italianos saben con certidumbre que viven en una zona tectónica sensible; y a pesar de eso siguen construyendo casas como Dios les da a entender.

La cuestión es que la península ibérica también es una zona tectónica sensible: recordemos que el terremoto más fuerte del que tenemos noticia (éste) fue por aquí cerca.

Y no estamos preparados para catástrofes de éste tamaño. Miedo me da.

Seguiremos informando.

¡Dale, Moreno!

El Partido Bigotista presume en su propaganda electoral de que ofrece "soluciones para los ciudadanos". Podríamos precisar la frase cambiando una única palabra: el PP ofrece "soluciones para ciertos ciudadanos". Sólo así se entiende el que el PP haya decidido convocar al mismísimo ministro del Interior, la mayor autoridad policial del país, para que dé explicaciones sobre el destino del agresor de un ventrílocuo. Es más: el Consejo General del Poder Judicial, el más alto escalón del gobierno de los jueces en éste país de Dios, también ha anunciado que "tomará cartas en el asunto".

Mientras sean pobres los que se maten, el Ministro del Interior puede dormir tranquilo; según el Partido Popular, son pobres, ya de por sí se matan, para qué preocuparse. Un hombre mata a su mujer: ha pasado de toda la vida, hacer algo para evitarlo es tirar el dinero, por eso la Comunidad de Madrid no pone en servicio el 016. Pero si atacan a José Luis Moreno, ese artista, ese pilar de la comunidad, ahí, sí, el gobierno está incumpliendo su papel de proteger a aquellos que hacen más feliz nuestra vida cotidiana gracias a Aquí no hay quién viva. Intolerable. Un escándalo.

Gobernar para los que se debe gobernar: la clave de la democracia, la clave del éxito. Que viva.

Seguiremos informando.